Opinión

Voto por un gobernador competente

Miércoles, Diciembre 14, 2022
Leer más sobre Ociel Mora
Durante estos tres años de gobierno, la entidad fue reducida a uno de los mayores rezagos
Es vicepresidente de Perspectivas Interdisciplinarias, A. C. (www.pired.org), organización civil con trabajo académico y de desarrollo económico de grupos vulnerables; y promotora de acciones vinculadas con la cultura comunitaria indígena y popular. Su línea de interés es la Huasteca y la Sierra Norte de Puebla.
Voto por un gobernador competente

La muerte repentina (siempre dolorosa de un ser humano, sea quien sea) del gobernador Miguel Barbosa Huerta cambia todo el escenario político rumbo a las elecciones del 2024. Emergen escenarios soterrados y se cierran otros, con personajes ganadores y perdedores. Pienso, por ejemplo, en los aspirantes a la gubernatura por el partido Morena. Unos deben estar festejando a raudales, y otros lamentando. Por más que unos y otros se digan consternados por la noticia. Incluso pierde gacho Eduardo Rivera, pues su apuesta era con el finado. Eso explica su actitud condescendiente. Con la muerte del mandatario, pierde y gana el partido Morena. En mucho dependerá de quien sea designado interino. Barbosa gobernador estuvo muy lejos de representar los ideales de un partido echado a la izquierda. Su estilo de gobernar fue una mezcla salvaje entre Mario Marín y Rafael Moreno Valle Rosas. Si a eso se le puede llamar estilo.

Pero más que el desasosiego en el ambiente político electoral y su reacomodo. Lo verdaderamente importante para la población en general (no se le pierda de vista), será la persona que sea electa por el Congreso del Estado gobernador interino para terminar el periodo de gobierno truncado. De entrada, se antoja que no será una decisión local, aunque en términos estrictos, la ausencia del gobernador compete al Poder Legislativo del Estado. La determinación la entreveo en la Ciudad de México y estará en función de los intereses transexenales del presidente López Obrador, y tal vez de los apuros electorales de los presidenciables de Morena.

De ser consultados, Claudia Sheinbaum tendrá mano y seguramente se inclinará por una mujer, pero no necesariamente. En esa escena no hay mujeres con capacidades técnicas y políticas que le den a la entidad el empujón que reclama a gritos. Esto es, que la saque del fondo de los marasmos de la incompetencia, en el que se encuentra hundida. Otra figura que con toda seguridad debe estar intentando meterle mano al interinato es Manuel Bartlett, el ex gobernador poblano herido en su ego, pues como gobernador no pudo nombrar sucesor. Un detalle que pesa en el alma de los priistas de viejo cuño, y él es una figura de estirpe.

Una de las tragedias del partido Morena es su carencia de cuadros dotados para el ejercicio de gobierno. Lo suyo-suyo son la toma de plazas y calles. Alguien me dice que si lo que se quiere es un gobernador interino con capacidad de gobierno, buen técnico, planificador, con capacidad de gestión, ajeno a las endémicas camarillas de Morena, allí está Fernando Manzanilla, quien habría sido designado súper delegado federal por el presidente Obrador, pero vetado por el finado.

Más artículos del autor

No hace falta decirlo aquí, ni es el momento apropiado, e incluso es de mal gusto, pues aun no se disipa el dolor, pero el tema está en boca de todos. Y es motivo de pertinente preocupación. No de ahora: de antes. Un susurro entre especialistas y políticos dotados.

Durante estos tres años de gobierno, la entidad fue reducida a uno de los mayores rezagos que en sexenio alguna se haya registrado. Ni en los periodos más oscuros del pasado reciente se recuerda algo así. En mucho por los problemas de salud que ya padecía el finado, y en mucho porque no tenía el oficio de gobierno ni le interesó nunca aprenderlo, ni tuvo la audacia de nombrar un gabinete que llenara los huecos de su persona. En su gobierno no hubo diagnósticos de nada ni planes de nada, ni programas de nada, salvo para cumplir con el requisito administrativo ante el Congreso. Ante el reclamo legítimo: la altanería.

Un gobierno de izquierda tiene como objetivo central la justicia social, y las libertades públicas. La justicia social tiene que ver con la política social. En el caso de Puebla las acciones contra la pobreza fueron entregadas al dueño del Partido del Trabajo, un tal Alberto Anaya, más conocido como Alberto Canalla. Y las libertades políticas, que tienen en la libertad de expresión su mayor patrimonio, fueron amenazadas y perseguidas.

Chayo News

Alguien me dice, que hoy, hace cuatro años, esto es el 14 diciembre de 2018, la señora Marta Erika Alonso, protestó el cargo de gobernadora de Puebla. Como Miguel Barbosa, también finada.

Vistas: 864

Loadind...