Miércoles, 20 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

El oscuro asesino que llegó de Nayarit a Puebla y mató a Mara Fernanda

¿Corrupción o negligencia?, Ricardo Alexis obtuvo una carta de no antecedentes penales. Y fue chofer

Miércoles, Octubre 25, 2017

Juan Norberto Lerma

Mara Fernanda Castilla Miranda no la mató el Estado ni el exceso de libertad, la mató un asesino que llegó de Nayarit a Puebla.

Más artículos del autor

Las investigaciones indican que el asesino de Mara Fernanda Castilla es Ricardo Alexis Díaz López, de 21 años de edad, un chofer de taxi de la empresa Cabify. El 8 de septiembre Mara Fernanda Castilla solicitó el servicio a las 5 de la mañana para que la llevaran a su casa ubicada en Torres de Mayorazgo, Puebla.

El sujeto la llevó al fraccionamiento, pero Mara Fernanda Castilla no descendió del taxi. Las cámaras de vigilancia grabaron el vehículo y a Ricardo Alexis, pero a Mara Fernanda Castilla no se le volvió a ver con vida.

Los primeros pasos de una carrera delictiva

Ricardo Alexis es originario de Nayarit y vivía en Tlaxcala, su vida oscura habría pasado desapercibida si no hubiera asesinado a Mara Fernanda Castilla. No tenía ninguna habilidad o capacidad legal sobresalientes, no se sabe que el sujeto se haya destacado en nada y se marchará de este mundo sin haberle aportado ni una sola cosa positiva. Es una persona más que hace lo que sea por dinero, incluso hasta combinar sus acciones delictivas con una ocupación legal.

Como en todas las tragedias, en el caso de Mara Fernanda aparecen escenas que no se sospechaban y que prefiguran el desenlace del drama. De Mara Fernanda se conoce su vida a grandes rasgos, era una persona transparente que no tenía nada que ocultar, ni siquiera su gusto por la diversión y su interés por concretar una carrera profesional.

En el caso Ricardo Alexis, brotan datos de acciones que si no son del todo delictivas, sí indican que sus pasos se dirigían hacía delitos mayores. Las autoridades revelaron que en alguna ocasión Ricardo Alexis fue detenido con tambos de gasolina robada. De ahí se deriva que el sujeto tuvo o tenía vínculos con alguna banda de huachicoleros. El nombre de Ricardo Alexis aparece en los registros de las autoridades poblanas, fue capturado en el momento en que transportaba huachicol, y por esas circunstancias que el ciudadano común no logra entender del todo, fue liberado.

Despedido de Uber por conductas indebidas

La madre de Ricardo Alexis compró el auto para que su hijo trabajara y mantuviera a la familia que había iniciado con una joven de una edad similar a la de él. Ricardo Alexis trabajó primero en la plataforma Uber, pero fue despedido porque tuvo conductas indebidas. La empresa Uber ha permanecido en silencio posiblemente para que no se pongan en duda los protocolos de contratación de sus choferes y no ha revelado si con sus conductas indebidasRicardo Alexis incumplió el reglamento o si de plano se comportaba mal con sus clientes. Los datos de Uberindican que Ricardo Alexis estuvo adscrito en la ciudad de Puebla.

Ricardo Alexis tenía apenas un mes como chofer de taxi en Cabify, su vida familiar iniciaba, se supone que tenía una responsabilidad y una esposa que lo esperaba en casa. El vehículo Chevrolet Sonic, placas UAY 6418, era propiedad de su madre, la mujer lo compró a crédito para que Ricardo Alexis tuviera un empleo propio y la ayudara a pagar las mensualidades.

Por corrupción o negligencia de las autoridades, Ricardo Alexis obtuvo una constancia de antecedentes no penales y se convirtió en chofer de Cabify. La burocracia gubernamental y los laberintos de la justicia mexicana permitieron que Ricardo Alexis obtuviera el documento que le exigía Cabify. Las autoridades argumentan que le dieron el documento a Ricardo Alexis porque el caso de su detención con tambos de huachicol aún estaba en curso y no se había dictado sentencia. A sabiendas que había cometido un delito, Ricardo Alexis tuvo la suficiente sangre fría como para presentarse ante las autoridades que lo habían detenido y solicitarles un documento que demostrara que no era un delincuente, y lo más asombroso es que lo consiguió.

Alejandro Sisniega, director de Cabify México, aseguró que Ricardo Alexis, acusado de asesinar a Mara Fernanda Castilla, estuvo dado de alta en la plataforma Uber.

Afirmó que cuando Cabify lo contrató, Ricardo Alexis presentó una constancia de antecedentes no penales.

“Tenemos en nuestro poder una constancia de no antecedentes penales, expedida por el gobierno del estado de Puebla y el Instituto de Ciencias Forenses, con fecha del 10 de agosto de 2017 en la ciudad de Puebla”.

Una noche de fiesta que terminó en tragedia

Mara Fernanda era originaria de Xalapa, Veracruz, una mujer joven de apenas 19 años de edad. Estudiaba el tercer semestre de la carrera de Ciencias Políticas en la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP).

Llegó a estudiar a Puebla en compañía de su hermana mayor Karen Castilla y vivían juntas en el fraccionamiento Torres de Mayorazgo.

La noche del 8 de septiembre, Mara Fernanda se fue de fiesta con sus amigos y estuvo en el bar The Bronx, en San Andrés Cholula. Es seguro que en el transcurso de la madrugada bailó, platicó, se divirtió y cuando volvían fueron obstaculizados en un retén del Alcoholímetro. Mara Fernanda le habló por teléfono a su hermana Karen y le contó lo que había ocurrido. Karen le preguntó a su hermana menor su ubicación y le pidió que llamara un taxi de Cabify.

Mara Fernanda obedeció y abordó el taxi en avenida 5 de mayo 1622, San Andrés Cholula, Puebla.. Su destino era el fraccionamiento Torres de Mayorazgo, Puebla capital. El costo del viaje fue de 174 pesos con 54 centavos y el recorrido era de 15 minutos. En el recibo que expidió Cabify se ve el rostro del chofer Ricardo Alexis y se indica que su vehículo en un Chevrolet Sonic con placas UAY6418. El recorrido duró 44 minutos.

La leyenda urbana dice que en cuanto Karen terminó de hablar con Mara Fernanda se quedó dormida y que no pudo darse cuenta que su hermana estaba ahí afuera frente al fraccionamiento en compañía del sujeto que un par de horas después la mataría. Sólo cuando despertó y descubrió que su hermana Mara Fernanda no había llegado, Karen Castilla se comunicó con el chofer Ricardo Alexis.

El sujeto le respondió que había llevado a Mara Fernanda a su casa y que ella le había pedido que la dejara un par de metros antes. Ricardo Alexis dijo que vio una camioneta negra estacionada cerca de donde había dejado a Mara Fernanda.

“#SiMeMatan

En ocasiones las palabras que pronunciamos sin querer o que escribimos como en juego se convierten en  una especie de burla del destino. El 5 de mayo de 2017 Mara Fernanda Castilla se unió a la campaña que repudió el tratamiento que la Procuraduría General de Justicia de la Ciudad de México le dio al caso de la muerte de Lesvy, una joven que fue encontrada muerta con un cable en el cuello en Ciudad Universitaria.

En su página de Twitter, la PGJCDMX publicó que sus familiares ya habían identificado a la mujer, pero agregó que Lesvy ya no estudiaba desde 2014, que abandonó sus clases en el CCH Sur y que debía materias.

Como si se tratara de una investigación forense incontrovertible y bastarán sólo dos líneas de texto para resolver el caso y cerrarlo, la PGJ escribió:

“El día de los hechos, la pareja se reunió con varios amigos en CU, donde estuvieron alcoholizándose y drogándose”.

Mara Fernanda Castilla se unió al reclamo de las mujeres a la PGJCDMX y escribió una frase sarcástica en su página de Twitter.

“#SiMeMatan es porque me gustaba salir de noche y tomar mucha cerveza...”.

Antes de atacar la bestia dio vueltas

Ricardo Alexis no atacó de improviso a Mara Fernanda, lo meditó. Seguramente valoró sus posibilidades de salir impune, es posible que incluso ya hubiera realizado la misma acción en anteriores ocasiones o que por lo menos la hubiera contemplado. La duda sólo la tuvo al inicio, porque posteriormente llevó a cabo de manear implacable lo que se propuso y no se detuvo hasta que cumplió cada uno de sus metas: someterviolarmatar.

Es posible que el sujeto haya pensado que como Mara Fernanda estaba sola a las 5 de la mañana dentro del taxi que él manejaba, seguramente era una muchacha con la que podría tener relaciones sexuales casuales inmediatas. Al sujeto no le ocurrió pensar que Mara Fernanda sólo lo necesitaba porque requería un servicio y que lo había contratado para llevarla a su casa. En cambio, el tipo la debe haber visto a Mara Fernanda como un cuerpo disponible que por su propia voluntad se puso entre sus manos.

Job César Romero, rector de la Universidad Madero (UMAD) declaró, antes de que se supiera que Mara Fernanda Castila había sido asesinada, que en el fondo el caso de Mara Fernanda Castilla tiene su origen en elexceso de libertad que se les permite tener actualmente a las mujeres.

“Para mí se debe a la descomposición de la sociedad y a las libertades que las chicas tienen. Ahora cualquiera de ellas puede salir a muy altas horas de la noche, puede regresar. Ellas han ido ganando espacios en las familias para tener esa libertad, esa autonomía para viajar en su carro o en otros medios. Yo creo que en esa libertad, y endescomposición de la sociedad, se vuelven presas de gente que tenga interés de lastimarlas”.

Del chofer de Cabify el rector no se atrevió a decir nada, tal vez porque se acepta y se ve como algo natural que un hombre, cualquiera, asesine a una mujer. El comentario del rector se centró en culpar a la víctima de lo que le sucede, tal como si las mujeres salieran de noche a las calles con la única finalidad de buscar a un sujeto que lasasesine.

Los delincuentes no tienen horario, no son jueces de las costumbres, ni son el brazo armado de la justicia celestial que castiga a las mujeres porque transgreden los códigos morales establecidos. Los delincuentes sólo son delincuentes que se convierten en asesinos porque pueden y porque quieren serlo y porque confían en la impunidad.

Imágenes difusas de la mente de un asesino

Si nos atenemos a que Mara Fernanda Castilla fue asesinada porque estuvo en un bar y salió de ahí hasta la madrugada y que no le hubiera sucedido nada si hubiera permanecido en su casa, una variación de ese escenario nos podría llevar a pensar que en todo caso Mara Fernanda no habría muerto si Ricardo Alexis jamás hubiera salido deNayarit o si los bares que nunca cierran proporcionaran algún tipo de servicio a las personas que salen de madrugada o si las autoridades aplicaran protocolos de seguridad para proteger a las personas que salen de bares, y un largo etcétera.

Las imágenes difusas que captaron las cámaras de vigilancia del fraccionamiento Torres de Mayorazgo sugieren que es posible que Mara Fernanda Castilla se haya quedado dormida en el asiento trasero del taxi y que Ricardo Alexis haya intentado despertarla. En las escenas se observa que el chofer se vuelve a mirar en repetidas ocasiones hacia el lugar en el que se cree que estaba Mara Fernanda.

Quizá el chofer intentó despertar a la muchacha. Así se explicarían los movimientos que Ricardo Alexis realizó dentro del auto, incluso enciende la luz del vehículo y parece que mira a Mara Fernanda.

¿Por qué mata un delincuente a una mujer? Seguramente porque quiere, porque puede, por que se le presenta la oportunidad y porque confía en que su crimen quedará impune y porque sabe que las estadísticas juegan de su lado.

En cuestión de minutos, Ricardo Alexis fraguó un plan que determinó si Mara Fernanda sobreviviría o no esa madrugada que subió al taxi.

Ricardo Alexis permaneció estacionado durante 20 minutos frente al fraccionamiento en el que vivía Mara Fernanda y en ningún momento se le ocurrió llamar al vigilante o a una patrulla o a la hermana de la muchacha.

Cuando la idea de hacer lo que quisiera con el cuerpo de Mara Fernanda se asimiló en su cabeza. Ricardo Alexisdecidió llevar hasta el final su plan. Encendió el auto, aceleró y se llevó a Mara Fernanda lejos del fraccionamiento. Se detuvo en un Oxxo y tal vez compró unos cigarros. Volvió a subir al auto y condujo por la avenida 11 Sur y cruzó de largo frente al Motel del Sur. En el retorno, Ricardo Alexis dio la vuelta y volvió a pasar frente al motel y tampoco entró. El sujeto se regresó de nuevo y esta vez dirigió el vehículo a la entrada del motel.

Ricardo Alexis se registró y un empleado del Motel del Sur intentó mirar dentro del auto para saber con quién entraba el sujeto, pero no pudo descubrir nada porque los cristales del Chevrolet Sonic están polarizados. El empleado se limitó a levantar la pluma y le dio el paso al vehículo de Ricardo Alexis.

La habitación 25

Los moteles están diseñados para que los tripulantes de un vehículo tengan intimidad y pasen completamente desapercibidos. Si quieren, los conductores descienden del auto sólo cuando están frente a la puerta de la habitación que les corresponde, sin testigos. Los moteles pueden ser los lugares ideales para mantener en el anonimato un negocio ilegal o para cometer un crimen.

La habitación número 25 del Motel del Sur se convirtió en un lugar de horror en el que Mara Fernanda fue sometida, violada y asesinada.

Las reconstrucciones periciales permiten recrear las circunstancias reales en las que ocurren los delitos, pero son frías y dejan de lado el horror que padecen las víctimas y su dolor. Mara Fernanda debe haber sentido miedo yasco cuando el sujeto se abalanzó sobre ella y se defendió como pudo.

El sujeto sometió a golpes a Mara Fernanda, la sofocó, la forzó, la utilizó, y se valió de todos los métodos a su alcance para violarla y cuando quedó satisfecho la mató. Ricardo Alexis envolvió a Mara Fernanda en una sábana del hotel, la echó en el carro, puso en marcha el vehículo y a la salida del Motel del Sur tuvo la suficiente sangre fría para hacer un gesto y un ademán como de saludo a la cámara de seguridad que lo filmaba. A Ricardo Alexis le bastó con una hora y veintiocho minutos para atacar sexualmente, golpear y estrangular hasta matar a Mara Fernanda.

Un cuerpo envuelto en una sábana

El caso de la desaparición de Mara Fernanda fue denunciado el viernes 8 de septiembre y el viernes 9 Ricardo Alexis se presentó ante la fiscalía poblana y reconoció que había realizado el servicio y explicó que había dejado a Mara Fernanda en el fraccionamiento Torres de Mayorazgo.

Ricardo Alexis no intentó huir en ningún momento, es posible que confiara que no sería descubierto y continuó con su vida normal. Tal vez durmió en su casa, platicó con su mujer y su madre. A lo mejor  hizo algunos servicios en su taxi Cabify, esta vez sin asesinar a sus pasajeros, y tal vez hasta concibió planes para su vida futura.

Una revisión de los videos del fraccionamiento les bastó a las autoridades para convertirlo en sospechoso de la desaparición de Mara Fernanda. En las grabaciones se comprobó que Mara Fernanda nunca bajó del taxi. Ricardo Alexis fue detenido en su domicilio de Tlaxcala el miércoles 13 de septiembre y fue acusado de la desaparición de Mara Fernanda.

Durante las investigaciones, Ricardo Alexis se mantuvo firme en sus declaraciones y aseguró que llevó a Mara Fernanda a su casa. Las autoridades descubrieron que el sujeto tenía consigo el celular de Mara Fernanda.

El viernes 15 de septiembre, los investigadores encontraron el cadáver de Mara Fernanda en una barranca de la junta auxiliar Santa María Xonacatepec. Estaba envuelto en una sábana del Motel del Sur. La necropsia reveló que Mara Fernanda fue golpeada severamente, atacada sexualmente y estrangulada hasta provocarle la muerte.

Indignación colectiva

El caso del asesinato de Mara Fernanda Castilla sumió en la incertidumbre y la zozobra a los usuarios de taxis ejecutivos y puso en la mira la credibilidad de los filtros que utilizan las empresas para contratar a sus choferes. Exhibió la burocracia de la justicia que facilita que los delincuentes infiltren empresas que, de buena fe, suponemos honorables

Ricardo Alexis no sólo traicionó la confianza de los usuarios del servicio en la persona de Mara Fernanda, sino que la atacó sexualmente y la mató con alevosía y ventaja.

Conocer el número exacto de mujeres asesinadas en lo que va del año 2017 resulta imposible. Uno puede ver, si quiere, los casos en los diarios, tal vez uno a la vez, los días con más sangre, ocurren dos o tres. Un dato vago que circula en portales de internet indica que del año 2000 al 2014 fueron asesinadas 26 mil 267 mujeres. En 2015 mataron a 2 mil 363 mujeres y sólo en 140 casos se lograron obtener datos de los sujetos que perpetraron los homicidios.

El caso de Mara Fernanda Castilla se convirtió en emblemático y diversos grupos de la sociedad civil lo tomaron como bandera para apuntalar su lucha y exigir justicia. En todo el país salieron miles de personas a las calles a gritar su indignación por el asesinato de la estudiante.

De Mara Fernanda sobrevivirán los recuerdos de quienes la conocieron tal como se le ve en las fotografías que se publicaron en los medios, se recordará la indignación colectiva de una sociedad que estuvo pendiente del caso y que se estremeció cuando se enteró que la joven fue atacada sexualmente y asesinada, sobrevivirá el reclamo de justicia generalizado, y la exigencia popular de detener la violencia en contra de las mujeres.

Ricardo Alexis enfrentará un proceso por ataque sexual, feminicidio, retención de persona, robo y volverá a su vida intrascendente y oscura de donde nunca debió haber salido.

Vistas: 4932
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs