La historia de México es un tanto compleja por diversas razones, principalmente los distintos intereses y conflictos políticos que se han presentado a lo largo de la vida del país. Me resulta complicado hacer un recorrido de esa historia del México contemporáneo sin considerar también los antecedentes de un partido tan viejo y tan grande como lo fue el Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Esta semana y en varios estados el partido sufrió nuevas desbandadas en sus filas en las que se acusó al dirigente nacional priista Alejandro “Alito” Moreno de haberse apropiado del PRI. A la lista de renuncias no sólo se han sumado las cabezas de los grupos políticos, como en los casos de Omar Fayad, Miguel Ángel Osorio Chong, Jorge Carlos Ramírez Marín, Alejandro Murat, Adrián Rubalcava, Claudia Ruiz Massieu y Eruviel Ávila, sino también militantes de muchos años.
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Y Puebla no es la excepción y esta última semana el diputado Jorge Estefan Chidiac, quien renunció al PRI y con él casi toda la bancada tricolor en el Congreso local. Además de él lo hicieron las diputadas y los diputados: Norma Sirley Reyes Cabrera, Adolfo Alatriste Cantú, Laura Zapata y Juan Enrique Rivera. También se sumaron a la desbandada priista los presidentes municipales de Zacatlán, Xicotepec de Juárez, Zapotitlán de Méndez, San Salvador El Seco y Guadalupe Victoria. Y con Guadalupe Vargas Vargas, de Xicotepec de Juárez, hija de mi amigo Ardelio Vargas Fosado, el exdirector del Instituto Nacional de Migración y excomisionado de la Policía Federal; José Luis Márquez, alcalde de Zacatlán; Aurelio Flores Solano, de Guadalupe Victoria; Manuel Orato Vélez, de San Salvador El Seco, y Emiliano Vázquez Bonilla, de Zapotitlán de Méndez. También Isabel Merlo Talavera, quien es la secretaria de Educación del estado de Puebla. Y sólo menciono los que se fueron esta última semana.
La semana pasada estuve en el municipio de Zacatlán, Pue. Y tuve la oportunidad de comer con el presidente municipal José Luis Márquez, con quien tenía años que no saludaba y la plática no tuvo que ver con ningún tema de política lo cual es raro cuando dos políticos coinciden, el tema fueron nuestros hijos en razón de que muchas veces nos encontramos a salida de la escuela. Ya que “los Márquez” y “los de la Rosa” fueron compañeros desde la primaria hasta el bachiller en la misma escuela. Mentiría si les presumiera de que me habló de su futuro proyecto político.
Nada de eso, el tema de la conversación fue recordar esa época en la que muchas veces coincidimos al recoger a nuestros vástagos. Pero lo noté y se lo dije, bien, muy positivo en los resultados que está dando en su responsabilidad en el municipio y hasta relajado. Reitero, ni siquiera me insinuó nada, pero yo pude percibir algo que ahora entiendo y es el hecho de que renunciaba al PRI lo cual le modificó, para bien, su estado de ánimo.
Y como tuve la oportunidad de decírselo a Jorge Estefan Chidiac, a José Luis Márquez lo único que le deseo es que le vaya muy bien en lo que él y sus compañeros tengan en planes y nada mejor que si las circunstancias nos ubican en la misma trinchera por primera vez sería buenísimo porque es de los cuadros que suman y eso conviene.