Se conoció un reportaje del diario The New York Times sobre el informe de la Comisión que indaga los hechos de Iguala, Guerrero, en cuyas letras se puede leer que: “Hay un porcentaje importante, muy importante, que está todo invalidado”.
Esta afirmación se refiere a un acumulado de mensajes de WhatsApp (467capturas de pantalla), supuestamente enviados en 2014 por delincuentes, integrantes del Ejército y otros funcionarios implicados en el caso.
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Los mensajes parecían establecer con detalle cómo habían asesinado a los estudiantes los traficantes de drogas ilícitas y dónde se habían deshecho de los cadáveres, según una copia sin testar del reporte del gobierno revisado por el diario estadounidense. Los mensajes también sugerían que un alto mando del Ejército estuvo involucrado en la desaparición de seis de los estudiantes.
¿Qué se puede comentar de estas afirmaciones sobre una supuesta prueba que no fue entregada a los fiscales para investigar el caso?
Uso mediático.- Exhibir públicamente que unas personas son presuntos culpables de delitos con pruebas fabricadas y sin precisar su origen ni dar vista al Ministerio Público, es una puesta en escena para desprestigiar a esas personas señaladas en dichas “pruebas”.
Intencionalidad.- Se trata de un engaño a la opinión pública, error, falta de profesionalismo o intención aviesa contra los elementos del Ejército, estará por verse más adelante conforme avancen los acontecimientos.
Impacto.- En cuanto a lo jurídico las partes afectadas intentarán judicializar las afirmaciones que revela el diario para liberar a los militares detenidos; en el orden político se desprestigian las acciones del gobierno en el caso, pues la opinión pública y publicada ha emitido sus propios veredictos al reprobar los hechos dados a conocer.
Las pruebas falsas que se pretenden hacer pasar como verdaderas desacreditan la investigación.
Willy Brandt expresó: “Permitir una injusticia significa abrir el camino a todas las que siguen”.