Cienfuegos: una historia para armar

Domingo, Octubre 25, 2020 - 07:57

Pronto deberá saberse si el presidente López Obrador supo o no del inminente arresto

Egresado de Ciencias Políticas y Sociales UNAM. Fue Director editorial de El Universal y actualmente es columnista y director general del grupo La Silla Rota y Vicepresidente en la SIP

            Versiones consistentes surgidas al interior de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena) coinciden en que días antes de ser detenido en el aeropuerto de Los Ángeles, el general Salvador Cienfuegos acudió a una reunión en las oficinas del actual titular, el general Luis Crescencio Sandoval, en la que participaron dos antecesores de ambos: Guillermo Galván (77 años, a cargo en 2006-2012, con Felipe Calderón), y Clemente Vega García (80 años, en el puesto 2000-2006, con Vicente Fox).

            Este y otros episodios en torno al encarcelamiento de Cienfuegos (de 72 años) constituyen un enigma. Pronto deberá saberse si el presidente López Obrador supo o no del inminente arresto contra el responsable de la Sedena bajo el gobierno Peña Nieto. Porque si no existe claridad sobre quiénes más están implicados en esta historia bajo proceso de armado, una reacción precipitada colocaría a Palacio Nacional en una posición muy incómoda.  

            El referido encuentro en las oficinas del secretario Sandoval González (60 años) con los tres titulares previos de la Sedena -que legalmente son sus asesores- se llevó a cabo bajo la mayor reserva, incluso sin la presencia de ordenanzas, de acuerdo con las fuentes consultadas. Hasta ahora no se sabe qué fue discutido en ese coloquio.

Desde el 14 de agosto de 2019 fue abierta una acusación ante la afamada Corte de Broooklyn, en la que el personaje fue imputado directamente, incluyendo sus dos supuestos apodos: “El Padrino” y “Zepeda”.

A inicios del presente octubre, dos semanas antes de la reunión secreta en Sedena, había visitado México personalmente el jefe de la DEA, Timothy J. Shea.

A inicios de septiembre, el general Roberto Miranda, jefe del Estado Mayor Presidencial (EMP) con Peña Nieto, abandonó la agregaduría militar de nuestra embajada en España, en la que había sido designado apenas en enero de 2019, al inicio del actual gobierno. Oficialmente se informó que Miranda cumplió la edad de retiro. Se desempeñó en Madrid, donde se había asentado el expresidente. Emilio Lozoya, cuyas denuncias parecen estarse desvaneciendo, declaró que el ex titular del EMP acompañaba a Peña Durante una reunión de éste con directivos de polémica firma brasileña Odebrecht.

Es muy poco probable que los jefes militares reunidos en el despacho del general Sandoval no estuvieran informados de todo ello. Esto redobla la duda sobre por qué Cienfuegos decidió viajar a la ciudad angelina, acompañado por integrantes de su familia, incluso menores, presentándolo como una visita más a una de sus hijas, residente en la zona.

            Lo que es puesto en duda por las fuentes referidas es que se haya tratado de una entrega negociada. Un grupo de escoltas que acompañaban a Cienfuegos, desarmados en el momento de los hechos, forcejearon con los agentes de la DEA que aprehendieron al militar, quien también opuso resistencia.

                        El presidente López Obrador anunció en los primeros y confusos días posteriores al arresto de Cienfuegos que la Sedena sería “limpiada” de los militares que formaron parte de su círculo de influencia, sin reparar en que los altos mandos en la milicia observan un rígido escalafón configurado por cofradías internas a lo largo de décadas.

            La advertencia presidencial al parecer fue puesta en suspenso, pues el grupo de generales afines a Cienfuegos sigue desempeñando sus encomiendas. Lo que sí ocurrió fue que algunos familiares de aquél, con cargos en diversas áreas, se han ausentado de sus labores, según pudo confirmar este espacio. La historia se sigue hilvanando. (rockroberto@gmail.com).  

 


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