Opinión

Cambios para la pacificación de México

Viernes, Diciembre 23, 2022
Leer más sobre José Pascual Urbano Carreto
El único camino es evaluar recursos organizativos, políticos, económicos y humanos para enfrentarla
Licenciado en Economía (BUAP) con estudios de Maestría y Doctorado en Economía (UNAM). Diplomado en Comercio Exterior (UDLAP). Docente en la BUAP. Secretario de Relaciones Exteriores del STAUAP y secretario General del SUNTUAP. Coordinador Administrativo del HU (BUAP). Miembro del Consejo General del Instituto Electoral del Estado de Puebla.
Cambios para la pacificación de México

Parece que ha quedado claramente establecido que, para abordar la problemática de la inseguridad en México, es fundamental definir la situación del complejo tema, al mismo tiempo, evaluar los recursos organizativos, políticos, económicos y humanos con los que se cuenta para enfrentarla.

Con esta premisa procederé a mencionar rasgos esenciales del problema y a detallar, lo más profundamente posible, los recursos con los que dispone el gobierno progresista para conseguir tal propósito.

Es evidente que los grupos de la delincuencia organizada tuvieron un largo periodo de protección y tolerancia durante los gobiernos neoliberales; les permitieron lucrar con el robo de combustible, hacer negocios con el huachicol, desarrollar actividades de asaltos de todo tipo, hacer fraudes, desviar recursos del erario para beneficio de particulares; se permitió el lavado de dinero de origen ilegal cuya fuente fueron las actividades delictivas y de manera importante el originado en el tráfico de influencias y el tráfico de drogas. Todo lo descrito provocó que las bandas de la delincuencia organizada y profesional, pudieran percibir ingresos permanentes en cantidades fabulosas; con ello consiguieron establecer relaciones que trascienden las fronteras de nuestro país y fundar organizaciones en el extranjero, y por los recursos que manejan pueden realizar actividades que les permiten enfrentar los intentos del gobierno progresista para neutralizar y evitar sus efectos nocivos en la seguridad y la salud de la población de México.

Con los recursos de todo tipo que maneja la delincuencia organizada comete actos de soborno a las autoridades, amenazar a los funcionarios y ciudadanos, realizar actividades de chantaje y hasta liquidar a las personas que se oponen a sus designios.

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No es raro que en cuanto se empiezan a consumar acciones tendientes a evitar la impunidad de los actos delictivos, las fuerzas de las redes de delincuentes profesionales intentan crear la sensación de que la situación del país es inestable y hay incapacidad para someter a los delincuentes. Justo es mencionar que ahora se han detenido a los que protegían los actos delincuenciales, solo basta con analizar la lista de los funcionarios que se encuentran presos o prófugos de la justicia y las razones de sus arrestos para tener una idea muy aproximada de los avances en el combate al crimen organizado a la impunidad y a la corrupción.

En los medios de comunicación se observa una tendencia a procesar los eventos que suceden en el país, magnificando en el marco informativo los hechos violentos, soslayando que son producto de la etapa de tolerancia y fortalecimiento de las bandas del crimen organizado, ignorando que su desmantelamiento pasa por hacer operaciones en que las fuerzas de seguridad del país los enfrentan, y que ello implica someterlos para que no continúen delinquiendo. Los opositores al gobierno progresista, en lugar de sumarse al combate frente a esos hechos delictivos pretenden dar la impresión de que el gobierno los tolera y que es responsable de las acciones delincuenciales, con ello evita que ese combate quede claramente ubicado como parte de una estrategia correcta que está logrando quitar el vínculo de los mexicanos jóvenes y adultos con los malos funcionarios, algunos de alto nivel y con las bandas del crimen organizado profesional,  sin aceptar que el propósito es que frente a los generadores de violencia, por sus acciones directas o por su conducta de colaboración con esos delincuentes, se les está sometiendo a la acción de la justicia con el objetivo de aplicarles todo el peso de la ley. El único camino para lograr contribuir a la pacificación de México.

La discusión en torno a la iniciativa del Presidente, en la que propone que la Guardia Nacional pase a depender de la Secretaría de la Defensa Nacional, lo que significó una modificación constitucional. La Cámara de Diputados ya aprobó con mayoría calificada dicha iniciativa, lo mismo ya hizo la Cámara de Senadores, solo resta que pase a la discusión de las Congresos de las entidades federativas para su aprobación y, si eso se cumple, de acuerdo a la normatividad. Se tendrá un sensible reforzamiento de los aparatos de seguridad del Estado mexicano y, con ello, se puede esperar que el combate al crimen organizado sea más efectivo. Lograr eso, significará un gran avance, en el caso de que los neoliberales continúen con su defensa del ambiente que da ventaja a los saqueadores; se podría complementar la reforma constitucional con un acuerdo tendiente a combatir al crimen organizado, que permitiera aprobar lo que se puede determinar cómo facultades de actuación de las corporaciones de seguridad del estado mexicano, otorgándoles competencias circunstanciadas, es decir, que además de las competencias que se atribuyen a cada aparato de seguridad en la normatividad correspondiente, se estableciera su atribución de actuar en las situaciones que fueran competencia de otra instancia de aparato de seguridad, y que en cuanto se presentara la fuerza de seguridad facultada para atender el evento, la instancia que esté atendiendo la situación haga entrega de los eventos con el informe correspondiente. Para hacer realidad la aplicación de tal medida se deberá proceder a mejorar la organización, retribución y equipamiento de las fuerzas de seguridad de los estados y de los municipios.

Es obvio que será necesario conseguir cambios importantes en lo que tiene ver con el diagnóstico del problema de la inseguridad y de las fuentes que les permiten a los cárteles tener dinero, y con ello contar con verdaderos ejércitos para realizar sus actividades. Estas son las formas en que se podrá lograr un ambiente seguro para los mexicanos. Se debe anotar que el negocio de la producción venta y consumo de las drogas sea un problema de salud pública, de negocios productivos y comerciales por lo que su control se deberá enmarcar en lo dispuesto dentro la normatividad que lo regule, lo que significa que se opte por la estrategia de regulación y no de prohibición, o sea liquidar el mercado negro privado de las drogas y, en su lugar, crear un mercado legal que sea asumido por empresarios en circunstancias que cuiden la producción de calidad, y con ello evitar que la lucha por los mercados se de en circunstancias de violencia. Se debe encauzar para que la competencia mercantil signifique competir en calidad, precios y disponibilidad, de ningún modo seguir en el camino de la violencia. Insisto, ello requiere de un acuerdo de carácter internacional para estar en circunstancias favorables y así estrenar una vía exitosa para enfrentar a las mafias internacionales en las que participan los carteles mexicanos.

Como el asunto es de carácter global, sería bueno que en el seno de una instancia internacional se realizara un encuentro para discutir las formas de su regulación mundial y las formas que ello adquiriría en cada uno de los países que aceptara participar, para qué, insisto, el negocio de esas actividades sean reguladas y así evitar que se traduzcan en hechos de violencia creciente por existir en ellos ganancias abundantes, fantásticas, aunque llenas de violencia y derramamiento de sangre, tanto para los miembros de las bandas de delincuentes como de gente inocente.

Se trata de evitar esta problemática, pero al mismo tiempo reconocer que no se puede borrar, que existen necesidades de los ciudadanos que se deben satisfacer en las mejores condiciones de calidad y de accesibilidad. Por ello, lejos de optar por la vía prohibitiva, se debería optar por la regulación de la citada actividad en su aspecto de producción, distribución y consumo.

Bajo esa situación, se tendría que trabajar en el desmantelamiento de las redes delincuenciales relacionadas con las drogas. Allí sí se tendría que operar sin tolerancia ante las bandas profesionales que se dedican al tráfico ilegal de drogas. Para desde allí fortalecer al sistema de producción legal de las drogas para uso medicinal y para uso lúdico.

Con la estrategia que tiene como propósito lo expresado anteriormente y, con la consecuente creación de una instancia de control de las actividades relacionadas con las drogas, se aseguraría que al desmantelar los carteles de la droga, substituirlos por instancias de control oficial y complementarlas por un sistema de empresas dedicadas a la producción y distribución de esos productos constituidas legalmente. Así se evitaría que alguno de los carteles se fortaleciera como consecuencia del combate a los más fuertes de los existentes, lo que se complementaría con el combate al narcotráfico. Sería el control del estado con sus instancias sobre la citada actividad y seguro se tendería a disminuir significativamente los hechos de violencia en nuestro país.

En lo que corresponde a las actividades delincuenciales como el secuestro, la extorsión, asaltos, robo a casa habitación y otros se debería actuar coordinando a las diversas instancias de las fuerzas de seguridad, y recurrir a la organización ciudadana, apoyada en las fuerzas de seguridad y coordinada con las organizaciones de la sociedad civil. Dejando claro que el derecho ciudadano a la seguridad solo es viable, si se asume por los ciudadanos la obligación de cooperar para terminar con las actividades delictivas de las bandas de la delincuencia organizada. 

Respecto a los demás problemas del crecimiento económico, ―de la marginación de la desocupación y de la pobreza― que en el periodo de la pandemia se ha agudizado, parece que ya tenemos señales que anuncian la superación de los problemas generados por la pandemia: mejores sistemas de tratamiento de la enfermedad, fortalecimiento del sistema de salud mexicano y del casi inminente logro del diseño y producción de una vacuna.

Lo que se puede resumir de manera esencial en lo que fue heredado en la situación de la economía: el lento crecimiento, el incremento de la pobreza de los mexicanos, la impresionante concentración de la riqueza; la intensa violencia, el fortalecimiento de las redes de delincuencia organizada en donde se localizan grupos violentos dirigidos por líderes de los carteles, incluyendo a lavadores de dinero y vendedores de protección que se localizaban en las más altas esferas del bloque gobernante anterior, neoliberal, con la presencia de esas redes se habían venido dando signos impresionantes de impunidad. Una evidente y muy intensa actividad de agentes de corrupción.

El proceso de entrega recepción se dio con poca precaución, así se inició el gobierno de la república y casi todos los gobiernos del nuevo régimen, el de la 4T. Como no se resaltó en la entrega recepción esa compleja situación ha obligado a que hoy se tiene que ir marcando como responsabilidad de los dos gobiernos anteriores. Este descuido permite que el integrante del bloque gobernante anterior comience a plantarse como críticos y a exigir que el asunto se resuelva pronto, y respetando los privilegios que había conseguido como si fuera un elemento característico de la democracia.

No debemos permitir que se soslaye, sea por acción o por omisión, es decir atribuible a sus criterios para tomar decisiones o por tener compromisos que los llevó a admitir conductas lesivas del interés general de los mexicanos. Ellos crearon una situación en donde lo determinante eran los intereses particulares, que obviamente, por la acción de los funcionarios corruptos, también se integraban los intereses de las redes delincuenciales.

Solo por comentar algunos ejemplos: es bueno recordar que la integración del Consejo General del Instituto Nacional Electoral fue constituido en abril del 2014 con una composición que respondía a cuotas; para el PRI el 50%, para el PAN el 35% y para el PRD el 15% aproximadamente, son 11 consejeros y ahora que se van a relevar a solo 4 de esos 11, originalmente nombrados por cuotas partidarias. Se pide que para conservar la conducta imparcial se debe condicionar a que esos cuatro se distribuyan de acuerdo a un criterio objetivo; es decir, para conseguir la mayoría calificada, se debe tomar en cuenta la presencia de los partidos ahora minoritarios y antes dominantes, piden que se les permita seguir controlando el CG del INE en el que se encuentran atrincherados. Bueno sería, que los que disque quieren un INE imparcial, propusieran, con esos criterios que hoy reivindican, que se nombraran a los 11 consejeros para relevar a los que fueron nombrados por cuotas partidarias. Eso sí, sin duda generaría un INE potencialmente imparcial, aunque en mi opinión, eso se aseguraría si todos los consejeros se condujeran de acuerdo a la normatividad y a los principios de su actividad consagrados en la constitución. Como la nueva situación los obliga a tener conductas más acordes con una conducta honesta y de legalidad, junto con sus aliados, han iniciado una intensa y feroz campaña que pretende presentar al propósito de poner orden, de restablecer el Estado de Derecho, como si ello significara atentar contra la pluralidad y la democracia.

Es grave lo que intentan los beneficiarios del anterior orden correspondiente con un grupo dominante voraz insaciable y corrupto, pero es más delicado lo que hicieron para que además de poder conservar el poder del estado se enriquecieran de manera vertiginosa; dejaron crecer a las organizaciones delincuenciales y en casos bastante evidentes se mezclaron con ellas, crearon las redes delincuenciales con actividades ilícitas, con integrantes operativos con cómplices para legalizar las ganancias y constituyeron redes de protección desde las entrañas de los aparatos del poder, los ejemplos están a la vista.

En ese proceso durante más de 30 años surgieron y se fortalecieron los cárteles de la droga, hasta llegar a ser tan poderosos que pudieron infiltrar a los aparatos de seguridad del Estado mexicano, surgieron las bandas de secuestradores y, de manera paralela se mezclaron con malos funcionarios del aparato gubernamental

Se constituyeron las bandas para robar el combustible de Pemex, aquí también con jefes o cómplices incrustados en el aparato gubernamental, todos organizados como bandas profesionales para desarrollar sus acciones, pero lo que podemos denominar como delincuencia ordinaria, la que durante mucho tiempo fue tutelada por integrantes menores de los aparatos de seguridad, también se desarrollaron y aportaron mucho de lo que sería la infantería de los aparatos delictivos de la sociedad mexicana; en cada caso se puede ubicar que han logrado integrar una fuerza de choque muy potente y, en algunos casos, hasta cuentan con la acción de integrantes corruptos de los aparatos de seguridad, los que les han dado protección. Hoy, por el combate a la corrupción ya están siendo llamados a cuentas, y eso claro que les preocupa a las redes delincuenciales, se están quedando sin protección, y en algunos casos se están quedando sin sus jefes reales.

Se debe considerar que el bloque opositor al actual gobierno, el de la Cuarta Transformación está integrado por los damnificados por el triunfo de las fuerzas progresistas. El bloque opositor está integrado por los políticos de la elite dominante neoliberal, por los núcleos organizados en torno a esa maquinaria de gobierno, los que desde la iniciativa privada disfrutaban de privilegios para apropiarse de recursos del erario (contratistas, proveedores de bienes al sector público en donde destacan los proveedores del sector salud); los grupos dentro de sus redes delincuenciales tenían acuerdos de protección para sus actividades ilícitas y aquellos que de plano eran dirigidos por gente infiltrada, con altos cargos o  ligados a los funcionarios del anterior régimen que tenían la capacidad para otorgar protección a esas actividades ilícitas.

Hoy siguen realizando actos de producción, comercio y de finanzas, en un ambiente de mayor responsabilidad social, por ejemplo, para romper la red de corrupción que se adueñó de la dinámica del sector salud se tuvo que recurrir a realizar las compras de los artículos para la salud en el extranjero, con nuevos proveedores, que con la ayuda de la ONU aseguren la eficiencia de la proveeduría de medicinas y de los artículos relacionados con el funcionamiento de ese sector. Para llegar a eso se tuvo que enfrentar campañas en contra del gobierno progresista y hasta actos de sabotaje. Al respecto ya se logró tener un abasto de productos para el sector salud y a pesar de la situación en que se encontró en él, como consecuencia de la corrupción de los altos funcionarios del sector, se ha logrado solventar los efectos de la pandemia en lo que tiene que ver con minimizar los efectos en contra de los mexicanos en su salud. Ya se comenzó a enfrentar los efectos en lo económico y en los niveles de desocupación, de marginación y pobreza, pero también se ha anunciado la posibilidad de que los mexicanos tengamos acceso a la seguridad que nos puede proporcionar la existencia de una vacuna contra el Covid 19. En esa circunstancia será más fácil sobreponernos a los efectos más esenciales de la actual crisis en todas sus vertientes.

Finalmente, en mi opinión, para conformar el nuevo bloque de gobierno para la transformación de México, el gobierno progresista de AMLO, de la 4T, se ha orientado por llamar a cooperar con la estrategia de transformación a todos los mexicanos, pero bajo la norma de que se tiene que sumar modificando sus conductas orientándose por asumir que el nuevo criterio para tomar las decisiones es el interés de la nación. Para poner orden en los que se suman al esfuerzo, se les debe advertir que su admisión no significa borrón y cuenta nueva, realmente es: “si te sumas, inicia una cuenta nueva”. De modo que, si se pretende por algunos que se suman continuar con sus conductas ilegítimas, se deberán actualizar sus faltas cometidas y se analizarán sus conductas actuales, con el propósito de evitar los actos ilícitos, y en caso de reincidir en conductas de carácter delictivo se deberá registrar el hecho, para proceder a sancionar lo sancionable. Así de ese modo se podrá consolidar al nuevo bloque de gobierno para la transformación progresista y democrática de la nación.       

 

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