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OPINIÓN

¿Vale la pena seguir votando por Morena?

Todos los gobernantes, provengan del partido que provengan, basan su estilo en el PRI

Ociel Mora

Es vicepresidente de Perspectivas Interdisciplinarias, A. C. (www.pired.org), organización civil con trabajo académico y de desarrollo económico de grupos vulnerables; y promotora de acciones vinculadas con la cultura comunitaria indígena y popular. Su línea de interés es la Huasteca y la Sierra Norte de Puebla.

Sábado, Julio 10, 2021

Una de las grandes fatalidades de la novel y contrahecha democracia mexicana es que todos los gobernantes, provengan del partido que provengan, y sean de la orientación ideológica que sean, terminan gobernando con base en los usos y costumbres que por décadas de predominio fundó el PRI.

En treinta años de alternancias ni el PAN (derecha) ni el PRD-Morena (izquierda) han logrado crear precedentes de gobierno que sean referencia de cambio democrático.

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El PAN se retrajo cuando ganó la presidencia en el año 2000. El victorioso Vicente Fox, autor de la tan anhelada alternancia, se obstinó en lo viejo y se negó (tal vez por temor o tal vez por impericia) a desmontar la estructura de poder priista. Gobernó con ella (en la persona de los Gamboa Patrón y Manlio Fabio Beltrones, el verdadero freno al cambio).

Igual hicieron en su momento los gobernadores que a partir de 1989 empezaron a ganar gubernaturas en el norte (PAN), y eso mismo ocurrió con los presidentes municipales y legisladores de oposición que ganaron asientos legislativos por aquellos años. Aunque con margen de decisión reducido como para remontar las anquilosadas estructuras de dominio.

En los noventa el PRD ganó (1997) la capital del país y varios estados de cultura tradicional en el centro de la República. Recuerdo Guerrero y Tlaxcala. Con una larga tradición de luchas sociales, el primero incluso con experiencias muy dolorosas de guerrilla; y el segundo caracterizado por su tradicionalismo conservador de raigambre colonial.

La izquierda va para 25 años gobernando la ciudad de México de manera ininterrumpida y sin oposición medianamente eficaz (la derrota ocurrió apenas el mes pasado; no fue un voto por la oposición, es rechazo a Morena).

En Tlaxcala la alternancia entre partidos se ha normalizado: PRI-PRD-PAN-PRI-Morena. Guerrero ha ido del PRI al PRD, y del PRD al PRI, y ahora del PRI a Morena. Guerrero sigue siendo un estado gobernado por familias de caciques y de bandoleros de la política. Tlaxcala, por grupos vinculados con viejas y degeneradas oligarquías que se proclaman descendientes de la monarquía española.

No obstante sus sucesivas transiciones del centro a la izquierda, Guerrero es el mismo estado salvaje de los Figueroa; Tlaxcala, la entidad de “toros bravos y hombres mansos”, que ha transitado por todas las orientaciones políticas para retornar a Morena (2021), sigue postrada en la figura de Tulio Hernández.

Tlaxcala sigue siendo cómplice e indolente con sus hijas y niñas, como hace veinte años, ante una cuestión tan dolorosa y tan denunciada (incluso en los Estados Unidos), como es la red internacional de trata de personas con fines de explotación sexual que tiene su epicentro de enganche en el pueblo de oscuros palacetes de Tenancingo.

Las pocas salvedades de cambio se encuentran en la capital del país, en la administración de Marcelo Ebrard, cuando se aprobaron reformas de signo progresista (la mayor: la despenalización del aborto, con la violenta oposición de Jorge Serrano Limón de Provida, y la amenaza del entonces presidente Felipe Calderón de ir a tribunales), en 2007.

Fuera de ahí, la izquierda no ha logrado avances sustantivos en materia de justicia social ni de libertades plenas (las transferencias en efectivos son acciones clientelares y corporativas); ni la derecha, en la consecución de una sociedad de jerarquías, centrada en la figura del individuo.

Fox es el expresidente más vilipendiado, sin embargo, en su gobierno se institucionalizó la política social y de combate a la pobreza mediante la aprobación de la Ley de General de Desarrollo Social, que dio origen al CONEVAL, una de las instituciones del Estado mexicano, modelo en el mundo. Mide la pobreza a partir de umbrales e indicadores generosos, y evalúa la eficacia de la política social; también en aquel periodo se aprobó la Ley de Transparencia y Acceso a la Información Pública (IFAI-INAI), que garantiza el derecho a saber sobre la vida pública, y lo público se hace plenamente público.

La gran paradoja del norte y el sur. Tradición-modernidad-tradición. El norte conservador y panista. El sur, progresista, de izquierda y revolucionario (EZLN). El norte con los indicadores de bienestar más altos; el sur, con las concentraciones más altas de rezago social, pobreza y pobreza extrema. El norte imantado por la cultura individualista (egoísta) del vecino país; el sur dominado por una cultura conservadora influenciada por el catolicismo tradicional con reminiscencias coloniales.

A tres años de gobierno nacional de un partido, Morena, que asume los valores de la izquierda, no se encuentran resultados o acciones que hagan o anuncien la diferencia con gobiernos del pasado, de derecha y centro. No me estoy metiendo con las promesas de campaña del presidente Obrador.

La política social de transferencias en efectivo no condicionadas (repartir dinero), la acción de gobierno más presumida en todos lados, no es reconocida por los especialistas, pues todos advierten un componente predominantemente clientelar y de sumisión. Una política social diseñada y ejecutada para ganar elecciones, no para crear desarrollo humano. Dinero a cambio de lealtad.

El último informe presidencial con motivo del tercer aniversario de su triunfo, ha servido a los especialistas para demostrar que Fox y Calderón, para este mismo periodo, fueron mucho mejores presidentes en resultados.

Chayo News.

Tulio Hernández es autor de una frase precursora de los tiempos modernos de la izquierda mexicana. En su papel de gobernador tlaxcalteca explicó que la manera de gobernar es… con pulque. Esto es, la palabra llevada a niveles extremos de manipulación política. Salvo correcciones, pero es lo que se hace ahora en las mañaneras.

@ocielmora

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