Con frecuencia vemos en diferentes estados de la República, que se cuenta con una agencia de gobierno dedica en exclusivo a generar crecimiento de las economías locales.
Su objetivo primordial es atraer inversión, realizar eventos que pongan a ciudades y estados en el mapa global y con ello, generar el mayor número de empleos posibles.
Más artículos del autor
Sí, porque la generación de empleos bien pagados y el crecimiento de nuevas empresas, del tamaño que sean, es la clave para fomentar una economía sana. No el regalar dinero a fondo perdido y sin evaluación constante del impacto de programas de apoyo o de la índole que sea, implementados con el objetivo de "combatir la pobreza”, "redistribuir de manera justa el ingreso" y con ello, reducir la enorme disparidad existente entre ricos y pobres.
Pero veamos. La economía es la ciencia de la escasez, su objetivo es lograr el aprovechamiento más efectivo de los recursos disponibles, entendiendo que no alcanzan para satisfacer las necesidades de todos los miembros de una sociedad.
La economía, por lo tanto, estudia los diferentes factores de producción y trata de equilibrarlos, basándose en la oferta y la demanda que los relaciona. Para ello, reconoce que existe un mercado en el cual se llevan a cabo intercambios de productos y busca el sano desarrollo de los mencionados factores de producción, complementado con políticas que se dirigen desde el gobierno o bancos centrales, para generar una estabilidad en la inflación y tasas de interés, que atraigan inversión de otros países, aumentando con ello, la posibilidad de crear más y más empleos.
Aquí son relevantes estrategias para la creación de cadenas de valor. Una industria que, dado el mercado, puede ser competitiva, necesita una cadena de suministro de proveedores, logística, transformación, investigación y desarrollo, así como recursos humanos especializados, que le permitan, ser competitivos en sus costos, precios locales y de exportación.
Suena complejo, pero se resume simple: el desarrollo económico se logra implementando una serie de políticas públicas y estrategias, que logran que los actores económicos tengan posibilidades de competir en el mercado y con ello, generar empleos. No se compite si los precios y calidad de los productos o servicios no son óptimos.
El desarrollo económico es el medio, para el fin último que es ser competitivos.
Y para ello entran más factores en juego: la certeza y seguridad jurídica o Estado de Derecho, la aplicación sin distingo de las leyes, la seguridad personal y patrimonial, la efectiva labor de la procuración e impartición de justicia, la erradicación de la corrupción y la impunidad (porque inciden en el costo y en el precio), el desarrollo de infraestructura carretera, de comunicaciones, tecnológica y la estabilidad política.
Piense usted en un empresario pequeño, mediano o en un emprendedor, que quieren entrar y ser competitivos, digamos en la industria petrolera. Asumamos que tiene un servicio o producto innovador, de calidad y con buen precio de venta.
Número uno: las reglas del juego no lo dejan entrar porque es "muy pequeño" desde su capital social, para que pueda participar en cualquier licitación o concurso en Pemex.
Número dos: difícilmente lo va a recibir alguien con capacidad de decisión si llega solo, tendría que hacerlo como parte de un clúster o desafortunadamente, como proveedor de un gigante de la industria, que son a quienes les asignan todos los contratos.
Número tres: supongamos que logró ser recibido por alguien con capacidad de decisión, y le piden un presupuesto. Por economías de escala, siendo el solo una empresa pequeña, no podrá competir con precios tabulados, que requieren ser revisados para poder dar entrada a este tipo de compañías. Este emprendedor, si no forma parte de un clúster más grande donde le sea posible asociarse, no podrá competir.
Número cuatro: sigamos soñando y asumamos que logró las asociaciones estratégicas para poder presentar una propuesta que sea "competitiva" dados los estándares de Pemex.
Nos queda el tema de los "moches", que reducen enormemente la utilidad neta del emprendedor y sus socios, quienes al final posiblemente sólo trabajen para cubrir sus costos fijos, con la esperanza de "recuperarse" en algún otro proyecto en caso de ser considerados.
Número cinco: este emprendedor no compite sólo con pares nacionales, sino con personas de todo el mundo que, en el marco de una economía globalizada, ofrecen productos similares.
Mientras nuestra empresa o emprendedor nacional busca cumplir de manera efectiva con su trabajo, se enfrenta a complicaciones como carreteras llenas de hoyos e inseguras al viajar de Villahermosa a Ciudad del Carmen, los dos polos petroleros de México; a la inseguridad de la región; y al hecho de que estará sin señal celular e internet tres cuartas partes del trayecto, de más de tres horas y media que separan a ambos destinos.
Cualquier persona en el negocio petrolero en un trayecto Galveston- Houston puede cerrar negocios, realizar pagos, sostener llamadas y hasta video conferencias en el mismo lapso. Mientras que alguien viajando entre Villahermosa- Ciudad del Carmen, simplemente está incomunicado.
¿Cómo se puede ser competitivo bajo esta realidad?
El reto es componer todo este sistema económico, social, estructural, institucional y técnico para lograr ser competitivos.
Eso no se logra apuntalando sólo los medios, sino organizando un sistema entero que “pegue” al fin, que es la competitividad.
Oscar Gómez Cruz
https://es-la.facebook.com/2Tres15/