Domingo, 17 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Conjurar los males en la gestión municipal

Con solo cuatro acciones se podría exorcizar el futuro inmediato del ayuntamiento de Puebla

Ociel Mora

Es vicepresidente de Perspectivas Interdisciplinarias, A. C. (www.pired.org), organización civil con trabajo académico y de desarrollo económico de grupos vulnerables; y promotora de acciones vinculadas con la cultura comunitaria indígena y popular. Su línea de interés es la Huasteca y la Sierra Norte de Puebla.

Miércoles, Octubre 20, 2021

El presidente municipal de Puebla está en la cresta de la luna. Me parece que es el efecto de una buena administración de la figura política y de las acciones. Digamos que hasta ahora la mesura ha sido la magia que lo ha llevado a ser el político que se dio el lujo de cruzar el sombrío pantano de la elección sin mancharse el inmaculado plumaje. Esa buena administración de las declaraciones y los actos lo llevó a ganar con un porcentaje de votos muy por encima de los previstos en los estudios demoscópicos. Incluso superó la brecha de hace tres años, cuando enfrentó el ‘tsunami López Obrador’.

Pero eso es historia y la historia es pasado. En política lo que importa no es el ayer, ni siquiera el ahora: es el mañana. Y el mañana, sea cual sea, llega pintado de nubarrones, ciertos o falsos, pero al fin nubarrones. Digamos que la mesura política de la que ha hecho gracia Eduardo Rivera le ha permitido sortear la cuadratura del círculo con inusitado acierto. Sin embargo, ya estamos en la política del mañana.

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Estas son cuatro acciones para exorcizar el futuro inmediato:

a) Despolitizar la administración durante los dos primeros años y dedicarse a fortalecer una base social ciudadana, no de partidos, y mantener el estatus de gobernante ciudadano de ahora, sin decirlo;

b) Emprender un combate frontal a la corrupción pasada y la que eventualmente pueda presentarse en su gestión. 15 mil millones de pesos es mucha tentación y mucho dinero a la vez (la chequera que tuvo también en sus manos la anterior administración; pero no confundir (ojo); el principio de rendición de cuentas con la estridencia politiquera y futurista de Mario Riestra, que confunde la representación federal con la local);

c) Emprender una gestión municipal con sentido social, de la mano de los grupos populares. Se precisa de menos horas de oficina y muchas más de campo (todos queremos y anhelamos un gobernante al alcance de la mano), y hay que rehacer la política de la Secretaría de Bienestar (desde su creación con Luis Banck y Enrique Doger, su peor etapa fue la pasada), con base a nuevos diagnósticos y nuevos contenidos de programas y proyectos; y

d) La madre de todos los males: la inseguridad. Puebla clasifica entre las ciudades atemorizadas por el crimen de alto y bajo impacto; es en donde menos se denuncia (96 por ciento de los delitos no llegan al Ministerio Público), y en donde más ha cundido el odio contra las mujeres.

Creo que en estas cuatro acciones puede hallarse el remedio que conjure, en parte, los males que desde ya le ponen el dedo.

 

Chayo News

La noche del día de cambio de gobierno municipal, una mujer salió de su casa, cruzó la calle y tocó la ventanilla de un Oxxo. Compró un par de cervezas y se retiró. Cuando introdujo la lleva en la ranura del zaguán, una botella resbaló y se rompió. Volteó a la calle y se topó con un patrulla con las luces apagadas; un par de oficiales la observaban con atención. Un policía mujer se apeó del vehículo y con parsimonia advirtió que beber en la calle era una falta administrativa que la hacía acreedora a sanciones.

Desde el dintel de la puerta la mujer de las cervezas explicó una y otra vez lo ocurrido. No satisficieron las explicaciones; se suscitó un alegato respetuoso pero intenso. En un momento de hartazgo la mujer de las cervezas dijo, entonces llévenme, y puso las manos para que la esposaran. La tensión se redujo. Dijo que compró las cervezas porque tenía problemas de depresión; el gobierno de Claudia Rivera, la presidenta saliente, la despidió del trabajo sin que por lo menos mediara una explicación razonada: te vas porque te vas. El contador la llamó y le ordenó: “firma aquí”. También dijo que es artista y trabajaba en el IMACP, el ente responsable de la promoción cultural y artística en la capital de Puebla, que en la pasada administración fue severamente cuestionado por el gremio por sus tentaciones clasistas y la discriminación a los indios.

Dos horas después, la artista fue acompañada por la mujer policía hasta la puerta de su departamento. Se despidió con un “que tenga una buena noche” y salió. Hay que decirlo: el trato que recibió la artista no es el común en los transeúntes que en mala hora se topan con los cuerpos de seguridad. Es muy posible que en su favor haya obrado el cambio de mando 24 horas antes, y los nombres mencionados durante el dilatado alegato.

 

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