Universidades
México necesita una vuelta de timón que enfrente la corrupción: Baños
En su Informe de Actividades 2015-2016, el rector de la UPAEP, Emilio José Baños Ardavín dijo que el país requiere de acciones de corto plazo para revertir el deterioro que amenaza las instituciones clave del Estado
UPAEP es hoy una institución madura y consolidada, y un actor relevante en la agenda educativa de nuestro país. Durante 43 años, la UPAEP ha acrisolado una forma particular de ser universidad, como una opción para dar respuestas innovadoras y pertinentes a las necesidades sociales, aseveró el rector de la UPAEP, maestro Emilio José Baños Ardavín, al rendir su Informe de Actividades 2015-2016.
En su mensaje a la sociedad, lamentó que no se haya logrado generar un modelo educativo que logre desplegar el talento de los mexicanos, generar oportunidades para su desarrollo pleno y armónico en sociedad.
“Más grave aún, vemos en los escándalos recientes verdaderas antítesis educativas, cuando actores sociales de toda índole han mostrado una voracidad rapaz por acumular poder, dinero y placer. Todo esto nos debe hacer ver que en algo importante hemos fallado como país”, acotó.
Dijo que en el marco de la consulta convocada por la Secretaría de Educación Pública con respecto del nuevo Modelo Educativo, “consideramos que no basta hablar de humanismo y de valores, puesto que se corre el peligro de banalizarlos. Para hablar de educación hay que ir a sus últimas causas: es preciso hablar del hombre que se quiere formar, cuál es su origen y cuál es su destino. A partir de ello se generan los referentes axiológicos que rigen su actuar y configuran los cimientos de la civilización”.
Advirtió, “…nos pronunciamos por una visión integral y trascendente de la persona humana, que desde su racionalidad y libertad es capaz de relacionarse con los otros y con la naturaleza, y cuyo propósito fundamental es el de amar. Reconocida esta dignidad, emanan con naturalidad los derechos humanos fundamentales y los valores que, desde la centralidad de la persona, rigen el dinamismo de las instituciones sociales que están a su servicio”.
Indicó que las circunstancias sociales y políticas por las que atraviesa nuestro país, ciertamente exige replanteamientos de fondo y por tanto de largo plazo, como lo son el tema educativo o también el debate generado en torno a la familia, que llevado con apertura y madurez habrá de encontrar un marco donde los genuinos reclamos de las partes se solventen de forma armónica; pero de igual manera, México requiere con urgencia de intervenciones de corto plazo, una vuelta de timón con la que se comience a revertir este deterioro que amenaza la viabilidad de instituciones clave del Estado.
En este sentido, señaló, nos entusiasma ser testigos de un despertar ciudadano que ha dado cuenta de que existe la capacidad intelectual, moral, y sobre todo la conciencia cívica para diseñar, consensuar y aprobar un Sistema Nacional Anticorrupción robusto y pertinente.
“Se ha dado un gran paso, y ahora que nos encaminamos hacia su implementación, hacemos un llamado a nuestros legisladores para generar condiciones que garanticen su puesta en marcha, específicamente en la selección de los perfiles del Comité de Participación Ciudadana y con la aprobación del presupuesto correspondiente para su operatividad”, exhortó el rector de la UPAEP.
Agregó que “los actos de corrupción por parte de la autoridad son por definición deleznables, pero en nuestro país, donde millones de ciudadanos viven en pobreza extrema, un acto de corrupción es un acto criminal. Semana tras semana se evidencian casos de servidores públicos que muestran ya no sólo el entorno extravagante que se han creado a costa de los ciudadanos, sino también la falta de respeto a la naturaleza, de la que ahora pretenden disponer. La impunidad constituye además una licencia velada para delinquir, por lo que no nos debe sorprender el entorno de inseguridad que prevalece en el país. Ante ello nos pronunciamos fuerte y claro: ¡basta ya de impunidad! Exigimos a las autoridades de todos los órdenes de gobierno actuar con decisión, comenzando por barrer la propia casa”.
En el entorno local, sentenció, que nos encontramos ante una coyuntura política por demás sugerente. En contraste con el letargo que el estado había vivido, la administración que está por concluir ha tenido la virtud de reinsertar a Puebla en la dinámica del desarrollo, con logros notables en los ámbitos de infraestructura, salud y educación.
Sin embargo, apuntó que quedan saldos y retos importantes que resolver, específicamente en lo correspondiente aimpunidad y estado de derecho, combate a la pobreza extrema, y transparencia y rendición de cuentas.
Agregó que “desde nuestra perspectiva, el periodo de veinte meses que corresponde al nuevo gobierno bien pudiera abrir un horizonte esperanzador. Desde nuestra perspectiva, se presenta una oportunidad para transitar hacia la generación de condiciones políticas y estructurales que sitúen a Puebla en la senda de un desarrollo armónico y sustentable, verdaderamente centrado en la persona, y especialmente en aquéllos que hemos dejado marginados. Éste sería el mejor legado que la nueva gestión de gobierno podría ofrecer al estado y al país que, como hemos visto, está urgido de nuevos referentes”.
El rector Baños Ardavín, durante su Informe de Actividades, estuvo acompañado por miembros de la Junta de Gobierno, comunidad universitaria y representantes de los diferentes sectores de la sociedad.