Jueves, 21 De Mayo De 2026 | Puebla

Seguridad

Ceresos, un peligro latente para la población penitenciaria: CEDH

El informe subraya que de las 23 cárceles que hay en la entidad ninguna cubre al 100 % las condiciones que garanticen una vida digna

Ceresos, un peligro latente para la población penitenciaria: CEDH

Foto Agencia Enfoque

Los Centros de Reinserción Social (Ceresos) de Puebla carecen de instalaciones y servicios dignos para los internos, ya que los problemas de hacinamiento y falta de presupuesto representan un peligro para ellos, cuya integridad y estancia no son seguras, según revela el Diagnóstico de Supervisión Penitenciaria elaborado por la Comisión Estatal de los Derechos Humanos (CEDH).

El informe destaca que, de las 23 cárceles que hay en la entidad, ninguna cubre al 100 por ciento las condiciones para garantizar una vida digna y segura a los reclusos.

Del total, 20 reclusorios recibieron una calificación reprobatoria por las razones ya expuestas y sólo dos aprobaron la evaluación de la CEDH: el de Ciudad Serdán con promedio de 7.51 y el de Zacapoaxtla con 7.08, mientras que el de Tepexi de Rodríguez fue supervisado por la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH), obteniendo un promedio de 8.5.

Enfrentan penales una situación “preocupante”

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En el estudio, la institución manifiesta que el resultado del diagnóstico emitido le resulta “preocupante”, debido a que los centros penales enfrentan, entre otros, problemas de la sobrepoblación, instalaciones y servicios insuficientes y deficientes, mala alimentación para los internos y carencia de personal de seguridad y custodia, lo cual pone en riesgo las vidas de los reos.

“Las condiciones en que se mantiene a la población penitenciaria en la mayoría de los centros de reinserción social afecta el trato digno, al resultar insuficientes los espacios en las celdas y las condiciones en que operan diariamente las instalaciones penitenciarias, sobre todo las distritales, que muestran carencias presupuestales que impactan en el mantenimiento de las mismas; la falta de prevención de riesgos, así como el hacinamiento en los dormitorios y en las áreas comunes, representan un peligro latente para la población penitenciaria”, detalla.

“Otros aspectos destacables son los que tienen que ver con la carencia de medicamentos y material de curación; la deficiente atención de las áreas técnicas a internos sancionados; el hacinamiento; la falta de atención psicológica; la escasa alimentación; la insuficiente capacidad de áreas específicas para observación y clasificación; las deplorables condiciones materiales e higiene de las instalaciones de los dormitorios, cocina, comedores; la deficiencia en la difusión de la normatividad; el escaso personal de seguridad y custodia con que se cuenta”.

También la falta de separación entre procesados y sentenciados en áreas comunes; el escueto material didáctico, programas para las actividades deportivas y las limitadas actividades laborales, educativas y deportivas con que se cuentan. Aunado a ello, se suman los aspectos estructurales de las instalaciones penitenciarias, particularmente las de los distritos, por tratarse de edificaciones antiguas, que no fueron diseñadas para prisión, las cuales incluso ya resultan insuficientes y la mayoría de ellas, se encuentran ubicadas en las presidencias municipales.

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Resultados de la evaluación

En la publicación de la CEDH, la cual se puede consultar en su página oficial de internet, se dan a conocer los resultados del diagnóstico de todas las prisiones.

Los peores evaluados fueron Huejotzingo, con un promedio de 4.64 unidades en una escala del cero al 10; Atlixco, 5.14; Izúcar de Matamoros, 5.23; Xicotepec de Juárez, 5.38; Chignahuapan, 5.43; Tecamachalco, 5.23; Tehuacán, 5.07 (según la CNDH); Tepeaca, 5.32; Libres, 5.69, Acatlán de Osorio, 5.65, y Puebla, 5.84 (según la CNDH).

Los centros que aprobaron, pero que aun así su calificación es baja, son CIEPA 6.17; Chiautla de Tapia 6.19; Huauchinango, 6.66; San Pedro Cholula, 6.33; Tecali de Herrera, 6.67; Tetela de Ocampo, 6; Teziutlán, 6.07; Tlatlauquitepec, 6.34, y Zacatlán 6.44.

La supervisión se basó en inspecciones a las instalaciones penitenciarias y análisis sobre el respeto a los derechos humanos de los internos, los cuales fueron clasificados en siete rubros: a) relacionados con la situación jurídica; b) que garantizan una estancia digna y segura; c) que garantizan su integridad física y moral; d) que garantizan el desarrollo de actividades productivas y educativas; e) que garantizan la vinculación social del interno; f) relacionados con el mantenimiento del orden y la aplicación de medidas, y g) de grupos especiales dentro de las instalaciones penitenciarias.

Como anteriormente lo detalló la CDHE, casi todos los Ceresos que reprobaron en este diagnóstico presentaron fallas en los rubros relacionados con la situación jurídica de los internos, los derechos que garantizan una estancia digna y segura y los que garantizan su integridad física y moral.

La Comisión concluye en su análisis que, todos estos factores, aunados a la falta de despresurización de los diferentes centros de reinserción social, impactan negativamente en el sistema penitenciario del estado de Puebla.