Sábado, 27 De Junio De 2026 | Puebla

OPINIÓN

“La Barredora” del CJNG

El desastre de Puebla capital no es un problema municipal y este operativo no parece de una vecindad

Mauricio Saldaña

Doctor en Administración Pública con estudios de doctorado en Ciencias Penales. Especialista en inteligencia y cotrainteligencia con más de 30 libros publicados. Ha diseñado un mapeo sobre la feudalización de la delincuencia organizada en México.

Jueves, Diciembre 7, 2023

¡Al ladrón, al ladrón!

El 3 de diciembre, don Sergio Céspedes Peregrina llamó “a los ayuntamientos a asumir su responsabilidad para mantener la seguridad y gobernabilidad en cada uno de sus municipios”, (esto después de que una persona fuera privada de su libertad por un comando armado en la junta auxiliar de Santa María Xonacatepec).

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El funcionario espetó: “no puede estar pasando eso a luz del día, si no, ¿en dónde estamos?”. Todo lo anterior en el contexto de que los alcaldes y cabildos “deben de dotar de los recursos necesarios para fortalecer las policías municipales; en tanto, el gobierno estatal, en conjunto con la Federación, estará reforzando la seguridad en todo el estado”.

Pongo a su consideración, un análisis que aborda el grado de precisión por parte de los dichos pronunciados por Céspedes Peregrina, respecto a si la amenaza criminal que motivó su comentario, es un asunto de seguridad pública municipal.

El orden de las cosas

El levantón al que hace referencia aquel personaje que bajo un hermético silencio contempló al reparto de cientos de despensas de Pedro “El Perico” a la población de cierta cabecera municipal en plena pandemia, se inscribe en la operación del “Operativo Barredora CJNG” en el estado de Puebla.

El pasado 2 de diciembre, un convoy razonablemente armado, pero bien entrenado, se presentó en una vivienda de Xonacatepec y en un parpadeo se llevó a un dirigente de un grupo criminal focalizado al robo de combustible, cobro de piso y narcomenudeo. Tal comando reventó la puerta del domicilio con un ariete táctico, no con un puntapié.

Decía un colega que si en ocho segundos no derrumbas una puerta con un ariete, debes darte por muerto. Y aquí se cumplió a rajatabla el dogma: tumbaron la puerta en siete segundos.

Sin una pierna, Juan “El Nacato” fue encajuelado por sus enemigos. Apenas unas semanas antes había perdido a un hermano en un encontronazo, quien cuidaba junto a otros criminales, unas pipas de gas LP, a plena luz del día.

Previamente, el 11 de septiembre, el “Operativo Barredora” había colocado unas narcomantas exhibiendo la información usual: “Nuestra organización no roba al pueblo, al contrario, lo apoya limpiando de todos los mugrosos rateros, gota a gota, extorsionadores, violadores y robo a transporte de carga”.

Si usted me pregunta si es insólito el material colocado, le responderé que, al 30 de noviembre, Puebla llevaba 37 narcomantas colocadas en distintos puntos de la entidad, de acuerdo a mis registros fotográficos.

Los caballeros que integran al “Operativo Barredora” dependen del “Grupo de Operaciones Especiales Mencho”, que puede usted identificar como un conjunto de sicarios con habilidades especiales que operan bajo instrucciones específicas, ya sea eliminar enemigos en un territorio dado o, proteger dicha delimitación geográfica.

Los amigos me dicen que identificaron actividad de esta célula en Puebla, en algún momento de 2018 pero que podrían haber llegado a la entidad en 2017. Me comentan que su primer objetivo de guerra fue una pandilla que en su momento trabajó para CJNG, “Los Tarimas”, enfocados al narcomenudeo, cobro de piso, robo de combustible y a transporte de carga.

Me comentan que este “Operativo…” tiene dos funciones: atacar objetivos específicos cuando se les da la orden y, mientras llega la siguiente misión, ellos mismos roban y atienden temas de cobro de piso.

Otros amigos me señalan que el “Operativo…” se mueve entre Coronango, Cuautlancingo, Puebla Capital, San Andrés Cholula, Santa Isabel Cholula, San Martín Texmelucan, San Pedro Cholula y Xoxtla.

Se observa que estos personajes han atacado a entes tales como “Los Tarimas”, “El Guitarras”, “Los Téllez” y por supuesto, a la organización de Christian Romero, ya sea disparando a su domicilio familiar o bien a un pequeño lupanar cercano, en la colonia Azteca, sin omitir alguna visita a un departamento que habita una de sus antiguas parejas, muy cerca del burdel en comento.

Como no podría ser de otra forma, el “Operativo…” también ha hecho algunas visitas a picaderos y tienditas, ya sea para espantar a la clientela, cobrar piso o marcar territorio.

Por supuesto, ahí está la ejecución de Rafael Melgarejo a unos metros del Hotel One, sin olvidar el caso de su hermano Raúl, levantado y llevado a una casa de seguridad en San Andrés Cholula, de donde fue “rescatado” en condiciones extrañas.

El 18 de noviembre apunté en Las lecciones de ‘El Profe’ que “alguien en el ‘Cártel del Noreste’ no ha de estar muy contento con lo ocurrido en las inmediaciones del Hotel One. A semejante atentado corresponderá una reacción, por lo que habrá otra ejecución de alto perfil en los estados referidos o en el menor caso, una detención de esas que usted conoce, en donde medio centenar de policías detienen a alguien, accidentalmente.

Como lo pronostiqué, el rescate del 27 de noviembre coincide con la indicia: una confederación de policías arribando a un domicilio para una operación que nadie se explica por qué ocurrió así.

He tenido oportunidad de ver docenas de operativos de fuerzas especiales para rescatar a un secuestrado y me queda claro que no suele participar un desfile de policías locales y menos aún, un helicóptero sin artillar. De ahí, mi arqueo de cejas por este evento.

El “rescatado”, don Raúl, posee un tumulto de expedientes en su contra por distintos asuntos criminales y como debía ser, la Puerta Giratoria lo abrazó torosamente: en horas fue dejado en libertad y regresó a sus actividades como funcionario del Cártel del Noreste.

Por diferencia de días, la Puerta Giratoria y la salida de prisión por parte de don Raúl operó en la misma pista en la que Juan “El Nacato” se las apañaba con el levantón que le propinó el grupo de operaciones especiales de CJNG en Puebla.

En ese tenor, las cosas toman sincronicidad: ¿el “Operativo Barredora CJNG” le dio un correctivo al Cártel del Noreste por meterse en Puebla? Y, ¿el “Operativo” citado está repartiendo coscorrones a diestra y siniestra a los delincuentes de alto impacto que operan en Puebla, pero que quieren torcerse?

Todo indica que son afirmativas las respuestas para tales preguntas.

Resumiendo: ¿El “Operativo Barredora” de CJNG solo actúa en Puebla capital? No. ¿Los objetivos o blancos humanos que han sido atacados por dicho grupo, son temática estrictamente municipal? No. ¿Los hermanos Melgarejo son criminales de lo municipal, penalmente hablando? No. ¿La casa de seguridad en la que estaba secuestrado el hermano de “El Profe” estaba en Puebla capital? No.

Los marinos al desfile

El 4 de diciembre, se señaló que la Marina Armada iba a incrementar sus operaciones en la entidad, bajo un título bombástico, “Fuerza por Puebla”. Tiemblen, maleantes. Bien, tengo malas noticias: no va a funcionar la Marina Armada en Puebla. Expongo las razones y ya veremos si la realidad me desmiente:

1.-La primera razón es que la Marina llegará sin dientes. “Fuerza por Puebla” es una acción de gobierno (no una política pública) para incorporar a la institución en patrullaje y “uso de tecnologías para reducir los índices de inseguridad”; en español, para usar drones e intervención electrónica.

Medite un par de elementos espinosos: partiendo de la base que la Marina Armada es el ente con la información de inteligencia más precisa y actualizada de México, ¿qué hará en Puebla? Es decir, ¿los trabajos operativos los hará la Marina con su información o los desarrollará con las “prioridades” que les digan en el C5 y en Rancho Colorado?

La respuesta a esta pregunta es crucial porque si los marinos actúan por su cuenta, no necesitan coordinarse con nadie y sí tendrían su efectividad asegurada. En cambio, si siguen las “prioridades” del municipio y del estado, fracasarán estruendosamente.

La razón del fracaso estribará en dos motivos: el primero es la obscena filtración de la delincuencia organizada en las corporaciones municipal y estatal de lo policiaco. Antes de que los marinos salgan de su Base, tendrán alrededor más halcones que banquetas.

2.-El segundo motivo es que los marinos pueden llegar a donde sea y reventar a cualquier grupo delictivo, pero para ello requieren una orden de aprehensión, presentación o cateo. Y para eso necesitan que la Fiscalía estatal les dé material para hacerlo. Si la Fiscalía se tarda o integra mal los casos, los marinos van a detener a cien maleantes y la Puerta Giratoria los pondrá en la calle al día siguiente.

Si los marinos llegan a patear el trasero de todos los delincuentes de alto impacto de Puebla, pero la información está corrompida desde el ámbito policiaco y sus detenidos salen en libertad por una carpeta de investigación hecha sobre las rodillas, van a fracasar.

3.-El tercer y definitivo de los motivos es una cuestión de magnitudes: ¿cuántos marinos llegarán a Puebla? Piense en unos 1 mil, cifra disparatada y poco probable. ¿Un millar de marinos contra docenas de miles de delincuentes operando en todo el estado?

Todas las fiscalías del país tienen uno por ciento de esclarecimiento de delitos como tasa referencial, algo que he estudiado largamente en combinación con instituciones del exterior y que México Evalúa junto a Impunidad Cero han analizado por años.

El pronóstico es evidente: la Marina hará algunas detenciones espectaculares, pero no va a desmantelar grupos sino a eliminar liderazgos. El mejor ejemplo es Christian Romero, quien desapareció y su organización sigue operando. ¿Por qué? Pues, porque los criminales también saben que deben institucionalizar el negocio.

A lo largo de mi vida he trabajado en algunas ocasiones con marinos y saben perfectamente que los admiro en verdad, pero en esta ocasión, solo puedo decirles que los traerán halconeados y a “hacer presencia”. ¿Los marinos detendrán una avalancha de delincuentes cuando casi todos los partidos políticos, gobernantes estatales y municipales los dejaron crecer y fortalecerse, por décadas?

Concluyo entonces, que el desastre de Puebla capital no es un problema municipal y el “Operativo Barredora CJNG” no tiene cara de ser originario de una vecindad.

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