La esporotricosis es una micosis subcutánea causada por hongos del grupo Sporothrix, que son organismos que se encuentran en la materia orgánica en descomposición y en las plantas.
En los últimos años, una especie en particular, Sporothrix brasiliensis, en América del Sur ha despertado gran interés médico y veterinario debido a su elevada capacidad de transmisión entre gatos y humanos, así como por la intensidad de las lesiones que produce. Sin embargo, otra especie como Sporothrix schenckii es la más común en México.
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Ambos tipos de hongos se transmiten de gatos a los humanos a través de rasguños, mordeduras o incluso el contacto con secreciones provenientes de lesiones abiertas. La enfermedad en gatos suele manifestarse con úlceras profundas, costrosas y de difícil cicatrización, principalmente en la cara, nariz, hocico o en las orejas y en las extremidades.
En humanos, la infección ocurre generalmente después de una herida en la piel que evoluciona a un pequeño nódulo subcutáneo cercano a la lesión y crece, se hace una úlcera y supura. En la mayoría de los casos, la enfermedad permanece limitada a la piel o al tejido subyacente (subcutáneo).
Sin embargo, en personas con sistemas inmunológicos debilitados, como aquellos pacientes con diabetes mellitus mal controlada, cáncer o con tratamiento inmunosupresor, pueden presentarse formas más graves que afectan pulmones, huesos, articulaciones e incluso el sistema nervioso central.
Es por esto, que toda lesión en la piel que no cicatrice adecuadamente tras un rasguño o mordedura de gato debe ser valorada por un profesional de la salud. Es su médico el único que le puede prescribir un tratamiento farmacológico contra estos hongos.