Jueves, 21 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Diálogo franco y generoso entre Estado y Sociedad

Será un renovado adhesivo que nos permita reparar nuestro deteriorado entramado social, político.

Fernando Manzanilla Prieto

Soy Fernando Manzanilla Prieto, desde hace 20 años la vida me ha dado el privilegio de servir a las familias poblanas. Mi mayor anhelo es que a mí Estado le vaya bien. 

Lunes, Febrero 11, 2019

El derecho a la propiedad y el derecho al libre comercio son los únicos "derechos económicos" del hombre.

 

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-Ayn Rand-

 

En mis anteriores entregas he venido compartiendo mis consideraciones alrededor de la que, yo considero, es la apremiante necesidad de promover, desde y para Puebla, un rediseño consensuado de las reglas legales, institucionales y de convivencia personal, comunitaria, social; política y económica, a través de la suscripción de un nuevo e incluyente contrato social para recobrar la paz y el bienestar.

Dicho acuerdo será un renovado adhesivo que nos permita reparar nuestro deteriorado entramado social, político e institucional, a fin de procurar las mejores condiciones para su plena recreación y consolidación.

Semejante consenso fundacional para Puebla, si nuestra intención es que perdure, así como que sirva mejor a más personas, deberá responder a las necesidades de un diálogo franco y generoso entre mercado, estado y sociedad; en esta ocasión, habré de caracterizar la vertiente económica del nuevo pacto.

La idea de desarrollo económico de quien esto escribe tiene que ver con una mejor distribución del ingreso, desde la experiencia de un estado impulsor, que sea motor, que facilite y que no lastre la capacidad de los emprendedores para generar riqueza y empleos desde la indispensable figura de la libre empresa.

Por ello, es necesario privilegiar la libertad y la capacidad de iniciativa de los poblanos, así como fomentar -con la misma intensidad que se le imprime a las políticas públicas de corte asistencial- las que promueven la vocación emprendedora.

En esta lógica, aprovechar la inventiva, el empuje y la creatividad de las personas para multiplicar el emprendimiento, puede ayudar a crear una robusta red de bienestar para todas las regiones del Estado.

En específico, habrá que acompañar y cuidar muy de cerca la creación y persistencia de las micro, pequeñas y medianas empresas (MiPyMEs), que generan 72% del empleo y 52% del Producto Interno Bruto (PIB) del país[1].

En consecuencia, así en Puebla como en todo el país, no es deseable pensar en la existencia de lo público a costa de lo privado; es mejor apostar por el libre mercado, la eliminación de barreras comerciales y la competencia, así como la desregulación económica.

Al mismo tiempo, se antoja imprescindible la existencia de un equilibrio racional entre mercado y sociedad, para lograr dinámicas virtuosas de generación de capital físico y humano.

Rostro de un debido crecimiento de ambos capitales, es el avance de la ciencia y la tecnología como elementos básicos para que Puebla y México se integren al cambio de época y de realidad global, que demanda y apremia a producir con la mira puesta en la transición energética y tecnologías e industrias limpias, así como con responsabilidad social.

Para que el nuevo pacto social tenga mayores perspectivas de éxito, los pobres deben dejar de ser vistos como botín político; en cambio, es saludable y urgente la transferencia de personas en situación de pobreza a la clase media para detonar el consumo, el mercado interno y activar la economía.

En este orden de ideas, rescatar a la clase media, sector social tan importante como olvidado -cuando no castigado- en tiempos recientes, desde el emprendimiento y la inclusión financiera, es una propuesta que podrá favorecer el desarrollo económico de Puebla.

[1].- Cfr. https://www.condusef.gob.mx/Revista/index.php/usuario-inteligente/educacion-financiera/492-pymes. Consultado el 8 de febrero de 2019.

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