Jueves, 21 De Mayo De 2026 | Puebla

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Encabeza Arquidiócesis celebración y decreto sobre el beato Juan de Palafox

El beato Juan Palafox y Mendoza, que fue obispo de Puebla de los Ángeles, fue nombrado Patrono de los que sufren injusticias

Encabeza Arquidiócesis celebración y decreto sobre el beato Juan de Palafox

Desde mañana al beato Juan de Palafox y Mendoza se le conocerá también como “el Patrono de las personas que sufren injusticias” adelantó la Arquidiócesis en el marco de la fiesta litúrgica que se celebrará en la entidad.

El arzobispo Víctor Sánchez Espinoza, quien presidirá la misa en la Catedral a las 19:00 horas leerá el decreto emitido por la iglesia católica y se oficializará el nombramiento, así lo informó a este medio el vocero de la iglesia Paulo Carvajal.

El próximo domingo 9 de octubre, la Arquidiócesis de Puebla celebra la fiesta litúrgica del Beato Juan de Palafox Y Mendoza (1600-1659) a quien se ha descrito como obispo y pastor, místico, teólogo, escritor, mecenas, ministro y consejero real.

Se le consideró santo y fue beatificado el 5 de junio de 2011en una solemne ceremonia presidida por el cardenal Ángelo Amato, en la Catedral de El Burgo de Osma, en España.

Su beatificación se basa en la inexplicable curación del párroco de Fuentemolinos, Lucas Fernández de Pinedo, ocurrida el 29 de noviembre de 1766 y atribuida a la intercesión de Juan de Palafox.

El 26 de febrero de 2009, el Congreso Peculiar de los Consultores Teólogos se pronunció a favor el 27 de junio de 2009, y la Congregación de cardenales y obispos también se sumó a favor del milagro el 8 de febrero de 2010. El papa Benedicto XVI aprobó la promulgación del Decreto sobre el Milagro el 27 de marzo y la beatificación se llevó a cabo 5 meses después.

Recordado por la frase “extirpar el mal y plantar lo que es santo y bueno”, Palafox durante un decenio (1639-1649) fue obispo de Puebla de los Ángeles, visitó la diócesis, reformando el clero secular y regular y los conventos de monjas, escribiendo numerosas cartas pastorales, promoviendo tareas educativas, culturales y sociales, construyendo cuarenta y cuatro iglesias y numerosas capillas y altares, además de la catedral.

Después de haber renunciado a la sede episcopal de Ciudad de México y, para suavizar un conflicto con el clero regular, volvió a España.