Estamos a unas horas de conocer la voluntad del pueblo. El plazo acordado desde la dirigencia de Morena, la Comisión Nacional de Encuestas, y los representantes de la y los candidatos a representar la Transformación en el país, está próximo a cumplirse.
Con el 98% de las encuestas levantadas, de acuerdo con nuestro presidente de partido y amigo, Mario Delgado, desde las 08:00 horas del martes 5 de septiembre de 2023, se inició con el conteo de las encuestas, después de haber sido custodiadas por una empresa de seguridad privada para garantizar la fiabilidad del proceso, y una vez más se ha transparentado un trabajo ejemplar y democrático.
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A las 17:00 horas del 6 de septiembre, se dará a conocer quién será el compañero, o compañera que tendrá la obligación, y grata responsabilidad, de encabezar todos los esfuerzos y administración de la lucha por la Transformación del país.
Será un día de fiesta, de unidad, pero sobre todo de respeto y trabajo en sinergia por parte de todos los que nos identificamos con el proyecto obradorista que inició hace más de una década.
El pueblo atendió a nuestra propuesta, acudió a los diversos foros ciudadanos que organizaron nuestra candidata y candidatos, y después de escuchar y ser tomados en cuenta manifestaron su decisión, ahora se debe honrar esa voluntad que nació desde la democracia.
No obstante, la insipiente e incolora oposición jugó a la representatividad. En su acción reprobable intentó persuadir a quien se dejara, impulsando un perfil que nació siendo pueblo, creció y logró plausiblemente salir adelante, hasta que se acercó a un partido que representa todo lo contrario a lo que ella pudo haber simbolizado, inclusive, llegando a enriquecerse bajo conflictos de interés, como se denunció recientemente con sus empresas de seguridad.
Ante este vulgar juego, se lanzó una advertencia oportuna:
A principios de julio de este año, el presidente Andrés Manuel López Obrador nos dio la primicia desde Palacio Nacional de que la senadora Xóchitl Gálvez sería el pacto por parte de la oposición para encarar las elecciones de la próxima elección presidencial.
Al respecto, hubo diversas reacciones que se indignaban por la brutal honestidad con que el Presidente informó del pacto, y como respuesta, la oposición inició un torpe proceso que nació muerto, en donde muy pocos fueron los que se dejaron sorprender y decidieron depositar nuevamente su confianza en la alianza por los privilegios para amargamente darse cuenta hace unos días, que todo el teatro fue cayendo cínicamente, hasta el punto de abandonar candidatas propias, tal como pregonó el Partido Revolucionario Institucional (PRI).
Antes de terminar agosto, y con la simulación a medias, en la oposición decidieron terminar la farsa y adelantar el resultado anunciado, y para sorpresa de nadie, Xóchitl resultó ganadora, dejando atrás a quienes decidieron creer en un proyecto que no es, y nunca fue lo que pregonaron (y comprobando así la veracidad del pacto impuesto por Claudio X. González anunciado desde Palacio Nacional).
De tal manera que después de la risa que provocó el espectáculo que ofreció el PAN, PRI y PRD, nos toca a nosotros ponernos serios en los trabajos del futuro de México, escuchando siempre a las familias mexicanas, y luchando por el bienestar de los que menos tienen.
Memoria de Regeneración
En la alcaldía Benito Juárez de la Ciudad de México, durante la administración de gobierno de 2015–2018 encabezada por el panista Christian Von Roeherich, hubo un exponencial crecimiento de edificios de oficinas, desarrollos inmobiliarios y diversas plazas comerciales.
Aunque este auge inmobiliario no fue único de esa demarcación, se llegó a pensar que era parte de la inercia natural por el desarrollo de la Ciudad, no obstante, en investigaciones recientes de la Fiscalía de la Ciudad de México se ha logrado demostrar que este incremento en construcciones fue facilitado por el alcalde en turno, así como de diversos funcionarios, que más tarde fue conocido como el Cártel Inmobiliario.
La corrupción de los gobiernos panistas siempre ha existido, siempre han beneficiado a grandes empresarios a costa de los que menos tienen, pues para la construcción de muchos de estos edificios fueron desalojados quienes, por años, llegaron a habitar estos predios.
El beneficio que se llevaban estos exfuncionarios corruptos, iba desde grandes cantidades de dinero hasta departamentos en cada una de las construcciones, simulando ventas con empresas fachada.
Hace unas semanas, escribía en una de mis columnas sobre el caso del exalcalde Christian Von Roeherich, quien fue detenido cuando intentaba cruzar la frontera norte de forma ilegal, disfrazado de persona en situación de calle.
Pues ahora también se ha descubierto y denunciado a Xóchitl Gálvez, quien pudo haber incurrido en corrupción, cuando se desempeñó como alcaldesa de Miguel Hidalgo en la Ciudad, coincidentemente en el mismo periodo 2015–2018, ya que sus empresas High Tech Services y Operación y Mantenimiento de Edificios Inteligentes (OMEI), recibieron contratos millonarios de hasta 70 millones de pesos, cayendo a todas luces en un flagrante conflicto de interés.
La denuncia está en curso, faltará que la autoridad competente pueda darle seguimiento, y que la acusada de corrupción, Xóchitl Gálvez pueda explicar a las mexicanas, y los mexicanos cuál fue el motivo para no excusarse de brindar servicios a edificios que se construyeron durante su gestión y visto bueno.
“Lo que pudo ser, y no es. Sin máscaras, ya no engañan a nadie.
Tonto es, quien cree que el pueblo es tonto”.
Andrés Manuel López Obrador