Han llegado las vacaciones de verano. Niños jóvenes y algunas personas de diversas profesiones podrán disfrutar de un merecido receso, recargarán pilas para poder comenzar en las próximas semanas con la mejor actitud. La pandemia de COVID aún no ha terminado; sin embargo, no es obstáculo para salir a caminar y recorrer las calles principales de la capital del estado de Veracruz. Es el momento indispensable para detenerse en el Parque Juárez, observar las palomas, los pájaros y probar unos churros con cajeta o chocolate.
No faltará un niño que pida a mamá o papá tener un globo de helio de colores llamativos, un bastón de burbujas para divertirse y pasar una tarde agradable. Las vacaciones servirán para descansar de la rutina del trabajo y la escuela; un momento para poder disfrutar a la familia, los amigos, ya sea jugar, leer, aprender a cocinar, realizar una manualidad, terminar asuntos sin resolver e incluso viajar.
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Las lluvias, el sol y el calor de agosto son el complemento perfecto para charlar, asistir a una fiesta familiar, correr en las mañanas, así como sacar el oufit correcto y utilizarlo en la noche de baile olvidando la existencia de una pandemia.
Algunas estéticas de la ciudad se aprecian concurridas de personas, quienes buscan un nuevo cambio de imagen, un color de tinte para el cabello, un peinado distinto que presumir en el evento especial de la noche y si es necesario un corte para los niños.
La meditación, el yoga y el entrenamiento son aspectos fundamentales para algunos sectores sociales con la finalidad de relajar la mente del estrés laboral y obtener suficiente energía para regresar al trabajo, a clases, y por su puesto concluir un año más.
Hay quienes aprovechan las ofertas del mes; y las compras de verano se basan principalmente en adquirir productos del hogar, además de ropa, calzado y tecnología, ya sea por estrenar un teléfono celular o porque se descompuso la computadora. Si no alcanza el presupuesto, la opción es comprar a crédito, pagar cuando el bolsillo lo permita. Sin embargo, se puede recurrir a los empeños.
No es necesario visitar las tiendas de renombre para adquirir un producto como una tableta o computadora. En el verano de 2022 se observan en las calles de la ciudad xalapeña, rostros alegres, de entusiasmo, jóvenes, adultos caminan cabizbajos porque llevan el teléfono celular en las manos contestando los mensajes del día, los audífonos de color blanco y negro escuchando la música de su agrado, y otros contestando una llamada con una voz estruendosa, seria y firme.
Los camiones y combis se aprecian llenos de gente, puesto que no todos tienen la oportunidad de disfrutar de unas vacaciones en verano. Personas de distinta fisonomía, piel blanca, tez morena, ojos grandes, pequeños, cabello chino y lacio, se dirigen hacia el trabajo.
También los compromisos y las deudas se juntan en estas vacaciones, hay que preparar los gastos para pagar la renta estudiantil, la inscripción y comprar los útiles escolares. No gastar todo, porque el niño y la niña ya se enfermaron, la abuelita y la tía ya tiene COVID, y hay que tener lo necesario en la compra de los medicamentos para recuperar la salud y volver al diario vivir.