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Ciudad
María Antonia y David laboran juntos desde hace medio siglo, señalan que su amor al prójimo y su vocación los ha mantenido laborando para el hospital psiquiátrico
María Antonia De la Luz Hernández y David Álvarez Muñoz son compañeros desde hace 50 años en el hospital psiquiátrico “Doctor Rafael Serrano”, mejor conocido como “El Batán”.
Hace 20 años tuvieron la opción de jubilarse, pero su amor al prójimo y su vocación los ha mantenido durante dos décadas más en esta actividad.
Ya piensan en el retiro
Lo que más ha impactado al enfermero de formación David Álvarez ha sido el estado físico y mental en el que llegan algunos de sus pacientes.
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Como parte de su profesión y de su ética profesional siempre privilegió el trato digno para las personas con afecciones mentales, que por su estado de salud requieren de una atención especial.
A estos pacientes atendió durante cinco décadas de su vida. Y aunque ama su actividad reflexiona que ya es tiempo de estar con la familia.
“Nos dedicamos a esto más que nada por amor al prójimo. Ya tenemos más de 50 años, entregándonos a ver la mejoría del paciente. He pensado en el retiro es tiempo para ya estar con la familia”.
La responsabilidad es el principal legado a su familia. Levantarse temprano para estar a tiempo en la clínica y atender a sus encomiendas.
“En el transcurso del tiempo uno entiende que los pacientes requieren de atención médica y en este caso de enfermería. Hay condiciones para una jubilación digna. Uno considera que ya es tiempo”.
Un paciente psiquiátrico se trata con amor
María Antonia De la Luz Hernández aprendió en cinco décadas que al paciente psiquiátrico se le trata con amor y dedicación.
Atendiendo a esta entrega no se jubiló hace 20 años como se lo propusieron. Y aún se siente con la fortaleza para seguir su encomienda de vida pero al mismo tiempo piensa que algún día podría dejarla para disfrutar el retiro con su familia.
“Sigo porque me he sentido con deseos de seguir trabajando. Hemos dado todo lo que hemos podido. Ya llegará el momento del retiro”.
El mejor legado a su familia es un trato digno y con respeto a todos los seres humanos sin importar su condiciones de salud.
Desde su perspectiva, en Puebla hay condiciones para un retiro y una pensión digna al lado de su familia, un momento que ve cada vez más cercano.
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