“Hagan lío. No tengan miedo. Sean Libres”
Papa Francisco
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Participé en esta semana en un Foro de la Universidad Iberoamericana Puebla, en donde se preguntó a la comunidad educativa. ¿Y tú, como sueñas a la Ibero Puebla en el 2030? se reflexionó y debatió sobre lo que se considera es lo mejor para nuestra Universidad.
Estaba expectante desde que se realizó la invitación a través de la Dirección de Planeación, puesto que la palabra soñar no se utiliza comúnmente entre los verbos utilizados bajo ciertos criterios, para integrar la visión de alguna institución. Con estos foros se celebran también los treinta y cinco años de la Universidad.
La respuesta se fue develando durante el transcurso del foro desde su apertura, cuando el rector nos invitó a reflexionar en lo que implica recuperar los sueños de todos para imaginar un mejor futuro, posteriormente con el Discurso de los Sueños del papa Francisco, la presentación del comparativo histórico entre las metas alcanzadas del antes y de ahora, así como en el desarrollo de las reflexiones y debates en las mesas de trabajo hasta llegar a las conclusiones. El objetivo principal fue el de: “Recuperar los sueños de la Ibero Puebla en comunidad, buscando el bien mayor, para imaginar nuestra visión al 2030”.
Estos foros implican en palabras de los convocantes, un proceso de recuperación de sueños que se ha estado realizando con toda la Universidad, es decir, con alumnos de las licenciaturas y de posgrado, egresados, administrativos y docentes, con el fin de comprender los procesos universitarios actuales visualizando el mañana, preguntándose de manera permanente si es que la Universidad debe seguir así o en su caso, que y de que manera se propone cambiar.
La mesa en la que participé estuvo integrada por alumnos de posgrados y egresados de la Universidad, la mayoría jóvenes insertos en diversas actividades profesionales y empresariales. La discusión se centró con una pregunta generadora: ¿Cómo se sueña a la Ibero Puebla en el 2030? Las aportaciones fueron por demás interesantes, dado que se centraron en el análisis reflexivo de lo que se vive y vivieron como estudiantes de esta Universidad y los retos que les presenta la realidad compleja en la que cada uno se ha insertado.
En el desarrollo del trabajo de la mesa, aporté a la discusión la necesidad de recuperar y apreciar los saberes de todos los seres humanos, sin importar su edad, su sexo, posición social o económica especialmente porque como en buena parte de los procesos escolarizados, los estudiantes pasan desapercibidos en el mundo académico, especialmente por algunos profesores, puesto que se siguen privilegiando los conocimientos dejando de lado la experiencia de la vida cotidiana, en la cual todos sin excepción , vamos construyendo saberes.
Así también centré mi aportación en la necesidad de realizar mayor investigación en la Universidad, vinculando de manera sistemática la docencia con la investigación, lo que desde mi punto de vista permitirá tomar decisiones basadas en el análisis de la realidad escuchando las “voces” de todos los integrantes de la comunidad Ibero.
Pienso que fue una dinámica planteada para el logro del propósito final, las aportaciones de nuestra mesa se centraron en lo que desde nuestro punto de vista debe cambiar:
El tipo de evaluación con fines de acreditación no debe continuar tal y como está, es necesario modificarla por una que tenga más sentido tanto para los estudiantes como para los aprendizajes que se requieren en los diversos contextos en los que se desarrollan, se propuso realizar servicio social durante todo el desarrollo de sus estudios en la Universidad con el fin de generar aprendizajes significativos en contextos diferenciados.
Es necesario tomar en cuenta que los aprendizajes memorísticos no sirven para nada, dado que actualmente la información se puede obtener con un clic en algún buscador, los conocimientos que desde nuestro punto de vista sirven, son los ligados a la experiencia, ya que quedarse solamente con la teoría, no abona mucho para la formación integral de los estudiantes.
Hay que repensar el rol de los profesores que aún siguen impartiendo la cátedra, muchos aún no confían en lo saberes de sus alumnos, por lo que es necesario quitarse esa mezcla de una persona que lo sabe todo y que impone reglas absurdas, menospreciando lo que los estudiantes han aprendido en su vida. Tomar en cuenta como eje de aprendizaje la problematización, implica un aprendizaje para seguir adelante, ya que la vulnerabilidad te da otra perspectiva de la realidad, por lo que es importante aceptar el fracaso como área de oportunidad, como parte del aprendizaje hasta llegar al fondo.
Las relaciones socioemocionales son muy importantes dentro de la formación universitaria, por lo que hay mantenerlas e insertarlas en todos los programas, dejarlas fuera por otras que se piensa son útiles para la “modernidad” no abona en la construcción del sujeto profesional y mejor ser humano que busca formar esta Universidad.
Es necesario buscar la congruencia entre el decir y el hacer, para que sea el hilo conductor que guie el camino de toda la comunidad universitaria donde la realidad contextual hace la diferencia en todo proceso educativo.
Los aprendizajes relacionados con este foro, tienen que ver con la certeza de que se vale soñar, que vale la pena seguir fomentando en nuestra vida cotidiana la capacidad de soñar, como lo expresó el Papa en su visita a la Habana y que siempre será más rica la reflexión y el debate en colectivo, de manera tal que cada uno aporte su visión personal sobre la problemática planteada, poniendo en juego la capacidad de escuchar y de reflexionar sobre lo que los otros saben, critican y proponen.
Confiamos en que la Universidad seguirá creciendo como hasta ahora, haciendo comunidad y promoviendo prácticas relacionadas con el bien de todos, mirando hacia adentro sin perder de vista lo que hay fuera, en un contexto en el que no solamente se aprende, sino que también se socializa y se interacciona cara a cara.
Termino trascribiendo el Discurso de los Sueños del papa Francisco, como una buena propuesta para reflexionar en estos días de Semana Santa: “Una palabra que cayó fuerte: soñar. Un escritor latinoamericano decía que las personas tenemos dos ojos, uno de carne y otro de vidrio, con el ojo de carne vemos lo que miramos, con el ojo de vidrio, vemos lo que soñamos - está lindo eh-.
“En la objetividad de la vida tiene que entrar la capacidad de soñar, un joven que no es capaz de soñar esta clausurado en sí mismo, está cerrado en sí mismo. A veces se sueñan cosas que nunca llegarán a pasar. Soñadla, deseadla, buscad horizontes, abrirte, abrirte a cosas grandes. No sé si en Cuba se usa la palabra, pero los argentinos usamos: ‘No te arrugues, no te arrugues’. Abrirte, abrirte, y soñar, soñar que el mundo con vos puede ser distinto, soñar, que si vos pones lo mejor de vos, vas a ayudar a que ese mundo sea destino.
“No se olviden, sueñen, por ahí se les van la mano y sueñan demasiado y la vida les corta el camino, no importa, sueñen y cuenten sus sueños, cuenten, hablen de las cosas grandes que desean porque cuanto más grande es la capacidad de soñar y la vida te deja a mitad camino, más camino has recorrido, sigue… primero soñar”