Sociedad
Graba a policías recibiendo mordida y lo multan por alterar el orden
El juez le impuso una multa de 3, 800 pesos; la víctima denunció los hechos ante la FGE, la Policía Municipal y la CDH Puebla
El policía municipal Alberto Salazar Gallegos arrestó, esposó y remitió al Ministerio Público a unciudadano que lo grabó frente al Colegio Puebla cuando extorsionaba a automovilistas para permitir su permanencia en doble fila.
El ciudadano, luego de ser retenido por tres horas, fue acusado de “alterar el orden público” y el juez Jorge Arturo Roa Gutiérrez ordenó pagar una multa de 3 mil 800 pesos para dejarlo en libertad.
Jorge Martínez Ovando, el ciudadano al que se le abrió el expediente 173132/CON/3, con abuso de poder y violación al debido proceso, denunció esta mañana los hechos ante la Fiscalía General del Estado; Asuntos Internos, de la Secretaría de Seguridad Pública Municipal; la Dirección de Jueces Calificadores y ante la Comisión de Derechos Humanos Puebla (CDH Puebla).
En entrevista, Jorge Martínez Ovando, capitán retirado del Ejército Mexicano y miembro de la organización Puebla en Lucha, relató el abuso sufrido ayer en el que también participó el agente Arturo Gutiérrez Flores (a) El burro, que ayudó a su detención y le advirtió las consecuencias de “estar chingando”.
Participaron también las patrullas 028, 029 y 030 e incluso Guillermo Flores Pérez, el administrador del Colegio Puebla, quien presentara su declaración, falseando los hechos y acusando a Martínez Ovando de haber agredido a los oficiales.
El excomandante no descartó un contubernio económico. “Se llega a pensar que el director y el comandantepueden estar asociados en la ganancia de extorsión y mordidas que se pedían”, externó.
En la denuncia también se precisa que el juez Jorge Arturo Roa Gutiérrez que decretara la multa de 3 mil 500 pesos sin escuchar los argumentos del ciudadano, tampoco aceptó como evidencia el video donde constan los hechos.
El video que realizó Jorge Martínez, transmitido en vivo desde la cuenta de Facebook “Puebla en lucha” y remitido al número de emergencia 911, invalida el argumento de los uniformados que acusaron que estaba filmando a niños y madres de familia.
En el video se muestra la agresión de los policías una vez que son evidenciados, respondiendo a su vez grabando con sus teléfonos celulares al ciudadano, amenazándole con hacerle una revisión preventiva, argumentando que realizaban operativos en el lugar.