Sociedad
Transporte público pone en riesgo casas de las calles 15 y 17 norte-sur
Vecinos refieren que las vibraciones llegan a equipararse a lo experimentado durante el sismo del 19 de septiembre; aseveran que hay unos 200 inmuebles en riesgo
Vivir en las calles 15 o 17 Norte-Sur, en el Centro Histórico de Puebla, es vivir entre constantes movimientos parecidos a los sismos, pero ocasionados por el paso del transporte úblico.
Tan es así que Lydia Deni Gamboa, junto con sus vecinos de esas calles, comenzó un movimiento para que el gobierno los considere en el reordenamiento de las rutas del transporte urbano en la capital.
Relata que después del sismo, se encontraban en supervisiones a inmuebles, miembros del Colegio de Arquitectos quienes pudieron sentir las vibraciones causadas por el paso de los camiones.
Los problemas en estas vialidades, explicó, ya se vivían desde hace algunos años con el paso de algunas rutas que circulaban a altas velocidades.
Un primer momento que hizo más grave el conflicto fue el desvío de decenas de derroteros hacia la 15 Norte - Sur, con motivo del inicio de operaciones de la Línea 2 de la Red Urbana de Transporte Articulado (RUTA).
Ahora, la situación es aún más tensa porque hacia esas calles desviaron a las rutas que no pueden atravesar el Centro Histórico tras el sismo.
"Todas las casas se cimbran desde entonces y los edificios también. El movimiento es tal que es similar al movimiento del sismo del 19", dijo.
La zona tiene unos 200 inmuebles en riesgo y los vecinos inconformes esperan les tomen en cuenta en el reordenamiento del transporte público.
Por ahora, explicó, ya han participado en pláticas con autoridades estatales y municipales para manifestar que requieren un cambio.
"Hay que replantear las rutas; hay que reorganizarlas porque el 80 por ciento pasa por el centro sin necesidad", comentó.
En una revisión que han hecho a otros ejemplos de ciudades del mundo, se han encontrado con esquemas en los que hay un par de rutas, cada dos o tres calles, lo que permite mayor movilidad y menos daño a inmuebles.
Según lo han reconocido autoridades municipales, todavía no hay fecha para el reordenamiento del transporte público en el Centro Histórico y se esperan los avances del análisis para finales de enero.