Guillermo Jenkins de Landa, el primogénito de la familia, a través de su abogado, Carlos Serna Rodríguez, solicitó una revisión de la operación de la Fundación Jenkins, que es manejada por sus padres, Guillermo y Sofía de Landa de Jenkins, entre otros integrantes de la familia.

De acuerdo con datos publicados por el Sistema de Administración Tributaria (SAT), en 2013, la Fundación, una de las principales benefactoras en Puebla, contaba con seis mil 119 millones de pesos en el rubro Capital,  mientras que para Ejercicio fiscal 2014, aparece la cantidad de tres mil 413 millones 969 mil pesos en el “activo circulante”.

Para el abogado de Guillermo Jenkins de LandaCarlos Serna Rodríguez, la reducción de la mitad del capital de la fundación es inexplicable, razón por la que se solicitó a la Junta para el Cuidado de las Instituciones de Asistencia Privada de Puebla que realice una investigación sobre los recursos de la Fundación.

Como parte del proceso para conocer la situación real de las finanzas de la Fundación, Guillermo Jenkins de Landa, interpuso un recurso legal y el 26 de noviembre pasado, el Tercer Tribunal Colegiado en Materia Administrativa del Sexto Circuito de Puebla determinó que la Junta para el Cuidado de las Instituciones de Asistencia Privada de Puebla tiene facultades para declararse sobre el conflicto, de lo cual todavía no hay una respuesta oficial.

“Lo que se espera de este proceso es, simple y sencillamente, que se aplique la ley. Si al revisar, resulta que todo es un mal entendido y que todo es explicable, la ley tendrá que exonerar de todas las cuestiones. Si con la aplicación de la ley se encuentra que se han cometido irregularidades, que se resuelvan y, si es el caso, que se castigue. Nada más”, comentó.

En entrevista, Serna Rodríguez explicó que está activo el proceso legal por el que Guillermo Jenkins de Landa reclama regresar como patrono a la Fundación Jenkins que fundó su abuelo, William Oscar Jenkins, en 1954,  ya que se considera que el proceso que se le aplicó en 2013, para separarlo de su puesto, fue irregular.

“En el caso específico de la revocación del nombramiento de Guillermo, (solicita)  que se declare ilegal y que se le reconozcan sus derechos como patrono, como tiene el derecho de seguirlo siendo”, comentó.

Fue el 9 de diciembre de 2014 cuando el SAT emitió el oficio 600-04-02-2014-87444 con el que revocó el permiso a la Fundación Jenkins como fundación donataria. El 17 de ese mes surtió efecto y el 6 de marzo de este año se publicó en el Diario Oficial de la Federación. Con lo anterior, el abogado de Guillermo Jenkins explicó que el manejo de recursos de la Fundación ya no es público y, actualmente, se desconoce el monto real del capital de la institución.