Jueves, 21 De Mayo De 2026 | Puebla

Sociedad

Fueron militares los asesinos de Joel Arriaga, dice su viuda

Se cumplen 44 años del crimen del líder universitario de la UAP

Fueron militares los asesinos de Joel Arriaga, dice su viuda

A 44 años del asesinato de Joel Arriaga Navarro, ex dirigente estudiantil de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP), el caso sigue impune, dijo su viuda, Judit García que pese a contar con nueva información sobre el crimen, ha descartado la reapertura del expediente y la exigencia del esclarecimiento del crimen y castigo para los autores materiales e intelectuales.

“Los que asesinaron a Joel son los mismos que mataron a los estudiantes normalistas en Ayotzinapa. Es un crimen de estado. Ahora lo veo muy claro. En Atlixco recientemente tuve nuevas revelaciones, pero reabrir el caso será una batalla inútil. Nunca hubo pruebas contundentes, ahora entiendo por qué. ¿A quién iban a castigar? ¿A ellos mismos? ¿A elementos del ejército que dijeron protegerlo cuando ellos lo tuvieron secuestrado en Atlixco?”, dijo Judith en entrevista con este medio.

Con voz entrecortada Judith describió este día como el más triste que no termina, sin embargo , dijo que la distancia ha sumado claridad a la historia que vivió junto con el defensor social y principal promotor de la autonomía universitaria. “Sé que fueron ellos”.

Una vez más, relató los hechos del 20 de julio de 1972 día que protagonizó junto con Joel Arriaga, director de la Escuela Preparatoria de la UAP, militante y dirigente del Partido Comunista en el estado de Puebla, fue asesinado después de una reunión con universitarios a la que le acompañó.

“Salimos del restaurante Ritz y subimos a un auto, no avanzamos mucho cuando en un alto se emparejó un automóvil militar que cerró el paso, luego hubo una ráfaga de disparos. A Joel lo mató el primer disparo que dio en su nuca”.

La viuda de Joel no puede olvidar que ese día, justo a la salida de Ritz se toparon con Donato Marín, quien le dijo “--- cuídate Joel, no te vaya a pasar algo, debes cargar un arma; Joel le respondió – “Amigo, no cambias, no voy a transformar nada con pistolas, el arma de todos está en la cabeza, son las ideas las que de verdad golpean. Los rojos de ahora serán los rojillos de mañana”.

Judith dijo que los interrogatorios luego de ese día fueron exhaustivos, ahora sabe que sus declaraciones fueron manipuladas. “La gente que mató a Joel no eran cualquier civil, eran militares. A la distancia puedo ver todas las mentiras del gobierno, toda esa versión que armaron acusando a sus propios compañeros”.

“Todo el gobierno de entonces estaba implicado. Mis declaraciones en ése momento no fueron tomadas en cuenta. En la descripción del carro siempre me corrigieron. Trataron siempre de desmentir lo que yo decía. Para ubicar a los asesinos me pusieron a disposición fotos de gente greñuda para identificarlos, pero se trataba de un encubrimiento. Me sorprende ahora confirmar hasta dónde estaba metido el ejército”.

Precisó que cuando recrea la fuga del vehículo abordado por asesinos y el reporte de las posiciones de la patrulla de Caminos concluye que el gobierno de Gonzalo Bautista O’Farrill fue quien les ayudó a escapar.

Un golpe muy fuerte

La viuda de Joel Arriga confesó a este medio que tras el dolor por el asesinato de su marido, recibió otro, igual de agudo cuando en Atlixco le fue revelado que entre los responsables fueron identificados dos hermanos militares, uno de ellos con apellidos Olguín de la Llave.

“Por primera vez vi todo este aparato. Quisiera retomar el caso, hay nuevas informaciones pero ya prescribió el caso. Luego pienso que será inútil, son ellos, los del gobierno, se trata de una clase criminal, cuando esto se asume, te quedas desnudo ante tanta injusticia”.

Demandas de maestros, son las mismas de Joel

“Darme cuenta de un andamiaje y complicidad me hace reconocer que las demandas de maestros contra la privatización de la educación era la misma lucha de Joel, la educación para el pueblo eran las consignas de mi marido, y la causa de su asesinato”

Judith describió que luego del crimen de los líderes que peleaban por la reforma universitaria, la UAP se vino abajo: “Ahora véanla, es para los hijos de los ricos, los pobres no pueden estudiar. Cada vez que voy a la UAP las paredes se me vienen encima. Cuando tengo que ir me enfermo. Me siento agraviada, me lastima ver cómo ha ido privatizándose y me pregunto si la muerte de tanta gente valiosa sirvió de algo”.

Dijo que para ella, los años terribles de reforma universitaria no terminan y describió “estos tiempos” como una memoria repetida. “Sigue la impunidad, los gobiernos asesinos son los mismos, como nunca ha habido castigo para nadie los crímenes se repiten. Pero he encontrado una esperanza y un remanso en esas luchas de resistencia. A veces, me incorporo a las protestas de maestros, anónimamente. Grito junto a ellos y me alegro que se levanten, sus demandas son las mías y eran las de él”.

Contó que emocionada esperó un programa sobre la “BUAP y la Reforma universitaria” anunciado en una televisora cultural, pero sufrió una aparatosa decepción cuando se dio cuenta que en realidad era un spot del rector Enrique Agüera describiéndose a sí mismo como seguidor de los ideales de aquellos mártires universitarios.

“Lloré. Todos sabemos quién es Agüera y me dio rabia que la memoria de Joel Arriaga hubiera sido ensuciada de esa manera”.