Hablemos del hecho lamentable que sucedió el 4 de marzo pasado en el municipio de Amozoc, Puebla, donde fue detenido un sujeto que horas antes atacó sexualmente a dos menores de edad, individuo que previo a ser detenido por la policía estatal y municipal, estuvo a punto de ser linchado por pobladores -hay que enfatizar que fue casi linchado por la población-, porque la autoridad tardó casi una hora en llegar al lugar de los hechos donde tenían retenida a la persona señalada como agresor.
La violencia sexual infantil consiste en conductas intencionales de contenido sexual, realizadas por personas hacia niñas, niños y adolescentes, ya sea que las lleven a cabo con ellos, los obliguen a observarlos o los hagan ejecutarlos, en un contexto donde la persona que ejerce esta conducta utiliza los fuerza o convence mediante engaños, mentiras o manipulación.
Más artículos del autor
De esta situación es muy importante identificar lo siguiente:
Primero.- La población sabedora que ya existían antecedentes de abuso por parte de esta persona, los cuidadores de las víctimas menores de edad no denunciaron el hecho o en caso de que hubiera existido la denuncia, no se actuó de manera rápida por parte de la autoridad, situación que es importante que se sepa. La suma de estos factores motivó la escalada de la violencia de miradas lascivas, a tocamientos, hasta desembocar en la presencia de afectación física.
Segundo.- La responsabilidad totalmente a cargo de la Policía Municipal y Estatal de no llegar a tiempo a un llamado de auxilio, motivaron la razón de un intento de linchamiento que se iba generar el día 4 de marzo en contra del presunto violador; las Policías Municipal y Estatal incumplieron con el protocolo de prevención de los linchamientos que es una ordenanza que deben de cumplir inexcusablemente las fuerzas públicas en el Estado, sean municipales o estatales.
Tercero.- La necesidad de implementar una cultura de derechos humanos en la forma de dar a conocer una noticia e informar los hechos en el Estado. Diversos medios de comunicación encabezaron sus notas criminalizando a la población por el intento de linchamiento al presunto responsable, por encima del interés superior de las y los menores de edad, ante una presunta violación sexual realizada en su contra y la omisa intervención inmediata de la policía, provocando el riesgo del linchamiento.
Cuarto.- El Estado no cuenta con un área especializada o la coordinación interinstitucional funcional para atención a infancias que puedan dar acompañamiento a este tipo de situaciones como la Secretaría de Igualdad Sustantiva que tiene un espacio para este tema, sin embargo su enfoque es solo de atención a derechos de las mujeres y no con un enfoque de derechos de las infancias. La Comisión de Atención a Víctimas del Estado, al igual que la Comisión Estatal de Derechos Humanos focalizan su actuación en la atención a víctimas en general, pero no cuenta con un área de especialización en acompañamiento y atención a este sector de la población tan importante, urge priorizar políticas públicas en favor de las infancias en el Estado.
Frente a los hechos, lo que queda es atención y reparación a las víctimas. Debe tenerse en cuenta que es muy complicado para un menor reponerse frente a una situación de esta naturaleza; necesita ayuda no solo de la familia y círculos cercanos, sino de la comunidad y gobierno para poder sobreponerse a lo sucedido, el Estado necesita obligatoriamente realizar acciones de prevención que verdaderamente eviten que estos comportamientos vuelvan a suceder. La no repetición es urgente y necesaria, los responsables de lo público lo deben tomar con seriedad e invertir más recursos para ello.
La Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH) en su documento Violencia sexual: Prevención y atención de las agresiones sexuales contra niñas, niños y adolescentes nos comparte doce recomendaciones para prevenir este tipo de situaciones, y que podrían ser tomadas no solo por familiares, sino por gobiernos estatales y municipales para la creación y ejecución de políticas públicas que rompan con este ciclo de violencia que viven en las infancias.
1. Proporciona apoyo, cariño, seguridad, confianza y escucha las opiniones e inquietudes de niñas, niños y adolescentes.
2. Garantiza ambientes familiares respetuosos y libres de violencia.
3. Enseña a tus hijas e hijos, desde temprana edad, el nombre de las partes de su cuerpo, incluyendo los genitales, pues quienes ejercen violencia sexual suelen utilizar nombres de objetos o animales para referirse a ellos y engañar a las víctimas.
4. Hazles saber que ninguna persona, aunque sea familiar, puede tocar sus genitales, ni hacerles caricias que les incomoden.
5. Si niñas, niños y adolescentes manifiestan que hay personas que les molestan, no ignores su relato, generalmente no mienten cuando reportan un posible abuso.
6. Procura no perder de vista a tus hijos e hijas en eventos: fiestas, comercios, parques, paseos o actividades fuera de su hogar (incluidas las escolares y religiosas).
7. Busca información sobre las conductas de violencia sexual, los factores de riesgo y protección, y el perfil de las personas que la ejercen.
8. Evita enseñarles a tus hijas e hijos conductas de obediencia absoluta hacia las personas con frases como “haz todo lo que la maestra o maestro te diga”.
9. Inculca a sus hijas e hijos a rechazar obsequios a cambio de cualquier condición o petición.
10. Informarles sobre la importancia de que nadie debe tomarle fotografías sin su consentimiento.
11. Supervisa los sitios web que visitan tus hijos e hijas, así como sus amistades en las redes sociales.
12. Participa en su proceso educativo, mantente pendiente de sus relaciones con compañeras o compañeros, profesores o profesoras (as), autoridades y personal escolar. Acude a las juntas y actividades de prevención de la violencia organizadas por la escuela.
Es muy importante saber que es muy poco probable que niñas, niños y adolescentes mientan sobre la ocurrencia de agresiones sexuales en su contra, por eso se debe creerles, apoyarles y no cuestionarlos o reprenderlos.
Nos puedes contactar en nuestras redes sociales @LuisSorianoVC.
Las opiniones vertidas en este espacio son de exclusiva responsabilidad de quien las emite y no representan necesariamente la línea editorial de e-consulta.