Los tiempos y los anhelos

Martes, Noviembre 17, 2020 - 07:19

El valor del tiempo presente es invaluable que ha perdido el valor de los presentes

Doctor en Administración Pública. Profesor investigador del instituto de Ciencias de Gobierno y desarrollo estratégico de la BUAP Miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel 1 del CONACYT. Autor de 5 libros

El mundo de Francisco era perfecto.

Salía a las 7:30 de la mañana, a la escuela.

7:50 saludaba a sus amigos, el receso era lo esperado para saciar el apetito primario por una torta, un jugo y seguir la charla con los amigos.

El timbre de las 13:30 era lo más esperado después de los talleres para el trabajo que se vivía en la escuela.

Aprender sobre herrería le serviría para la vida.

Caminar a casa y verle allí, a Marychuy la madre siempre dispuesta a tomarlo del hombro y hacer la pregunta diaria - ¿Cómo te fue? -.

-Bien- la respuesta diaria y hasta cansada de la repetición.

Tareas, visitar a los primos, a los amigos cercanos, era la actividad diaria y ver las fiestas próximas, y llegaron 15 años de las compañeras.

La mirada perdida de esa tarde de inmediato fue captada por Marychuy, Paco le abrazo y sintió un alivio en el alma, mas tarde le comento que uno de sus profesores se había marchado del colegio -no me gusta que mi vida cambie, me gusta que todo sea igual, que no cambie, mi vida es perfecta-.

-Todo cambia, tu cambias todos los días, hasta el universo no permanece inmóvil, hay que adecuarnos y seguir viviendo-.

La prepa, fue complicada, no se integro de inmediato, los horarios eran muy pesados para Francisco.

¿Dónde estaban los amigos?

Todo había cambiado.

Nada era igual.

En el parque ya no estaba la gente de siempre, ya no estaban ni los mismos señores mayores, un día hasta los juegos de los niños cambiaron.

Un día Paco llego a casa, se sentó en el comedor, y sintió toda la soledad de su vida, ella se había marchado, ella ya no regresaría más, la vida en su totalidad había cambiado.

Esa mano ya no estaba en su hombro, esa voz ya no estaba en más casa.

-Papá, de ponto te pusiste pensativo-

-Nada, solo mi pasado me llego de pronto al escuchar tu entusiasmo en la escuela, seguro a tu abuelita le habría gustado escucharte-

 

Estrategia del tiempo: no te olvides de vivir lo más valioso de la vida: el tiempo.

Twitter: @romansanchezz


Encuesta