El reconocer el dolor que sufren los niños en el mundo cuando son víctimas de maltratos físicos, mentales y emocionales, es una preocupación de las Naciones Unidas, que desea proteger los derechos del niño.

Escena en la cual México se encuentra entre los países con mayor grado de violencia, no sólo en el campo infantil sino en general. De acuerdo con un estudio de la OCDE, se halla en el primer lugar mundial en casos de bullying, que ocurre en 22% de casos online.

Entre los diferentes tipos de abusos y violencia a infantes se puede reconocer negligencia, maltrato físico, abandono, maltrato psicológico, abuso sexual, explotación sexual comercial, explotación laboral, matrimonio forzado y maltrato económico.

Situaciones que no necesariamente se dan en una constante convivencia cara a cara, también se pueden dar a través de herramientas tecnológicas como lo son redes sociales, teléfonos, computadoras e internet en general.

Mariel Cuervo, vocera de la campaña “Para Un Internet Seguro”, afirma que entre los principales riesgos virtuales que pueden sufrir los más pequeños se encuentra:

Redes sociales: violencia por medios de plataforma electrónicas de socialización como lo es Facebook, mediante robo de identidad, amenazas, publicación de información personal y fotografías, ciberstalking, entre otras acciones.

Grooming: acto totalmente voluntario por parte de un adulto para crear una conexión emocional con menores de edad.

Pornografía: ser consumidores o incluso productores de contenido inapropiado para niños.

Cyberbullying: iolencia por medio de internet, mensajes de texto abusivos, acoso en línea, etc.

Resulta desafortunado que los avances tecnológicos y la innovación en los métodos de comunicación estén provocando este tipo de fenómenos de deterioro social dignos de preocupación y de total atención. La iniciativa “Para Un Internet Seguro” tiene como misión fomentar una cultura saludable en la navegación principalmente en jóvenes y niños, quienes no asimilan la gravedad que puede implicar subir fotografías a la red, hacer check-in o agregar a desconocidos a sus redes sociales.

De igual forma trabaja con padres de familia, dotándolos de información y estrategias para mantenerse al tanto de lo que sus hijos hacen en la red y cómo prevenir todas estas situaciones de riesgo.