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Seguridad
La legisladora por Ciudad Serdán señaló que en el país hay 5 mil 400 casas de empeño, de las cuales poco más de mil no están reguladas
Foto Agencia Enfoque (Archivo)
La joyería fina y celulares modernos son los objetos que principalmente buscan los ladrones y gran parte de ese botín acaba en las casas de empeño, aseguró la diputada federal poblana, Isabel Allende Cano, por lo que propuso crear una base nacional de usuarios de ese tipo de establecimientos, como medida para combatir el robo de artículos finos, como las alhajas.
La legisladora por Ciudad Serdán explicó que tan sólo durante el primer cuatrimestre del presente año se cometieron alrededor de 225 mil 70 robos en todo el país y fueron precisamente las joyas y los celulares los objetos más robados, e insistió en “se puede deducir que gran parte de estos artículos terminan en las diferentes casas de empeño”.
Señaló que de acuerdo a datos de la Profeco, en todo el territorio nacional existen 5 mil 400 casas de empeño, de las cuales poco más de mil no están reguladas por la autoridad correspondiente ni tienen supervisión alguna, por lo que actúan como verdaderas empresas fantasma.
La diputada del PRI reconoció que las casas de empeño son una opción para un amplio sector de la sociedad de escasos recursos económicos y que no tienen acceso al crédito o financiamiento bancario, por lo que recurren a empeñar los pocos bienes materiales que poseen, siempre y cuando estén en buen estado.
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Luego de estimar que el 50 por ciento de la población económicamente activa acude al menos una vez al empeño, Isabel Allende destacó que en determinada temporadas, como por ejemplo los días previos al inicio de clases, es evidente el incremento de personas que recurren a las casas de empeño para solventar los gastos.
Pero insistió en que muchos objetos robados tiene como destino las casas de empeño, lo que constituye un el “delito de encubrimiento por receptación, que se da cuando existe ocultamiento de los efectos del delito; es un ilícito precedido por otro y dirigido contra el orden patrimonial y socioeconómico”, advirtió.
Añadió que “en este caso, se podría relacionar con la aceptación de artículos robados en las casas de empeño; sin embargo, los trabajadores de estas casas no tienen idea de ello”, recalcó.
Por ello, la diputada poblana hizo hincapié en la necesidad de que la Secretaría de Gobernación, a través de la Comisión Nacional de Seguridad, proceda a la creación de una base nacional de datos de usuarios de las casas de empeño.
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Para ello, dijo, se podría utilizar la base de datos ya existente denominada Plataforma México para contar con los datos personales de los pignorantes, así como de su identificación oficial.
“Que esta misma información se comparta con las secretarias de seguridad pública y procuradurías de justicia estatales para conocer qué artículos en prenda son de origen ilícito y contribuir a la prevención en la comisión de delitos; así mismo, lograr la ubicación de sospechosos de poseer artículos robados”, indicó la diputada poblana.