Tras permanecer más diez meses recluido en el Centro de Reinserción Social de San Pedro Cholula, el ecologista y opositor al Gasoducto Morelos, Juan Carlos Flores Solís, quedó libre luego de que se determinara que no tuvo responsabilidad alguna en los delitos que se le imputaron.

Con el puño alto, el líder del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua cruzó la puerta del penal y fue recibido por de una centena de personas que gritaban la consigna “¡Libertad, Libertad a los presos por luchar!”.

El juez séptimo de Distrito ordenó la resolución del proceso 127/2012, en el que se le fincaron a Flores Solís los delitos de motín, extorsión, ataque a obra hidráulica y despojo.

El amparo 707/2014 fue acatado por autoridades de Cholula, a un día de que se venciera el plazo ordenado por la federación para cumplirlo.

Su salida se produjo a seis horas de que se celebró la primera mesa de diálogo entre el Frente de Organizaciones Sociales y Políticas de Puebla (FOSYPP) con el gobierno del estado.

“Hoy Puebla, Morelos y Tlaxcala recuperan a un defensor de los derechos humanos”, dijo el abogado José Antonio Lara Duque, integrante del Centro de Derechos Humanos Zeferino Ladrillero y reveló que la defensa espera la recomendación de la Comisión Nacional de Derechos Humanos por la privación de la libertad por motivos políticos y la indebida actuación del juez de Cholula por mantenerlo preso pese a las evidencias de inocencia.

“Juan Carlos debe ser un parteaguas en la vida jurídica de Puebla, se debe exigir la garantía de no repetición, no es legítimo que un estado aprehenda a defensores y ciudadanos que se manifiestan contra políticas que les afectan”, dijo el abogado.

Lara señaló sin embargo que la situación jurídica de Juan Carlos no ha sido resuelta del todo, pues sobre él pesan dos procesos pendientes más: el 121/2014 y el 19/2014 que aglomeran diez delitos diferentes, entre ellos pandillerismo, oposición a obra pública, lesiones, robo agravado y privación ilegal de la libertad agravado por tratarse de funcionarios públicos, entre otros, pero dijo que gracias a los amparos que han sido ganados, el activista podrá enfrentar estos procesos en libertad.

En la puerta del penal,  un llamado a la unidad

“Hago un llamado para mantenernos unidos, necesitamos una reforma completa y legal del estado, una verdadera democracia que no tenemos; salgo muy esperanzado con la fuerza y la unión de la gente del campo y la ciudad para lograr más cosas. Nos faltan 18 compañeros: 10 que dejo en este penal de Cholula, 7 en el penal de San Miguel y la libertad de Enedina”, expuso Flores Solís.

“La cárcel no es para que nosotros tengamos miedo de la represión del gobierno, sino al contrario, lo que debemos hacer es mantenernos firmes, coherentes y avanzar en la defensa de nuestras comunidades. Me entristece el avance de la represión en el estado, la militarización en las comunidades del volcán para la instalación forzada del gasoducto, pero estoy seguro de que encontraremos las alternativas para solucionar todo lo que está pasando”, agregó.

“Sigue la negativa del gasoducto pero sobre todo sigue la defensa de los derechos humanos de los pueblos y el territorio. Ojalá que los organismos nacionales e internacionales que nos apoyaron para recuperar mi libertad, también se pronuncien por una democracia y respeto a las garantías de los pueblos”, fue el discurso del ecologista a unos pasos de la puerta del penal donde las organizaciones sociales integradas en el FOSYPP y una decena de colectivos promotores de derechos humanos  se reunieron para celebrar la salida del defensor aprehendido desde abril de 2014.

“¡Libertad, libertad a los presos por luchar!”, “¡Ni un paso atrás!”, “Unidad, el pueblo en unidad!”, “Viva el pueblo organizado” “¡Zapata vive, la lucha sigue!” fueron las consignas que retumbaron en las paredes del penal antes, durante y después de la salida del defensor.