Escuelas poblanas, entre las afectadas
Este lunes ocurrió lo increíble. Por tercera vez tuvimos un sismo de gran magnitud en este país. De acuerdo con especialistas, la posibilidad de que esta triple coincidencia ocurra en 19 de septiembre en México con sismo de más de 7 grados, es de 0.0007 por ciento. Se trata de un tema que dará para amplio debate en los próximos días.
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Lo gravísimo es que nos llegó un nuevo sismo en momentos en que no han sido aclaradas las transas que se dieron con el dinero que sería canalizado a la reparación de escuelas en la entidad poblana.
A cinco años del 19/S, hay investigaciones penales y administrativas para saber qué pasó con el dinero para reparar al menos 500 planteles educativos para niños de zonas de alta marginación en Puebla.
Investigaciones en curso revelan que $134.5 millones de pesos de recursos públicos para rehabilitar centenares de escuelas en la entidad fueron canalizados a empresas fantasma (Reforma, 190922). Nadie sabe, no se ha comprobado qué pasó con la lana.
Resulta que $26.2 millones de pesos fueron pagados a la empresa Infraestructuras Globales 220, cuyo propietario, de acuerdo con la información del acta constitutiva, corresponde a Marco Emilio Martínez Trasloheros, quien en el contrato figura como administrador y la empresa ostenta un domicilio inexistente.
De acuerdo con el reportaje periodístico de Francisco Rivas, otros $108 millones de pesos se pagaron a 4 empresas. Una está inscrita en el SAT con actividades inexistentes y las otras tres, están registradas con identidades falsas y domicilios sin actividades empresariales. A estas 4 empresas se les encomendaron tareas de reconstrucción, nada más de 445 escuelas.
Hay que aclarar que la mayoría de esos planteles ya fueron reparados por fundaciones, por el gobierno estatal o por los propios padres de familia. Pero muchas funcionan todavía en malas condiciones.
El tema no es para nada nuevo. El 7 de octubre de 2020, durante una conferencia de prensa en línea, el gobernador Miguel Barbosa reconoció que 162 obras de reconstrucción de escuelas no fueron ejecutadas, lo que calificó como actos de corrupción.
Sobre esas declaraciones, el 7 de junio de 2021 el CAPCEE transparentó el número de contrato CAPCEE-128/2017-FED-B con listado de 142 escuelas -con nombre, localidad, municipio, clave de centro de trabajo y monto de la rehabilitación por cada una-.
Lo bueno es que el gobernador se comprometió a reparar los planteles y justo hace algunas semanas, el secretario de Educación, Melitón Lozano Pérez reveló que actualmente el Comité Administrador Poblano para la Construcción Espacios Educativos (Capcee), tiene activas labores de reparación en 300 instituciones dañadas, pertenecientes de los municipios de Tepeojuma, San Diego de la Mesa Tochimiltzingo, Xochiltepec, Huehuetlán El Grande, Coatzingo, San Martín Texmelucan, Santa Isabel Cholula, Acajete, Chiautla y Jolalpan, entre otras.
Loable el compromiso, sobre todo en momentos que los niños vuelven a las aulas, después de casi tres largos años de pandemia. Lo malo es que el dinero haya sido dilapidado y que todavía no haya responsables.
Así pues, así nos agarró un nuevo temblor, con transas sin aclarar y con escuelas reparadas con lo que se pudo.
Fue lo malo de dejar a los padres de familia el compromiso de buscar la reconstrucción, o los chamaquearon o ayudaron a volarse la lana. Esa es la cuestión.
Susto que tuvimos, caray. Si quiere contarme algo, póngase en contacto conmigo. Me interesa su opinión norcudi@gmail.com