Jueves, 21 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Diario de trabajo: Preguntas en medio de la tragedia

¿Cómo dar seguimiento a las tareas de reconstrucción para evitar corrupción y dañar su efectividad?

Juan Carlos Canales

Es profesor jubilado de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Autónoma de Puebla (UAP). Por más de veinte años condujo el programa radiofónico El territorio del nómada.

 
 
 

Lunes, Octubre 13, 2025

Si es cierto que las autoridades tenían información sobre las condiciones climáticas que privarían en Puebla, Hidalgo y Veracruz, ¿por qué no activaron los protocolos de prevención de desastres?

¿Qué hacía el gobernador poblano de paseo por Estados Unidos en un avión privado, en tanto la amenaza de una tragedia ya se anunciaba? ¿También habrán sufrido un ataque al corazón las personas arrastradas por la corriente o aplastadas por algún deslave en Veracruz? 

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El potencial de destrucción de cualquier fenómeno natural es igual en todo el mundo, pero lo que define su dimensión trágica, propiamente humana, son las condiciones económicas, sociales y políticas de cada lugar. Y, en este sentido, hay responsabilidades, de grado, que no podemos pasar por alto. Seamos claros: no se trata solo de una actitud de desidia de las autoridades sino, fundamentalmente, del costo humano de la corrupción, sea cohecho o ineptitud.

Tras la desaparición del FONDEN, ¿son claros los protocolos de atención a desastres naturales?, ¿qué personas y recursos respaldan a las instituciones encargadas de ofrecer protección civil?, ¿existen mecanismos institucionales particulares para proteger a los más vulnerables de una comunidad?

Ahora, tras el recuento inmediato de daños, tras el reparto de despensas y construcción de albergues, tras la espectacularidad de las visitas de funcionarios a las zonas destruidas y dañadas, tras la respuesta inmediata de la sociedad civil, cuya solidaridad y capacidad de organización son siempre infinitamente superiores a las de los gobiernos, siguen las tareas más complejas y de largo aliento: la recomposición del tejido social dañado, el reordenamiento de la tierra y otras fuentes de trabajo, vitales para la sobrevivencia de poblaciones enteras, campañas de prevención de enfermedades, reconstrucción de infraestructura. ¿Existe la voluntad y preparación de nuestros gobiernos para emprender tareas así o, como siempre ocurre, dichas tareas serán presa de la ineptitud y corrupción de las autoridades?

¿Cómo darle seguimiento a las tareas que se emprendan y poder evaluarlas para ratificarlas o corregirlas y, sobre todo, ofrecer mecanismos de transparencia y rendición de cuentas que eviten la corrupción y dañen la efectividad de las mismas?

 

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