La debilidad productiva se refleja en la mayor parte de las regiones del país, advirtió en días pasados el Banco de México, más aún por la parálisis económica actual. De manera que hasta en la zona centro, donde se inserta Puebla, se observa una notoria desaceleración por el desplome en la industria manufacturera y la construcción, además de disminuir el comercio al menudeo. Pero fundamentalmente por los continuos recortes presupuestales que rondan la cantidad de 3 mil millones en caídas registradas en infraestructura para 2017.
La pérdida de dinamismo en la economía mexicana se deja sentir en todas las zonas económicas, incluso en los estados del centro del país (Cd. México, Edomex, Guanajuato, Hidalgo, Morelos, Puebla, Querétaro y Tlaxcala); cabe señalar, que aquí se asienta gran parte de la industria automotriz, uno de los motores de la industria exportadora de los años recientes.
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La notoria desaceleración como asevera el Banco de México (B de M) en su informe: “sobre las economías regionales del 2° semestre del año”, plantea una debilidad en los niveles de actividad productiva estatal en Puebla y que se refleja en la contracción severa en gasto público.
Esto ha llevado en los tres últimos años del sexenio actual a un estancamiento preocupante desde el año 2013, en donde se observa una desaceleración respecto del crecimiento observado en el trimestre previo.
La disminución económica es atribuible a un menor nivel de la actividad en la industria automotriz (incluida AUDI) y de la construcción así como la minería, también hay una pérdida de dinamismo en el comercio.
Las manufacturas y el turismo continuaron presentando un desempeño relativamente más favorable. Mientras tanto, se estancó la economía en el estado y centro del país, que se asocia a la debilidad manufacturera, derivada de los cierres temporales en algunas plantas proveedoras de la industria automotriz. Se suma también la pérdida de dinamismo en la minería e incluso en algunas actividades terciarias, tales como las ventas minoristas y otros servicios.
Por otro lado en el Proyecto de Presupuesto de Egresos de la Federación (PPEF) del próximo año 2017, presenta para Puebla un decrecimiento en términos reales de -1 por ciento del gasto programable (descontada la inflación estimada de 3.2 %) en comparación con el presupuesto aprobado para 2016 en donde, casi todos los rubros de Infraestructura social presentan severas disminuciones reales.
En términos generales, el estado de Puebla recibiría 70. 602.1 millones de pesos, contra 69 142.1 millones de pesos del 2016. Los recortes y caídas forzosas, más fuertes serán en subsidios para la administración para ajustar el pago de deudas como las APP y PPS en el próximo año, serán en subsidios para sobre la administración del agua potable con 73.6 %, en conservación y mantenimiento de carreteras, con 57.7 por ciento. En el primer apartado recibirá 152.1 millones de pesos, frente a 576.5 millones de pesos que tenía aprobados en éste año, mientras que en el segundo, la entidad poblana obtendrá 146.6 millones de pesos; es decir, casi 200 millones de pesos menos.
En el rubro de extensionismo, desarrollo de capacidades y asociatividad productiva, se etiquetarán recursos por 16.1 millones de pesos, lo que representa -40.3 % menos de lo que se aprobó en 2016 es decir, 27.0 millones. Para los subsidios hidroagrícolas, en el año 2016, Puebla obtuvo 68.3 millones de pesos, sin embargo para 2017 la cantidad se reduce en 40.4 % con 40.7 millones. Respecto a los recursos destinados para la Información Estadística y Estudios (Snidrus), la entidad poblana tendría un descenso real de 38 %, al sólo alcanzar 1.4 millones de pesos desde los 2.2 millones aprobados en el presente año.
La baja de los recursos recortados, tienen que ver con los subsidios para la conservación y estudios de caminos rurales y carreteras con -29 % en valores reales pues la entidad tendrá $ 219.8 millones de pesos, cuando en 2016 se aprobaron $ 300.4 millones de pesos. Con 16.4 millones de pesos, otro recorte se manifiesta en infraestructura social productiva para el aprovechamiento sustentable del suelo con una reducción de -15 %, mientras que en proyectos de seguridad alimentaria para zonas rurales el desplome será de -5 %, considerando que se prevé que en 2017 reciba $ 182.5 millones de pesos.
La Universidad Intercultural del Estado también tendrá una disminución de -23 %, se le destinarán $ 8.8 millones de pesos. En los Proyectos de deuda Disfrazada de asociación Público-Privada (APP—PPS), está la conservación plurianual de la Red Federal de Carreteras (Texcoco-Zacatepec) para el periodo de largo plazo 2017—2027, que comprende al Edomex, Tlaxcala y Puebla, en donde la inversión total fue de $ 2,260.3 millones, pero en el PEF 2017 se otorgarán $ 370.5 millones, este rubro registra el mayor recorte con – 84 % real.
El libramiento de la carretera La Galarza—Amatitlanes, planeado como proyecto de deuda a largo plazo (APP—PPS), es decir se sigue aplicando esta figura que hipoteca recursos públicos como el ISN (impuesto sobre la nómina) hasta por 50 años con fideicomisos tenebrosos y opacos como Evercore—Protego de Pedro Aspe. Lo que viene siendo la privatización de la Hacienda pública en el estado pues, se contrata a un privado como Higa o OHL que tiene la capacidad de usufructuar el servicio y, el gobierno estatal le paga una renta con nuestros impuestos hasta por las 5 próximas administraciones.
Por cierto, el gobernador saliente, dice que quedará en 3 % el ISN por la baja en las inversiones citadas, ya afirmó que no contempla en la elaboración del presupuesto del 2017 bajar de 3 a 2 % el ISN, porque prevé afectaciones “significativamente” en la inversión federal para la infraestructura carretera disminuyendo el margen de maniobra de la siguiente mini administración de A. Gali.
Ambos personajes no pueden reducir el Impuesto a las nóminas y, como el actual gobernador que va de salida, elabora su presupuesto para el siguiente año, se mantendrá en un 3 %, el bajarlo le correspondería al nuevo gobernante.
Según la Ley de ingresos del estado, lo recaudado por el ISN en el 2015 fue de $ 2 147 millones 937 631 pesos, mientras que para el presente año se prevé captar $ 2, mil 329 millones de pesos, un aumento de 8.5 por ciento.
El gobernador ha aceptado sin mayor rubor que “sólo bajarán las inversiones federales para proyectos de infraestructura, ¿que más quería?
Pero, las participaciones no se verían afectadas” claro pues aumentan en $ 30 mil millones de pesos, y son además éstas, el respaldo de la espiral de endeudamiento público estatal que no es sujeta de escrutinio ni auditorias a pesar de la “Ley de disciplina Financiera” aprobada por el legislativo federal a mediados de éste año.
A pesar de verse afectados en 2017; como ya ha sido en 2016, los fondos metropolitanos y de desarrollo regional que se contraerán pertenecen al ramo 23.
Lo anterior más la debilidad del peso con respecto al dólar, vendrán a golpear con mucha fuera el bolsillo de los millones de familias mexicanas y Puebla no es una isla, también se ver afectada.
Pero esto no se discute entre los sectores sociales y tampoco en las redes sociales, lo que prevalece en los medios de comunicación, es la precampaña al interior del PAN por parte del actual mandatario poblano; los llamados foros regionales del gobernante entrante que no sirven de nada y el morbo de quienes serán los funcionarios que lo acompañaran en su gabinete.
ESTADO DE PUEBLA CON CAÍDAS EN INFRAESTRUCTURA EN 2017 (Mill de $)
PROYECTOS DE ENDEUDAMIENTO DE LARGO PLAZO CON OBLIGACIONES Y EMPRÉSTITOS (APP—PPS)
GASTO PROGRAMABLE APROBADO (2016—2017) EN LOS CRITERIO GENERALES DE POLITICA ECONÓMICA
Fuente: Criterios Generales de política Económica 2017—SHCP-Gob Federal
[El autor es miembro de Observatorio sobre pobreza y desarrollo regional]