“El miedo es un sentimiento
más fuerte que el amor”
Más artículos del autor
Plinio el Joven
El profesor que fracasa en la convivencia de sus alumnos y de éstos con él, frecuentemente tiene su origen en un docente estresado.
A leguas se advierte que hay que recurrir a actitudes y prácticas diferentes a las que lo llevaron al fracaso en esa convivencia que debe darse entre los propios alumnos y éstos y el profesor.
Un historial de fracasos y la percepción de una capacidad insuperable, conducen a experiencias de frustración.
Ésta va acompañada de agresividad contra sí o contra los demás.
Es frecuente que los alumnos padezcan desequilibrios de carácter afectivo. Eso provoca el retraso cognitivo-académico.
Entonces es indispensable poner todo el interés a la convivencia en el aula.
Para lograr beneficios en el seno del grupo, como se advierte, deben existir relaciones personales fluidas, francas, respetuosas y colaborativas.
No hay que olvidar que quien tiene la obligación de regular la convivencia es el profesor. Éste fenómeno se conoce comúnmente como gestión de clase.
La calma y el sosiego, resultado del orden organizacional y de tareas satisfactorias, son condiciones para poder aprender.
Así, es indispensable construir un microsistema de relaciones en el aula.
La importancia de la convivencia en el aula es fundamental para el aprendizaje y para ahuyentar el estrés de alumnos y maestros.
En fin, la armonía y el respeto interalumnos y de éstos con el maestro y el maestro con ellos se deben regir por principios que ahora enumero:
- Conceder responsabilidad a los alumnos hasta que logren incrementar su autonomía personal y alícuota.
- El marco de convivencia tiene que basarse en el respeto, la tolerancia, la solidaridad, la participación, la igualdad y la cooperación con el objetivo de facilitar los aprendizajes.
- La convivencia, como es de advertirse, es el fruto de la satisfacción de las necesidades de los integrantes del grupo.
- La convivencia en el aula precisa de la implementación de estrategias que favorezcan la fluidez en el aprendizaje.
Frente al ambiente de armonía que debe prevalecer hay conductas indeseables que es preciso eliminar. Entre éstas me permito enumerar las siguientes:
- No asistir a clases sin justificación.
- No concluir la tarea si ha tenido suficiente tiempo.
- No seguir las directrices del profesor para realizar una actividad.
- Fingir interés con el propósito de retrasar o importunar la realización de una tarea.
- Gritar, vocear, dar alaridos interruptores.
- Formular peticiones ajenas a la tarea en la que todos están trabajando.
- Replicar al profesor en forma destemplada e irrespetuosa.
- Maltrato al material de uso común o al perteneciente a otro compañero y al mobiliario.
- Hacer trampas en la realización de una terea.
- Silbar o tararear canciones.
- Marcar chicle, chupar caramelos, comer en el aula sin prescripción médica.
- Arrojar a otros objetos o muebles del aula.
- Negarse a compartir los materiales comunes.
- Copiar en una prueba o dejar que le copien.
- Chismear abandonado la tarea.
- Expresar groserías u obscenidades.
- Fumar dentro del aula.
- Perder los estribos contra un compañero o contra el profesor.
- Agredir físicamente a un compañero o al profesor.
- Pelearse con uno o más compañeros en el aula.
- Vender, comprar o consumir drogas en el aula.
- Portar, mostrar o usar armas blancas.
- La lista sería interminable.
Todo este tema obliga a que los profesores deben ser capaces de captar cualquier conducta indebida.
Es importante conocer las causas de las conductas inapropiadas de los alumnos.
Por cierto, es necesario identificar las distintas patologías que afectan la conducta de los alumnos en el aula.
Jesús María Nieto establece cinco categorías nosológicas:
Frente a estos será necesario identificar al alumno ansioso, al alumno depresivo, al retraído socialmente, al tímido, a los alumnos agresivos y disociales.
Estas conductas por supuesto tienen tratamientos, partiendo de la sintomatología y entrando al campo de las terapias.
Permítame concluir estas líneas con algunas citas como estas:
Aristóteles: “La amistad perfecta es la que existe entre hombre buenos, iguales en virtud”.
Cicerón: “La vida no es nada sin amistad”.
Cicerón: “La amistad solo puede existir cuando los hombres coinciden en sus opiniones sobre las cosas humanas y divinas”.
Voltaire: “La amistad es el matrimonio del alma, y éste matrimonio está sujeto al divorcio”.
Sófocles: “El que prescinde de un amigo es como el que prescinde de su vida”.
Baltasar Gracián: “Un hombre es juzgado según sus amigos, pues el sabio y el necio nunca han coincidido”.
“El hombre sensato obtiene más de sus enemigos que el necio de sus amigos”.
El estrés tiene remedio pero si no se cura crea un desastre.
Mis correos: vivereparvo45@yahoo.com.mx / vivereparvo45@hotmail.com