Otro #25Noviembre

Jueves, Noviembre 25, 2021 - 07:21

Violencia contra las mujeres, otra pandemia mundial; en México, los feminicidios una emergencia

Politóloga, Maestra en Gobierno y Administración, doctorante en Educación. Diputada Local en la LVII Legislatura del Congreso de Puebla. Integrante del Observatorio de Participación Política de las Mujeres de Puebla. Docente en Educación Superior.        

“La traducción de femicide es femicidio, pero sería así la feminización del homicidio. Por eso elegí traducirlo como feminicidio, para diferenciarlo. Lo que caracteriza al feminicidio es la impunidad social y del Estado. Si no hubiera tolerancia social a la violencia hacia las mujeres no habría tolerancia del Estado a esos crímenes”.

Marcela Lagarde

El día de hoy se conmemora otro 25 de noviembre, Día Internacional contra la Violencia hacia las Mujeres, una fecha en la que se realizan muchas actividades gubernamentales y privadas para reflexionar sobre esta problemática. A la vez se recuerda a las mujeres que inspiraron esta conmemoración, las hermanas Mirabal: Patria, Minerva, María Teresa, y Dedé, “Las Mariposas” asesinadas por el régimen de Trujillo en República Dominicana.

Ojalá todos los días fueran #25N para estar realizando conferencias, marchas, reformas de ley, políticas públicas. Los 16 días de activismo, caminatas, carreras, actos gubernamentales, etc. Sin embargo, aún estamos muy lejos de erradicar la violencia hacia las mujeres y las niñas en el mundo; al día siguiente las prácticas discriminatorias y de violencia seguirán ahí, sobre todo porque están normalizadas en nuestra sociedad, sin ser visibilizadas.

La violencia contra las mujeres sigue siendo un obstáculo para alcanzar la igualdad, desarrollo, paz y el respeto de los derechos humanos de mujeres y niñas. Según la Organización de las Naciones Unidas a lo largo de sus vidas, las mujeres y las niñas sufren diversos tipos de violencia en todos los ámbitos: en el hogar, en el espacio público, en la escuela, en el trabajo, en el ciberespacio, en la comunidad, en la política y en las instituciones. Esta violencia es tanto causa como consecuencia de la desigualdad y de la discriminación de género. (ONU)

Me centraré en una de las formas más atroces de la violencia contra las mujeres y las niñas: los feminicidios, delito que ha ido en aumento en nuestro país y ha provocado que ya sea una emergencia nacional.

Para Phumzile Mlambo-Ngcuka, directora Ejecutiva de ONU Mujeres señala que “el feminicidio, el asesinato de mujeres por el mero hecho de ser mujeres, arroja cifras cada vez más escalofriantes. Este tipo de violencia no conoce fronteras y afecta a mujeres y niñas de todas las edades, de todos los estratos económicos, de todas las razas y de todos los credos y culturas. Desde las zonas de conflicto hasta los espacios urbanos y los campus universitarios, se trata de violencia que nos obliga a todas y todos a actuar como agentes preventivos de esta pandemia y a tomar medidas ahora.”

El 16 de noviembre del 2009 se sentó un precedente en la lucha de las mexicanas por visibilizar y buscar justicia contra los feminicidios en nuestro país. La Corte Interamericana de Derechos Humanos emitió la sentencia conocida como “Campo Algodonero”, en la que se condenó al Estado mexicano como responsable en la desaparición y asesinatos de tres mujeres jóvenes: Claudia Ivette González, Esmeralda Herrera y Laura Ramos Monárrez, cuyos cadáveres fueron localizados en un campo algodonero en el estado de Chihuahua, específicamente en Ciudad Juárez un 6 de noviembre de 2001.

Recordemos que a partir de 1993 es cuando empiezan a documentarse los asesinatos de mujeres en Ciudad Juárez, una zona con características específicas para cometer estos delitos. Los esfuerzos fueron de familiares de las víctimas y organizaciones de la sociedad civil, y gracias a ello hoy se puede hablar de la tipificación de este delito.

En la actualidad en nuestro país se cometieron en promedio 10.5 feminicidios diarios durante el primer semestre del 2021, según cifras del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP).

Recordemos uno de los casos que se hizo tendencia en Twiter. Fue el #SiMeMatan en el 2017, que hacía alusión al feminicidio de Lesvy en las instalaciones de la UNAM y que se intentó hacer pasar como suicidio.

En nuestro contexto también se vivió el terrible feminicidio de Mara Castilla, estudiante de Ciencias Políticas de la UPAEP en el que la presión en redes sociales jugó un papel preponderante para exigir justicia: #JusticiaParaMara (8 de septiembre de 2017)

El 25 de marzo del 2021 fuimos testigos de una de las escenas más desgarradoras y reveladoras de la tragedia por la violencia de género en nuestro país. Niñas de 16 años iban cargando el ataúd de su amiga Wendy Yocelin, quien desapareció en Xonacatlán, Estado de México y dos días después fue encontrado su cadáver en un canal de aguas negras.

Sigue siendo imperativo ante este escenario y emergencia nacional por los asesinatos de mujeres por el sólo hecho de ser mujeres. Es deber del Estado mexicano la prevención de los feminicidios, el deber de investigar y sancionar el delito, el investigar con una perspectiva de género, y el acceso de las mujeres a la justicia en el que se evite la repetición de estos hechos. Además de que se debe garantizar una reparación justa y eficaz para las víctimas y sus familias.

Y no menos importante también nuestro deber como sociedad de no permanecer indiferentes e indolentes ante esta otra pandemia, la de la violencia de género, que tiene miles de manifestaciones. Dejar de normalizar las violencias hacia las mujeres y niñas e involucrarnos en todos nuestros espacios de interacción e influencia.

Referencias:

La violencia feminicida en México. Aproximaciones y tendencias. ONU-Mujeres. Inmujeres.


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