Este fin de semana, algunos medios mexicanos publicaron noticias nada halagüeñas sobre el creciente rechazo de la población hacia las caravanas y todo lo concerniente a los migrantes indocumentados que han llegado al país, por oleadas, durante los últimos seis meses.
De acuerdo con un estudio sobre el tema, levantado por el Centro de Opinión Pública de la Universidad del Valle de México, el 83 por ciento de los mexicanos consideró que la llegada de los migrantes ha traído problemas.
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Y es que durante las últimas semanas, medios periodísticos han divulgado noticias que avivan la xenofobia y el rechazo en su contra. Los han culpado de un aumento en la inseguridad, autoridades municipales del sureste emitieron comunicados alertando emergencia y aconsejando cerrar negocios porque las caravanas representan un peligro para la seguridad local.
Aunque las cifras de migrantes que transitan en caravanas por el país, han sido calculadas en 23 mil, son bastante insignificantes, si se considera que cada año, cruzan unos 400 mil migrantes indocumentados por México, el tema de las caravanas comienza a agotar a la población.
Algunos comerciantes rehúsan venderles comida, alegando que los últimos migrantes se han vuelto agresivos y hasta los consideran ya focos de infección, sobre todo a los de origen haitiano y africano.
La encuesta de la Universidad del Valle de México agregó algunos datos, como el hecho de que 6 de cada 10 mexicanos quieren que el gobierno estadounidense deporte a los migrantes centroamericanos a su país de origen y no a México. Mientras, 31 por ciento señaló que las autoridades de ese país deberían mantenerlos en su territorio en un albergue, y sólo el 9 por ciento dijo que México debería darles asilo.
Según el informe Migración: Apreciaciones hacia adentro y hacia afuera de la frontera, el 29 por ciento de los encuestados consideró que el con arribo de migrantes centroamericanos crecerá la delincuencia; 21 por ciento señaló que aumenta la pobreza; otro 21 por ciento señaló que colapsan los servicios sociales, 15 por ciento aseguró que hay mayor desigualdad social, y 11 por ciento que disminuyen las oportunidades laborales para los mexicanos.
El tema es preocupante porque aceptémoslo, muchos de esos 23 mil que no encontrarán asilo en Estados Unidos, se quedarán en México y requerirán servicios, escuela, vivienda, asistencia social y demás cosas, así como nosotros lo reclamamos a Estados Unidos para nuestros connacionales que radican allá.
Otra situación preocupante que se reveló este fin de semana es la actuación de milicias civiles estadounideses, como los Patriotas Constitucionales Unidos (United Constitutional Patriots) que con recursos propios y al margen de la ley, detuvieron a por lo menos 300 centroamericanos, incluyendo mujeres y niños, que buscan asilo en aquel país.
La agrupación, integrada por seguidores de Donald Trump, vigila la frontera entre Anapra, Chihuahua, y Sunland Park, Nuevo México, para detener a migrantes que buscan refugio y entregarlos a la Patrulla Fronteriza. Un video que circula en Facebook, publicado por los propios patriotas, revela la forma en que actúan durante la noche, al interceptar y retener a los migrantes en Sunland Park, Nuevo México, a metros de la valla fronteriza y cerca de la periferia de Ciudad Juárez.
Un miliciano grabó el momento en que los migrantes huyen, los persiguen y luego les dan órdenes de que permanezcan en el suelo, como si fueran agentes de la Patrulla Fronteriza. En el video puede verse a mujeres y niños, quienes también son hostigados. Las imágenes muestran a una madre llorando con su pequeño y se oyen los gritos del miliciano, que obliga a los indocumentados a sentarse.
La situación me apena y me avergüenza porque estos migrantes no huyen para alcanzar un sueño o un anhelo de una vida mejor. Huyen del hambre, de los bajos salarios, de la contaminación, de la violencia, de la corrupción de sus gobiernos y de la aplicación de políticas económicas que los han ido empobreciendo a niveles inhumanos. Nada nos cuesta darles una mano. Créame que las cifras de extranjeros que podrían quedarse en México son bajísimas. Suponiendo que se quedaran todos los miembros de las caravanas estaríamos hablando del 0.02 por ciento de la población o bien, dos personas por cada 10 mil. No vienen a quitarles nada.
Si tiene algo qué decirme, escríbame. Me interesa mucho su opinión. norcudi@gmail.com