Sociedad
Absolución del pecado de aborto incluye a médicos, señala arzobispo
Sánchez Espinoza destaca que el Papa Francisco ha dicho que no se les puede negar el perdón de Dios a nadie
Los sacerdotes de la arquidiócesis de Puebla están facultados para absolver el pecado del aborto cuando los fieles se confiesen, a partir de la autorización que brindó el Papa Francisco a través de la Carta Apostólica “Misericodia et mísera”.
Así lo explicó el arzobispo de Puebla, Víctor Sánchez Espinosa, quien resaltó que el aborto es un pecado porque la vida comienza desde la concepción, sin embargo, existe la posibilidad de conseguir el perdón.
“El aborto para el Papa sigue siendo un asesinato; es privar de la vida a un ser indefenso. Lo que hace el Papa en esta carta apostólica es hacer conciencia del sufrimiento que cargan las mujeres que por diversas razones tuvieron que tomar la decisión. Solo ellas lo saben y no sabemos lo que hay en su corazón para tomar una decisión de esta naturaleza”, comentó.
Tras encabezar la misa dominical en la catedral de Puebla, Sánchez Espinosa comentó que antes de la determinación del Papa, los únicos que tenían las facultades para absolver el pecado del aborto eran los obispos y los sacerdotes aprobados por el mismo obispo.
Resaltó que la absolución no es sólo para las mujeres, también se puede extender para los familiares, médicos y hombres que hayan participado en algún momento del proceso del aborto.
La absolución del aborto en Puebla podrá ser ganada por los católicos que lo hayan practicado y estén arrepentidos, después de que el papa Francisco dio a los sacerdotes dicha facultad. No se les puede negar el “perdón de Dios” a las mujeres que hayan abortado, sobre todo cuando “se acude de manera sincera al sacramento de la confesión para lograr la reconciliación con el Padre”.
En su momento, el obispo auxiliar de Puebla, Felipe Pozos Lorenzini, comentó que los sacerdotes poblanos reciben una preparación para acoger a las mujeres que decidieron abortar y mostrarles que nadie está excluido de la iglesia católica.
“La confesión no tiene que ser una tortura, sino ante todo el encuentro con el Padre. Mi mensaje a nuestras hermanas es que no tengan miedo de acercarse a la misericordia de Dios”, expresó Pozos Lorenzini.