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Jueves, 14 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Dudas sobre el “aprende en casa”

Los alumnos en el “aprende en casa” no hacen preguntas y recurren a sus padres o madres

Laura Angélica Bárcenas Pozos

Doctora en Educación, Maestra en Educación Superior y Profesora de Educación Media Básica en Matemáticas. Profesora de todos los niveles educativos. En la Ibero-Puebla coordina Orientación Educativa, Formación docente y es académica de tiempo completo

Viernes, Noviembre 6, 2020

La experiencia de estos días con la estrategia “Aprende en Casa”, en donde programas de televisión abierta transmiten los contenidos de educación básica y media superior, está encaminada a que ninguno de los y las estudiantes de estos niveles educativos se quede sin educación por el confinamiento al que el COVID-19 nos ha obligado. Y aunque la estrategia parece la más adecuada para las condiciones y tiempos en la que muchos de los y las estudiantes se mueven o tienen acceso, tampoco es la mejor modalidad para asegurar los aprendizajes. Así que primero hablaré de dos experiencias propias con programas vistos para su valoración y después de un par de experiencias de alumnos y profesores en este caos.

Así que voy a los programas televisivos. En la primera semana de transmisión de estos programas, pude ver uno sobre historia de México, que empezó haciendo una narrativa en el momento de la conquista de México, y pensé, “ah, qué interesante, programa sobre la conquista”, pero casi en seguida ya se estaba hablando de la Colonia, y, para pronto en 45 minutos, hicieron un recorrido de la conquista al gobierno de Enrique Peña Nieto, describiendo los sucesos más relevantes y dejando de lado causas y consecuencias de estos hechos. Aunque el programa estaba dirigido a estudiantes de Bachillerato, no sé si les habrá quedado claro cómo se transformó México en estos siglos y si llegaron reflexionar sobre cómo todos esos sucesos han marcado nuestro presente.

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Un par de semanas después, prendí la televisión cuando una persona explicaba la multiplicación de números decimales, la explicación se quedó a nivel mecánico, es decir: “haces la multiplicación como si fueran enteros, cuentas las cifras decimales que hay en cada cantidad y las cuentas de izquierda a derecha en el resultado, para saber dónde va el punto decimal”. Al mismo tiempo que la persona daba la explicación, las cifras se iban poniendo en color rojo (originalmente estaban en azul) para que los niños entendieran qué se estaba haciendo, pero no había tiempo para que los niños y las niñas realizaran las operaciones, pensaran qué es la multiplicación y porqué se suman las cifras decimales para definir dónde va el punto en el resultado.

Les dieron otros ejemplos y siempre el resultado aparecía mágicamente y rápidamente sin mayor explicación y sin dar tiempo para que los niños hicieran los cálculos, con esa forma de enseñar matemáticas, ningún alumno comprenderá la función de esta operación y lo que representan los números decimales. Alguien me comentó que puede ser que la explicación sea rápida para que después los niños practiquen solos. Pero, si no tienen los conocimientos previos, ¿habrán comprendido cómo se resuelven multiplicaciones con números decimales?, ¿sabrán cuándo se usan este tipo de números y qué representan?

Ahora dimos paso a dos experiencias de las que me enteré esta semana, primera, un profesor de telesecundaria, cuya escuela está ubicada en una zona rural no lejos de Puebla, que asegura que él y sus compañeros han tenido que ir a la comunidad con una bocina para invitar a los alumnos a inscribirse, pues sólo han logrado el 40% de la matrícula. La señal les está llegando (no como en otras comunidades rurales donde no hay señal de televisión abierta); pero los padres piensan que los niños, niñas y adolescentes sólo perderán el tiempo frente a la televisión y que hacen más falta a la familia en el trabajo de campo. O tal vez, para los niños ha perdido sentido esta modalidad educativa porque la televisión no les resuelve sus dudas.

Igualmente sé de un caso en el que el profesor de quinto de primaria, ha decidido no usar los programas televisivos. Se conecta una hora al día con sus alumnos, les explica cosas básicas y las mínimas necesarias para aprobar este grado y después les encarga tareas a través de un manual que ha diseñado para cubrir estas actividades. Los alumnos poco acostumbrados a esta modalidad educativa no hacen preguntas y cuando tienen que resolver los ejercicios del manual, les preguntan a sus padres o madres y ellos les ayudan. Los mismos padres hacen llegar al profesor los ejercicios resueltos por el WhatsApp.

Frente a este triste panorama, sólo me hago una pregunta, ¿la SEP ha pensado una modalidad abierta donde los padres busquen quién apoye directamente a sus hijos y los niños o adolescentes muestren sus aprendizajes para aprobar este grado escolar?

 

 

La autora es profesora de la Universidad Iberoamericana Puebla.

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