Se acaba 2017 y ya sabemos quiénes serán los rostros que veremos en la boleta electoral de 2018 en la contienda por la Presidencia de la República, si bien por ahora son solo pre candidatos, es cuestión de mero formalismo esperar las fechas que dicta el calendario electoral para poder llamarlos formalmente candidatos.
Lo cierto es que en un escenario donde las ideologías partidistas se encuentran tan desdibujadas por no decir diluidas, el votante no irá a las urnas para elegir un proyecto de derecha, de izquierda o de centro, la decisión recaerá más en elegir a la persona que en elegir al partido.
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Y es que ¿cómo un ciudadano que simpatiza con una ideología progresista y de izquierda que por ejemplo está a favor de los matrimonios entre personas del mismo sexo y que usualmente se podría sentir representado por partidos de izquierda, podría votar en 2018 por Ricardo Anaya o por Andrés Manuel López Obrador?
Las alianzas meramente electorales han terminado por presentar partidos descafeinados a la próxima elección federal, ¿dónde quedaron la ideología y los principios conservadores del PAN? ¿y la agenda progresista del PRD? ¿qué proyecto de nación impulsará la alianza PAN-PRD, una neoliberal o una proteccionista? Andrés Manuel quien se ha esforzado por colocarse en el extremo más izquierdo de la narrativa nacional, ahora formaliza una alianza con el Partido Encuentro Social, el partido más conservador de México que se ha pronunciado abiertamente en contra del aborto y de los matrimonios igualitarios, ¿qué agenda progresista va a defender MORENA, si su principal aliado es un partido conservador recalcitrante?
Y en el caso de los independientes, que todavía están juntando sus firmas, ¿qué agenda “independiente” de los partidos políticos van a abanderar, si tanto Margarita Zavala como Jaime Rodríguez Calderón “el Bronco” representan proyectos personalistas y no verdaderos movimientos? ¿Qué propuesta independiente y progresista representa Margarita si le hizo “fuchi” a tomarse fotos con una familia de un matrimonio igualitario que simpatizaba con ella? Y el Bronco que tanto criticaba el chapulinazo y se vendía en Nuevo León como el verdadero político diferente y antisistema, termina haciendo exactamente lo que tanto criticó, dejando la silla vacía para ir corriendo detrás de una más grande.
Es más que evidente el desgaste de todos los partidos políticos que ahora tienen que recurrir a las alianzas porque solos en la boleta ya no son competitivos, pero al final, el ciudadano tendrá que emitir un voto, y en democracia, aunque el porcentaje de participación sea muy bajo, las elecciones se ganan por un voto.
En este sentido, los partidos políticos tendrán que analizar muy bien, cómo pueden ser más competitivos en las boletas electorales, sí apostando a lo mismo de siempre o renovando sus cuadros, queda claro que los votos duros cada vez son menos, por ello será vital apostar a rostros frescos, historias que identifiquen y conecten con el votante, perfiles preparados y verdaderamente capaces de dar buenos resultados a los ciudadanos para incentivarlos a votar ya no sólo por el partido sino por buenos candidatos.
marisocalva@gmail.com