El edificio del color del partido político que gobierna es desperdicio, en discurso, en tiempo, distraer el ejercicio de gobierno es moralmente decepcionante, manipulador y sin iniciativa de innovación de gobierno.
La constante nacional, estatal y municipal se observa una identidad errónea del partido postulante, lo importante es el interés electoral, no del estado, no del gobierno, el interés de grupo es lo fundamental, el estatuto, es letra que no leen.
Más artículos del autor
Un edificio de color x, quizá no sea importante, pero es lacerante cuando es recaudatorio como el pago de nuevos productos, con el color del partido político que gobierna.
@romansanchezz