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Miércoles, 13 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Electores inconformes en el desamparo

En Puebla hay un sistema de partidos como camisa de fuerza que inmoviliza la competencia electoral

Ociel Mora

Es vicepresidente de Perspectivas Interdisciplinarias, A. C. (www.pired.org), organización civil con trabajo académico y de desarrollo económico de grupos vulnerables; y promotora de acciones vinculadas con la cultura comunitaria indígena y popular. Su línea de interés es la Huasteca y la Sierra Norte de Puebla.

Miércoles, Agosto 24, 2022

¿Qué ocurrirá en el partido Morena, cuando muchos de sus cuadros terminen fuera de la competencia electoral? Los puestos de elección en el 2024 son finitos. En Puebla todos aspiran al puesto de general: la gubernatura. Por ahora nadie parece conforme con los puestos intermedios. Ninguno quiere ir al senado y a las diputaciones federales, si pueden erigirse en rey durante seis años. A eso súmese la pulsión natural al pleito que caracteriza a los miembros del partido del presidente y gobernador. Allí está el caso de la señora Claudia Rivera, que se pasó tres años toreando al gobernador Miguel Barbosa, nomás porque las podía para que al final perdiera la reelección en su propia casa y con los dioses alineados.

Con toda seguridad, sea quien sea el candidato de Morena a gobernador, habrá deserciones y traiciones. Se irán a otros partidos, como candidatos, y en ese tortuoso pero conocido camino, Morena terminará aniquilándose solo. Todo hace pensar que Movimiento Ciudadano (MC) será el partido que gane a trasmano. Pero ya lo veremos en el laboratorio del Estado de México, donde todo hace suponer que el señor Dante Delgado terminará haciendo el papel nada grato de esquirol. Pero no sólo lo hace o hará MC; también el PAN sigue ese redituable camino: de torpedear a sus compañeros de viaje para agraciarse con Morena y el Presidente.

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En Puebla, Movimiento Ciudadano no es un partido de oposición, es una organización complaciente con el estatus quo. Seguro de que se gana más comiendo agachado que erguido. Luego entonces, los ciudadanos, a quienes hipotéticamente se debe y representa, les dispensa trato de utilería pintados de naranja. Pero digámoslo desde ya. Una eventual desbandada en Morena terminará beneficiando no a la alianza opositora, que reúne a lo más feo del pasado reciente (PRI-PAN-PRD), sino a la única alternativa política que queda: el partido del señor Dante Delgado. La otra opción es postrarse de brazos caídos. Abstenerse. Pero la abstención también ayuda al partido hegemónico en cuestión. Pero he aquí que más que un partido con una estructura y unos principios ideológicos bien sembrados, MC es un cascarón, que camina por el sendero contrario de los anhelos de la mayoría de los votantes. Ejemplo prístino de la pauperización de los partidos y de su incompetencia para generar proyectos de gobierno alternos. MC en Puebla no tiene ni pizca de la socialdemocracia que pregona su cúpula, ¿o sí?

¿Entonces, los desahuciados de las políticas y políticos del PRI, del PAN y ahora de Morena, a dónde irán? Si algo caracteriza a MC es su indiferencia oficiosa ante todo lo que ocurre en Puebla. ¿Alguien ha escuchado a su dirigente pronunciarse sobre los grandes temas que tienen a la entidad en el fondo del pozo? Salvo en temporada de elecciones, cuando sus siglas se ponen a disposición de los que pagan, entonces sí es motivo de mención en los corrillos. En Puebla el partido lo usufructúan los Morales Flores. Sepa Dios en atención a qué méritos “cívicos”. Una familia que, más que sumar seguidores, los ahuyenta, por su pasado truculento. Pero es lo que hay en el mercado de la democracia electoral. Un sistema de partidos que termina siendo una camisa de fuerza que inmoviliza la competencia electoral. En el que solamente hay de dos sopas: o la alianza oficial o la alianza opositora que, como la primera, representa “más de lo mismo”.

¿En Puebla MC es un partido competitivo, que haya ganado elecciones grandes, digamos un distrito? No. su presencia como gobierno corresponde a una decena de municipios muy pequeños, rurales o indígenas, como Mixtla. Con una lista nominal de 1830 ciudadanos, de los que votan 1327 (datos de la elección de 2021). En esos municipios, en los que todos se conocen por nombre o apodo, lo que cuenta para los votantes no son los partidos, ni sus plataformas electorales, ni sus promesas de campaña, en el caso de que las tengan. La gente sufraga con base a la buena o mala fama de los aspirantes, o de quien pague el día de la elección (el dinero bajo la mesa ha terminado por ser un componente reconocido, normalizado, empezando por los candidatos del gobierno, que movilizan a los beneficiarios de los programas sociales para que voten por los candidatos oficiales). Allí la invocación de los partidos es para llenar el requisito ante los órganos electorales y contar con el registro correspondiente. El aspirante más osado que ha tenido ese partido, José Juan Espinosa, hasta donde se sabe, se encuentra fuera de Puebla, exiliado.

Pero he aquí, y no obstante todo lo dicho, que Movimiento Ciudadano se encuentra en la cresta del debate político electoral. Hay incertidumbre y zozobra por lo que haga o deje de hacer a nivel nacional, pues hay los que consideran que su participación o inacción terminará determinando el nombre de quién sea el próximo Presidente de la República. Eso mismo parece preverse en las elecciones de gobernador en el 2024. Hasta ahora todos hacen al candidato más osado de Morena compitiendo en las filas no del partido gobernante, sino en la oposición del señor Dante Delgado. En este movimiento, MC estaría abriéndole la puerta a un candidato imprevisto, que no sería el suyo. Y entonces sí, como hace tres años, como ha sido sucesivamente, todo se lo habrá llevado el carajo

Chayo News

En mi cuenta de Facebook escribí el lunes de esta semana que en la Secretaría de Movilidad e Infraestructura se emprendió una campaña de exterminio de gatitos que en la noche osan meterse al estacionamiento de las oficinas, ubicadas en la 15 Oriente y 18 Sur, colonia Azcárate. Entre esas oficinas y los patios traseros del Hospital Guadalupe sobrevive una partida de gatitos a los que un grupo de personas solemos llevar comida y agua todas las tardes-noche. El fin de semana desapareció una gatita negra embarazada, muy cariñosa. Fuimos notificados que el intendente (ignoro si se trata de hombre o mujer) se la llevó dizque para esterilizarla. También nos enteramos por otros vecinos que hubo cambios de administración y se dio la instrucción de que se persiga a los gatos, y que no se permitan recipientes con agua en los patios, o próximos a las oficinas. Ayer martes 23 una empleada en esas oficinas me informó que hubo reacomodos administrativos y que ahora conviven ahí dos dependencias del gobierno del Estado: la Secretaría de Infraestructura, cuyo titular es el señor Luis Roberto Tenorio García; y de Administración, a cargo de Jesús Ramírez Díaz. También se me informó que la Secretaría de Movilidad y Transporte, representada por la señora Elsa María Bracamonte, dejó de tener injerencia en esas oficinas. Por lo visto y oído, entreveo que, en el caso de haber exterminio de gatitos, podría provenir de los empleados de Administración. Sea como sea, y para deslindar responsabilidades, que sean las autoridades competentes las que determinen dichas responsabilidades. Por ejemplo, quién desapareció la gatita negra embarazada, y quien dio la orden de evitar que los gatitos se acerquen y, de hacerlo, se apedreen.

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