Sociedad
Supera los 40 mil visitantes la exposición Antiguos Teatros de Marionetas
La exposición, con entrada libre, permanecerá hasta el 2 de febrero en Galería de Palacio Municipal.
La exposición Antiguos Teatros de Marionetas de República Checa, a menos de tres semanas de haberse inaugurado en la Galería de Palacio Municipal, ya supera los 40 mil visitantes. La muestra, abierta al público el pasado 12 de diciembre, registra ya 40 mil 456 visitantes, es decir, un promedio de 2200 visitantes diariamente.
Marionetas genuinas, detallados escenarios, catálogos europeos y teatrinos de la primera mitad del siglo XX conforman la exposición presentada por el Ayuntamiento de Puebla a través del Instituto Municipal de Arte y Cultura de Puebla (IMACP) en colaboración con la Compañía Karromato de República Checa
La exposición que visita por primera vez América, después de haberse exhibido en República Checa y Hong Kong, permite acercarse a una de las manifestaciones de arte escénico más representativas, el teatro de marionetas.
“Estamos muy orgullosos con el resultado de esta exposición, ya que el objetivo es que a través del arte, se contribuya a la integración familiar, justo en esta temporada, donde recibimos la visita de nuestros seres queridos”, señaló Martha Patricia Sánchez Matamoros, Directora del IMACP.
La exposición Antiguos Teatros de Marionetas de República Checa está conformada por dos decenas de teatrinos junto a cincuenta marionetas, así como 3 repisas con una serie de catálogos y muestrarios, 20 marcos con escenografías (litografías, acuarelas e impresos), 14 nichos con escenas, cuadros dramáticos y representaciones.
Las piezas, elaboradas entre 1918 y 1948 por distintos artistas y compañías de República Checa dan un panoramas de cómo los teatros de marionetas reunían a las familias de distintos estratos sociales, en las salas o patios integrando a los miembros ya que todos participaban de las representaciones, ya sea contando la historia, improvisando, acompañando musicalmente o viendo la escena.
“Era una situación tradicional en las tierras checas. A principios del siglo XX, una de cada dos familias contaba con un pequeño teatro. Esos escenarios con títeres se vendían en las tiendas de juguetes junto con unos libritos con los textos de alguna obra dramática. Las familias en ese entonces se divertían ensayando y escenificando las piezas que conocían de los teatros reales”, comentaron Luis Montoto y Pavla Srncová, integrantes de Karromato quienes visitaron la Ciudad de Puebla para realizar el montaje de la exposición.
“Poco a poco, las obras fueron representadas en checo, convirtiéndose además en el único arte asequible a la mayoría de los pueblos de la provincia. Este pequeño teatro del pueblo hace hincapié en la lengua checa, en la conciencia nacional, en el interés por la historia convirtiéndose en uno de los medios de difusión de las ideas del “Despertar nacional checo”, continúan Montoto y Srncová.
La colección de Karromato es una de las más importantes por la cantidad de elementos, formatos y principalmente por el estado de conservación de las piezas. Karromato es una compañía europea de marionetas con sede en Praga, República Checa. Sus integrantes provienen de España, Hungría y República Checa. Los une el interés por la técnica de la marioneta de hilo tradicional, en cuya construcción y manipulación trabajan juntos desde 1997. En todas sus obras, Karromato busca la comunicación sin necesidad de las palabras, apoyándose tanto en la universalidad del humor y la música, como en la capacidad expresiva que tienen por sí mismas las marionetas. El proceso artesanal realizado en su construcción, el uso de la madera así como el acabado en los detalles y los decorados, despierta además en el espectador recuerdos de una época en la que no vivió pero que de alguna manera añora.
La exposición Antiguos Teatros de Marionetas de República Checa puede visitarse hasta el próximo domingo 2 de febrero de 2014 en la Galería de Palacio Municipal (Portal Hidalgo 12, Centro Histórico). El horario de visita es de miércoles a domingo de 11:00 a 19:30 hrs. La entrada es libre.
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Información adicional
MARIONETAS
La elaboración de las marionetas se realizaba en serie. Los cuerpos eran construidos en madera y las cabezas y extremidades en una mezcla de yeso y otros materiales según la fórmula secreta de cada taller. Los clientes podían encargar estas figuras a través de catálogos o adquirirlos directamente en tiendas especializadas. Los elementos decorativos como muebles, ornamentos y trajes podían comprarse elaborados o construírselos uno mismo siguiendo los patrones e instrucciones que acompañaban a los teatros.
CONTEXTO HISTÓRICO
En el siglo XIX y XX los titiriteros tradicionales checos recorrían los pueblos y ciudades interpretando sus espectáculos, pero con el tiempo, los lugares de representación habituales como las plazas se fueron cambiando por centros cívicos y casas particulares de la floreciente clase media.
Bohemia (actualmente la República Checa) se encontraba bajo el dominio del Imperio Austro-Húngaro, y por ello, la élite intelectual luchaba por el reconocimiento del teatro y del idioma checo en un periodo en el que las representaciones teatrales se hacían en alemán.
Gracias al desarrollo de la industria artística y a la producción en serie, en cuya realización intervinieron célebres artistas checos de la época, los teatros y las marionetas se extendieron por miles de hogares. Su época de oro se produce a partir del momento de la independencia de la República Checa (1918) como país y entra en decadencia con la ocupación del régimen comunista (1948) que acaba con la iniciativa privada y centraliza el teatro de marionetas en teatros estatales.
ESCENOGRAFÍAS
Los ilustradores que diseñaban los teatros y las escenografías, no sólo reflejaban los vastos campos y prados, las superficies tranquilas de las lagunas o los pueblos pintorescos de Bohemia, sino también senderos oscuros, espesos bosques, cavernas misteriosas y fortalezas abandonadas en las que sucedían no sólo historias clásicas de reyes y princesas, sino también de personajes populares checos, sencillos y humildes, pero siempre con un gran valor moral y humano.
Las escenografías eran impresas por medio de litografías en pliegos de papel, que luego eran recortados y pegados sobre cartón o planchas de madera por las familias.
Las obras que se representaban podían ser inventadas o inspirarse en los textos que renombrados escritores checos publicaban especialmente para este tipo de teatros.