Jueves, 21 De Mayo De 2026 | Puebla

Sociedad

Universitarios denuncian en PGJ tortura y desaparición forzada

Afirman que igual que en Guerrero, los policías municipales actuaron coludidos con la delincuencia organizada

Universitarios denuncian en PGJ tortura y desaparición forzada

Foto Agencia Enfoque

Estudiantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) presentaron una denuncia penal en la Procuraduría General de Justicia (PGJ) por los delitos de privación de la libertad, desaparición forzada, tortura, robo y amenazas cumplidas, delitos de los que aseguran fueron víctimas la madrugada del domingo pasado durante el desalojo del plantón que mantenían en el zócalo.

Iván Ojeda Cuevas, abogado de la comisión jurídica que encabeza la defensa de los estudiantes de la Colectivo Universitario por una Educación Popular (CUEP) y la Liga Estudiantil Democrática (LED), precisó que existe evidencia de la colusión de funcionarios de la Secretaría de Gobernación Municipal con el grupo de choque, cuyo ataque dejó 14 estudiantes con heridas graves que requirieron hospitalización, uno con lesión craneoencefálica y una joven agredida sexualmente.

Precisó que en la denuncia fueron señalados elementos de la Policía Estatal y Municipal, no sólo por la omisión ante los hechos violentos que presenciaron, sino por la comisión de los delitos señalados, pues la camioneta en la que jóvenes fueron “levantados” estuvo escoltada por vehículos de los Grupos Operativos Especiales de Seguridad (GOES) y media docena de patrullas de las distintas corporaciones.

Fidel Sánchez, integrante de la Liga Estudiantil Democrática (LED) relató que durante el desalojo, un estudiante corrió hacia una patrulla para pedir ayuda, pero el policía reaccionó para detenerlo, esposarlo y subirlo a la patrulla, en la que lo mantuvo dando vueltas por media hora hasta que lo dejó en la 18 Poniente donde le advirtió que “está cabrón” y le pidió que se fuera a su casa.

“Queremos dejar el precedente de que la policía estatal y municipal actuaron en colaboración con los agresores. Igual que en Guerrero, los policías municipales actuaron coludidos con la delincuencia organizada”, explicó en referencia a los hechos registrados en Ayotzinapa.

Para Fidel, la magnitud de la represión sufrida no es una respuesta a la demanda de espacios para talleres y cursos gratuitos a aspirantes de nuevo ingreso a la BUAP, sino la persecución de grupos organizados de jóvenes universitarios.

Sin atención médica

Integrantes de la LED acusaron que pese al grave estado de salud de Nohelia, una estudiante de preparatoria de 15 años, que orina sangre derivado de las patadas que reventaron sus intestinos, fue dada de alta del Hospital Universitario.

Nohelia además fue agredida sexualmente, porros intentaron desvestirla, rasgaron sus ropas con desarmadores, pero las dobles prendas que llevaba frustraron los intentos de penetración de sus agresores. Sin embargo, sufrió manoseos y vejaciones, y aunque solicitaron la intervención de la Fiscalía Especializada en Delitos Sexuales, hasta el momento, ella no ha recibido atención psicológica

Magaly, refugiada en la Casa del Estudiante Emiliano Zapata, está impedida para caminar, y presenta lesiones en la columna vertebral provocada cuando sus captores caminaron arriba de los jóvenes

Ivón Potrero, integrante de la LED exigió atención médica para sus compañeros lesionados.

Tanto Sánchez como Potrero denunciaron el doble discurso de las autoridades de la BUAP: “Públicamente aseguran el apoyo y la preocupación por los estudiantes lesionados y en la práctica recibimos un trato despectivo del personal médico de la institución hospitalaria, la alteración de diagnóstico y la negativa de la entrega o revisión del paciente de los reportes médicos”.

Sin confianza en la CDH

Luego de presentar la demanda correspondiente en la PGJ, los universitarios acudieron a la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) para presentar la queja correspondiente, pero la ausencia de personal retrasó el trámite, que se logró pasadas las 11 de la noche.

Los universitarios aseguraron que la queja tiene la intención de agotar las instancias estatales, revelaron que la implicación de las autoridades estatales y municipales en el hecho hará que la CDH entregue un dictamen parcial encubriendo a los funcionarios.

“Sabemos que hay colusión, no tenemos confianza, conocemos su parcialidad, pero haremos el trámite”, revelaron.

Denunciaron la incompetencia y el poco tacto de los visitadores de la CDH, pues pese a las llamadas de jóvenes desesperados durante el desalojo a las 4:00 de la mañana, el personal se presentó después de las 7:40, pidiendo que los jóvenes que acudieran al zócalo para explicar lo sucedido, a pesar del cerco instalado por elementos policiacos.

“Denunciamos ante ellos que fuimos agredidos por personas que bajaron de las patrullas, que sufrimos una doble represión cuando regresamos al zócalo por nuestras cosas y no podíamos acercarnos, explicamos lo anterior y la respuesta que obtuvimos fue que entonces acudiéramos a las oficinas, cuando juzgáramos pertinente. No tuvimos un acompañamiento digno en ese momento y no lo esperamos en el futuro”, acotaron.

Hoy la misma queja será interpuesta en la Comisión Nacional de Derechos Humanos.