Sin duda alguna la revelación política en este 2018 fue Morena (Movimiento de Regeneración Nacional), un partido que entró triunfante a la contienda electoral, de reciente creación, apenas conformado formalmente en 2014, su victoria puso a prueba a los demás partidos que dominaban el sistema electoral mexicano y, por lo tanto, la clase política.
Este fenómeno ha provocado una crisis al interior de los partidos, tanto así que han llegado a replantearse nuevos líderes, nuevos nombres, en pocas palabras una re organización interna.
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Las formas políticas en que se cristalizan los diversos movimientos sociales es adoptando alguna forma filantrópica o comprometida con las causas (Michels: 60). En el caso del PRI se inició como el PNR Partido Nacional Revolucionario, fundado por Plutarco Elías Calles el 1 de marzo de 1929, a este partido pertenecieron, obreros, militares y civiles que pelearon en la revolución, fue pensado desde el principio como un partido de masas. A partir de la ruptura entre Calles y Lázaro Cárdenas en 1938 se crea el partido de la Revolución Mexicana, finalmente en 1946 se convierte en el PRI: Partido de la Revolución Institucional.
La continuidad en el poder del PRI se debió al control de la presidencia, cámaras de diputados, senadores y del aparato electoral, además de una débil oposición, era un dominio absoluto. Fue hasta 1989 que perdieron una elección estatal en Baja California, cuando el PAN ganó.
El PAN, el Partido Acción Nacional fue fundado por Manuel Gómez Morín en 1939 como un partido humanista, es de ideología conservadora y católica. Como ya se mencionó el primer triunfo a nivel nacional fue en Baja California, cuando ganó su candidato Ernesto Ruffo Appel. Su llegada al máximo poder fue en el 2000, cuando ganó la presidencia de México: Vicente Fox Quesada terminando con la hegemonía política del PRI, fue la promesa del cambio pero terminó decepcionando.
El PRD fue fundado en 1989, tuvo sus orígenes en el PRM Partido Mexicano Socialista, fue creado como un partido de izquierda, aunque actualmente su gran aliado es de derecha: el PAN. Sus fundadores fueron Cuauhtémoc Cárdenas, Ifigenia Martínez, Porfirio Muñoz Ledo y Andrés Manuel López Obrador, todos ellos actualmente con Morena.
La fuerza del PRD estaba hasta hace poco en la CDMX donde han gobernado 21 años consecutivamente (hasta ahora) pues el próximo gobierno será de Morena: encabezado por Claudia Sheinbaum.
En las pasadas elecciones realizadas el 1 de julio quedó evidenciado que los partidos hegemónicos tenían algo en común: la falta de empatía con la gente y sobre todo la mala fama ganada a consecuencia de sus actos de corrupción, y de sus políticos deshonestos; actualmente los militantes de estos partidos no tienen ideología política, cambian de un partido a otro: “sin ton ni son”, se han ido “mimetizando” a medida de las circunstancias del juego político y su “ideología” cambia a consideración de sus intereses.
En las campañas políticas vimos cómo se alió un partido de izquierda: el PRD con uno de derecha, el PAN, los cuales habían luchado por causas contrarias, como el derecho a decidir que fue uno de los logros más conocidos de las administraciones perredistas en la CDMX, que evidenció su pensamiento progresista (de aquel entonces), mientras que el PAN ha reiterado en muchas ocasiones su rechazo a este tema y se ha declarado “pro vida”.
La crisis actual de los partidos hegemónicos se debe a que la gente se hartó de los malos gobiernos del PRI, PAN, PRD. El autoritarismo, corrupción e ineptitud de las pasadas administraciones fueron los detonantes para el triunfo de Morena.
Los errores del gobierno de Peña Nieto (uno de los más graves: la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa) enterraron la candidatura de José Antonio Meade y eliminaron cualquier posibilidad de la continuación priísta. El 86% de los mexicanos reprueba la gestión de EPN (Reforma, 2018).
Los gobiernos panistas convirtieron al país en un territorio violento, las fallas en las políticas de Felipe Calderón fueron 1) Declararle la guerra al Narcotráfico; y 2) su estrategia de seguridad, ya que los militares salieron a las calles y se agudizó la violencia. En 10 años de la guerra al narco de 2007 al 2016, hubo 185 mil homicidios, 30 mil personas desaparecidas, 855 fosas clandestinas (Nación 321,2017). Estos números siguen incrementándose, ya que la estrategia en materia de seguridad de Peña Nieto tampoco ha rendido frutos.
Con este historial de los gobiernos panistas y con un candidato como Ricardo Anaya Cortés, que tampoco se mostraba cercano a la gente; además con acusaciones de corrupción y escándalos por enriquecimiento inexplicable, era razonable que figurara en segundo lugar aunque muy lejos de AMLO quien resultó victorioso en la elección presidencial.
Morena representó la diferencia, un partido recién creado con ideas que rompían con las de los partidos hegemónicos, entre las promesas de este partido están acabar con las pensiones de los ex presidentes (propuesta que ya se concretó), con los lujos de los diputados y senadores; el próximo gobierno ha prometido ser austero, ir de acuerdo a las condiciones económicas del país.
La tremenda victoria de Morena no se podría explicar sin la figura de AMLO, su lucha política y su liderazgo engloban décadas en la oposición, esto fue clave para generar simpatía entre la gente y sentar las bases para su candidatura en 2018.
Andrés Manuel López Obrador, causó un fenómeno nunca antes visto: el triunfo arrasador de su partido; ganó 5 de los 9 estados en la elección de gobernador, estos son: CDMX, Veracruz, Tabasco, Chiapas y Morelos; la elección en Puebla se encuentra impugnada, ya que el 1 de julio el proceso electoral se llevó a cabo en un clima violento, hubo robo de urnas y compra de votos por parte del PAN y su candidata, la resolución sobre si habrá o no elecciones extraordinarias está por saberse en unos días.
En la Cámara de Senadores, Morena y la alianza “Juntos Haremos Historia” (Partido del Trabajo y Partido Encuentro Social) ganaron 70 espacios; “La Coalición de México al Frente” (PAN, PRD, Movimiento Ciudadano) tiene 38 puestos; y finalmente “Todos por México” (PRI-Partido Verde Ecologista de México y Nueva Alianza) 20.
En la Cámara de Diputados, Morena tiene mayoría absoluta, contando los diputados del Verde que recientemente se pasaron a este partido y las alianzas respectivas, cuenta con 313 curules; la del PAN: 127 y finalmente la encabezada por el PRI: 47.
Obtuvo mayoría en 12 de los 27 congresos locales elegidos, desbancó al PRI en Colima, Hidalgo, Estado de México, los bastiones políticos de este partido.
Estos resultados muestran la inconformidad de la gente por las gestiones de los gobiernos anteriores y de los partidos hegemónicos. El PRI, PAN y PRD deben reorganizarse y replantearse muchos aspectos: entre ellos su ideología, sus militantes y sus dirigentes. Tal vez no sea la muerte política de estos partidos sino su oportunidad para renacer, y esto sólo podrá ser posible cuando reflexionen acerca de la corrupción y de lo mal que le ha hecho a sus partidos, esta característica de la clase política mexicana debe ser eliminada por completo si de verdad se quiere un cambio. Su papel como oposición debe ser crítica, no sin antes cuestionarse lo que ellos hicieron cuando estuvieron en el poder.