La seguridad de los ciudadanos es uno de los principales objetivos en las tareas de cualquier gobierno. Mantener a la población lejos de cualquier peligro causado por fenómenos naturales u otro tipo de incidentes es primordial para el sano desarrollo de una comunidad.
Independientemente del origen de la fuga de combustible que se presentó el lunes pasado en los oleoductos que cruzan la localidad de San Francisco Ocotlán, en el municipio de Coronango, el cual corresponde a las autoridades competentes investigar, resulta indispensable considerar, con carácter urgente, la preparación que tienen todos los municipios de Puebla si llega a presentarse un hecho de esta clase.
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La fuga de combustible provocó, además de un grave daño ambiental, la intoxicación de un trabajador de Pemex ubicado en la zona del derrame, así como diversos casos de mareo y vómito entre la población que se encontraba próxima a la zona afectada, causados por el intenso olor a combustible, compuesto por gases tóxicos.
Además, este hecho derivó en que habitantes de municipios como Coronango, Cuautlancingo, San Andrés Cholula, Puebla y Santa Clara Ocoyucan percibieran durante varias horas el desagradable olor, lo que pudo provocar un grave riesgo a su salud.
Esta delicada situación contribuye a la necesidad de que todos los ayuntamientos del estado cuenten con un atlas de riesgo actualizado y difundido entre sus habitantes.
Sin duda, la pertinencia del exhorto que se realizó ante esta soberanía (el congreso del estado) en la sesión ordinaria de la semana anterior, cobra mayor relevancia luego de los acontecimientos suscitados el lunes.
Por lo anterior, en la sesión ordinaria del congreso del estado de ayer miércoles, exhorté respetuosamente a esta soberanía para que se agilice el trámite al punto de acuerdo presentado hace ocho días, el cual tiene la finalidad de que los 217 municipios de Puebla concreten la realización de sus atlas de riesgo, los actualicen con los potenciales peligros que podrían presentarse, así como también los publiciten entre los pobladores para mantener una tarea conjunta de prevención.
Cabe destacar que, durante la actual legislatura, como presidente de la comisión de asuntos metropolitanos, he venido señalando a la protección civil y la planificación urbana como temas centrales para lograr un desarrollo y una convivencia ciudadana adecuados en la zona metropolitana de Puebla.
Al considerarse como la cuarta zona metropolitana más importante de México, con 38 municipios englobados entre Puebla y Tlaxcala, esta área geográfica tiene la necesidad de, cuando se presentan hechos lamentables como el del lunes, contar con esquemas coordinados entre las autoridades de cada ayuntamiento, los diferentes niveles de gobierno y los poderes públicos con la finalidad de atender los grandes temas que afectan a los habitantes de las megalópolis.