¿Tres años son un buen comienzo?

Viernes, Octubre 8, 2021 - 10:34

Detalles, curiosidades y contrapartes del último informe de Claudia Rivera Vivanco

Es egresado de la carrera de Mercadotecnia y Diseño Publicitario de la Universidad de Oriente, donde también curso la maestría en Gerencia Empresarial. Desde 2019 ha laborado como community manager.

La presidenta municipal de Puebla, Claudia Rivera Vivanco, rindió este martes 4 de octubre su último informe de labores al frente del ayuntamiento capitalino. Y como ocurrió estos tres años, ella y su equipo de trabajo cerraron los ojos ante las necesidades de la demarcación, y dieron a entender que llegaron a salvar la ciudad.

Por esta razón, como buen ciudadano que radica en la bella Puebla, me veo obligado a contarles al estilo de Palabra de Tibu”, qué dijo en su informe, qué datos considero exagerados; a quiénes acusó la alcaldesa de quererle poner el pie, qué personajes se robaron parte del show con sus declaraciones y qué dijeron los panistas en el contrainforme.

¿Listos? Porque ahí les voy:

El primer problema surgió desde un día antes del informe en plena sesión de Cabildo, ya que, como ocurrió en toda la administración, gracias al voto de calidad de la edil, se decidió que no habría otras participaciones más que la de Claudia.

A esto los regidores panistas lo tacharon como censura a sus opiniones. Así que, al inicio de la sesión virtual, ya que tomaron la decisión de no acudir a la ceremonia, colocaron en sus pantallas un banner en el que se leía: “Censurar no es un buen principio”. A lo que Rivera Vivanco les contestó que ella no compró voluntades y que en toda su administración nunca intentó silenciarlos.

Otra “bomba” que lanzó la edil durante su participación, es que el gobernador Miguel Barbosa la hacía de menos porque quería que le quitara la chamba a su amiga Lourdes Rosales, secretaria de Seguridad Ciudadana y pusiera a alguien elegido por él.

De hecho, mencionó que Barbosa quería imponer a una persona cercana a Genaro García Luna, el exfuncionario de Felipe Calderón que ahora se encuentra preso. Recordemos que cuando Claudia se le puso al tiro al gober, éste intentó tomar la seguridad de la capital con un decreto que en más de una ocasión desechó la Suprema Corte de Justicia de la Nación.

Entre las acusaciones que echó al aire también destacó que si no pudo desprivatizar el agua fue por la falta de voluntad de la Legislatura que salió, o mejor dicho porque Biestro, Barbosa y compañía quisieron hacerla quedar mal. Aunque honestamente, ellos sí se vieron como los malos de la película en ese tema.

El logro que distinguió su trienio y que no se le puede discutir es que logró pagar la deuda que venía arrastrando el ayuntamiento desde hace años. También le debemos reconocer que las ciclovías que puso no están en el aire, como en la época del morenovallismo, y que ofrecen un poco más de seguridad a los ciclistas poblanos.

Pero, así como hay cosas que debemos reconocerle a la presidenta municipal, hubo otras que dijo no van de acuerdo con la realidad y que nos hace pensar que a lo mejor no se enteró que en eventos así se deben decir verdades y no fantasías.

Primero, dijo que bajó la incidencia delictiva en un 20.6 por ciento en la capital durante su administración. La realidad es que en Puebla cada vez hay más asaltos al transporte público, a transeúntes, incluso en comercios establecidos. Además, la percepción en seguridad va en aumento. ¿Por qué la gente se sentiría más insegura si se supone hay menos delitos?

Algo más que no cuadra es que mencionó que invirtió 2 mil millones de pesos en obra pública. Seamos honestos, las calles de juntas auxiliares como San Baltazar y La Resurrección, así como en colonias como El Mirador, Buena Vista y Bugambilias, entre otras, están para llorar. Es más, compuso Avenida Circunvalación que no necesitaba tantos arreglos mientras que en Las Margaritas, los baches cada vez son más profundos.

Dijo también que con las obras en El Parral benefició al Centro Histórico. ¿De verdad? No niego que le quedó bonito pero el primer cuadro de la ciudad durante sus tres años ha sufrido no solo de más inseguridad, también de un exceso de vendedores ambulantes que afectaron a los comerciantes establecidos. Y ni qué decir de quienes ofrecen servicios sexuales que ya se encuentran en la 4 poniente-oriente, a dos calles del zócalo.

Y hablando de esos temas, comencemos con quienes se robaron parte del show. La flamante secretaria de Gobernación del municipio de Puebla, Catalina Pérez Osorio, en pleno auge de celebración, se enojó porque le intentaron preguntar sobre el ambulantaje y dijo: “Ustedes siempre ponen lo que quieren”, de una forma muy fina. Por desgracia no es lo que queremos sino lo que está ocurriendo por la ineptitud de quienes se van.

Otra que se robó el show más que nada por su jerarquía en Morena, es Bertha Luján, presidenta del Consejo Nacional del partido. En sus declaraciones dijo que ella a Barbosa nunca le ha caído bien, y siguió hablando del gober. Primero diciendo que Miguel no tuvo la voluntad política de trabajar con Claudia (algo muy cierto), y después aplaudió su buena relación con Lalo Rivera diciendo que, a él, sí lo dejará trabajar.

Por último, hablemos del contrainforme realizado por los regidores del PAN. Retomando lo que ya les mencioné, dijeron que los recursos para obras públicas en las juntas auxiliares no se vieron reflejados (algo muy cierto).

Cuestionaron las fallas del programa “Seguridad incluyente” y a diferencia de mí, que digo que no se redujeron los delitos, ellos dicen que si llegaron a bajar no fue gracias a ella sino por la pandemia del Covid-19. Y hablando de la contingencia sanitaria, acusaron un mal manejo de ella, por parte de Rivera Vivanco pasándose a traer a comerciantes, turistas y hasta los servicios públicos.

Algo que Claudia no mencionó en su informe porque no se acordó o por conveniencia es que en 2019 prometió remodelar la CAPU, pero a los panistas no se les olvidó y en el contrainforme recalcaron que no lo cumplió.

Por fin se acaba el trienio de prueba y error de Morena con más cosas que reclamar y pocas que aplaudir. La pregunta aquí es: ¿Podrá Lalo Rivera hacer mejor las cosas? Recordemos que en esta ocasión sí tendrá el apoyo del gobernador, no como en 2011 que se la pasó peleando con Moreno Valle.

Pero mientras esperamos que inicie la segunda administración de Eduardo Rivera Pérez al frente del ayuntamiento de Puebla, nosotros nos leemos el próximo viernes.


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