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Condena la Ibero detención de jóvenes en visita de Peña
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Unos 200 jóvenes salieron de CU a las 11:00 horas en varios camiones para llegar lo más cerca posible del Hospital del Niño Poblano
Foto Agencia Enfoque
Son las 13:00 horas y al interior del Hospital del Niño Poblano (HNP) el presidente Enrique Peña Nieto inaugura su remodelación. Afuera, cada vez más cerca se escuchan gritos de jóvenes que vienen en manifestación por los sucesos de Ayotzinapa y la represión contra movimientos sociales en Puebla, pero son acallados por los ruidos de sirenas policiacas.
Elementos de la policía municipal agreden a los estudiantes que salieron a las 11:00 horas de Ciudad Universitaria (CU) de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP) para protestar contra el presidente y dos horas después ya estaban en la zona de Angelópolis.
Los agentes persiguen a los jóvenes hasta las puertas de la Universidad Iberoamericana Puebla (UIA), donde dos de ellos son detenidos y el resto se mete a la institución.
Un guardia de seguridad de la Ibero Puebla, ayudado por un estudiante, cierra la reja de color rojo. Los granaderos se quedan afuera.
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Alumnos de la Ibero rodean a sus compañeros. Las llamadas a los integrantes de la Asamblea General Interuniversitaria no cesan. Programan otra manifestación a las 14:30 frente a la Procuraduría General de Justicia (PGJ). Lo que no saben es que detendrán a otros dos.
Ya por la noche tres de los estudiantes fueron liberados, sin embargo se indagaba el paradero de Andrea Vázquez, alumna de la preparatoria 2 de Octubre, a quien sus compañeros vieron que fue asegurada por elementos de la policía municipal.
Detienen a dos frente a la Ibero
La marcha fue convocada desde el domingo. Por redes sociales comenzó a circular una imagen citando el lunes a las 10:30 horas en la Facultad de Antropología.
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Defienden jurídicos de la BUAP a estudiantes detenidos
Unos 200 jóvenes salieron de CU a las 11:00 horas en varios camiones para llegar lo más cerca posible del Hospital del Niño Poblano, donde se anunció la presencia del presidente Peña Nieto y el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas.
Granaderos bajaron a los jóvenes de las unidades en la avenida Cúmulo de Virgo y empezaron a caminar hacia la Vía Atlixcáyotl.
Se dividieron en dos grupos: uno se encaminó a la preparatoria 2 de Octubre y otro siguió al HNP. Sólo un grupo de 20 jóvenes llegó al bulevar del Niño Poblano y a menos de 100 metros del lugar donde estaban Peña Nieto y Moreno Valle Rosas.
Los jóvenes pretendían lanzar consignas contra el Ejecutivo federal por los normalistas desaparecidos de Ayotzinapa y exigir al gobernador de Puebla que cese la persecución contra opositores a su gobierno. Acordaron no responder a provocaciones.
Los universitarios escucharon cómo el Estado Mayor Presidencial pidió a las autoridades locales que “se hicieran cargo”, e instantes después unos 50 policías municipales buscaron encapsularlos pero los muchachos corrieron.
Los agentes -que sumaron hasta cien- los jalaron, algunos lograron zafarse. Se mezclaron con los estudiantes de la Ibero Puebla, pero detuvieron a dos de ellos. El resto entró a la Universidad.
BUAP se deslinda de vandalismo; Ibero condena los hechos
Dentro de la universidad se sentía la tensión. Los granaderos pasaron corriendo y los jóvenes desde dentro les gritaban, mientras llamaban a sus compañeros de la Asamblea Universitaria e Interuniversitaria.
Los dos arrestados fueron identificados como: Shariff Guerrero, de la Facultad de Computación, y Edgar Juárez, de la Facultad de Ciencias Químicas de la BUAP. Les informaron que a la 2 de Octubre llegaron más granaderos, donde los preparatorianos ya habían quemado una piñata con la imagen del Ejecutivo federal.
Los estudiantes de la BUAP fueron apoyados por los de la Ibero y los llevaron a un lugar seguro, para hablar y decidir qué iban a hacer.
Una alumna de la Iberoamericana comentó que ella estaba presente al momento de la agresión. "Lo hicieron con mucho coraje", aseguró. A ella también la empujaron, vio que a otros cinco de sus compañeros de la universidad les hicieron lo mismo.
La UIA confirmó los hechos en un posicionamiento y condenó “los hechos violentos que se registraron en las inmediaciones de la institución, donde resultaron detenidos dos estudiantes de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla que participaban en una protesta pacífica".
La institución refirió que los detenidos, al igual que varios de sus estudiantes, fueron lesionados y por ello pidió que las autoridades "se conduzcan en el marco de la ley, reconociendo y respetando los derechos a la libre expresión, asociación y manifestación de ideas".
Mientras que la BUAP en un primer comunicado se deslindó de la toma de camiones, de instalaciones y de cualquier acto vandálico.
Ya por la noche informó que sus servicios jurídicos trabajaban en la defensa de los estudiantes detenidos para que obtuvieran su libertad inmediata y sin cargos.
Arrestan a otros dos en la PGJ
Integrantes de la Asamblea General Universitaria de la BUAP decidieron, una hora y media después de la detención de sus compañeros, hacer un mitin frente a la PGJ para exigir la liberación de Shariff y Edgar.
Llegaron 50 jóvenes con pancartas, con los rostros cubiertos y se pararon frente a las oficinas de la Procuraduría. Allí los esperaban granaderos, los encapsularon y aprehendieron a otros dos: Diana Andrea Vázquez, de la preparatoria 2 de Octubre, y Gustavo Reyes, de la Facultad de Arquitectura.
Algunos estudiantes de Derecho pidieron la intervención de la Comisión de Derechos Humanos del Estado (CDHE) y les indicaron que enviarán a visitador, pero nunca llegó.
En ese mismo momento 15 de los alumnos de la BUAP que se encontraban en la Ibero salieron rumbo al Paseo Bravo acompañados por un grupo solidario para reunirse con sus familiares.
Sintieron miedo porque había infiltrados en la manifestación y porque no quieren perder su lugar en la BUAP.
Los jóvenes pidieron la intervención del Consejo Universitario y que se pronuncie al respecto. También que la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) los defienda, ya que sus compañeros llevaban desaparecidos más de tres horas.
Alrededor de las 18:00 horas se reunirían en CU para definir las acciones de la Asamblea General Universitaria.
Sin embargo a la misma hora les notificaron que a los jóvenes detenidos se encontraban en el juzgado calificador de la 9 oriente, a unos pasos de las instalaciones de la Policía Estatal.
Liberan a tres y buscan a la cuarta
Por la noche tres de los estudiantes detenidos fueron liberados –Shariff Guerrero, Edgar Juárez y Gustavo Reyes-, pero en el juzgado calificador se indicó que ahí no llegó Andrea Vázquez.
A través de redes sociales sus compañeros y otros activistas comenzaron a exigir la presentación de la alumna, quien es menor de edad.
"Nos detuvieron. Antes de eso habían encerrado a unos compañeros en la 2 de Octubre, los encapsularon con granaderos. Entonces nos fuimos caminando a ver si nos dejaban pasar así. Empezaron las bullas y de ese lado que se juntan todos granaderos. Que se nos avientan y que dicen: Ese cabrón de negro. Luego levantaron a mi compañero", contó Shariff al salir del juzgado calificador.
Él y otros 200 compañeros marcharon desde CU rumbo al Hospital del Niño Poblano, que fue reinaugurado por Peña Nieto y el gobernador Rafael Moreno Valle Rosas. Sólo 20 estudiantes llegaron a media calle del evento.
"Nos levantaron, nos echaron a la camioneta, nos tuvieron un rato. Se fueron a parar un rato por Cúmulo de Virgo, luego se pararon un rato por la 11 (sur). Un compañero nos venía siguiendo en la camioneta, hasta que le dijeron que se largara o lo iban a levantar a él también".
Así pasaron 40 minutos antes de que los llevaran a la Procuraduría estatal.
"Nos dijeron que esto procedía como faltas al orden público. Después llegando a la PGJ nos cambiaron de historia: porque andaban diciendo que secuestramos un camión y que hicimos rayones".
Al final lo llevaron a él y a dos de sus compañeros a los juzgados calificadores de la calle 9 oriente. Allí el juez dijo que no se les podía comprobar nada, así que procedió sólo como falta a la moral y no hubo más cargos, por lo cual los dejaron salir sin pagar multa alguna.
Edgar Juárez, de la Facultad de Ciencias Químicas, indicó que de Andrea le indicaron que estaba en la Procuraduría estatal, pero no sabía si fue liberada.