Uno de los miembros más influyentes en el grupo morenovallista y quien está tomando decisiones estratégicas en vías para enfrentar ‘la mini’, comentó ‘en corto’ durante una comida privada a un periodista su opinión sobre el puesto que tres mujeres se convirtieran en candidatas al gobierno del estado (Roxana Luna, del PRD, la independiente Ana Teresa Aranda y Blanca Alcalá del PRI: “eso no va a pasar”, fue su única respuesta y se echó atrás en su asiento, sonriente, categórico, seguro.
-¿Cómo que no va a pasar?
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- No va a pasar… no… para nada.
La insistencia del cuestionamiento apenas logró dar una explicación un poco más amplia de esas 4 palabras: “la verdad es que a la única a la que estamos considerando como candidata es a Blanca Alcalá, las demás no van a llegar… tenemos nuestros propios motivos para asegurar eso… Ni Roxana Luna ni Ana Teresa Aranda serán candidatas”.
En ese momento, hace casi dos semanas, parecía un tanto increíble que ni Luna ni Aranda concretaran su candidatura.
Sin embargo, a juzgar por el rumbo que llevan los acontecimientos hasta hoy, todo parece indicar que las estrategias de los morenovallistas vislumbraban de manera correcta el desmoronamiento de las candidatas del PRD y la independiente: Roxana cuenta con la venia del PRD nacional, sin embargo, de poco le servirá una vez que el Instituto Electoral del Estado la dejó sin financiamiento, o sea 9 millones de pesos, para su campaña (al rechazar el registro de su plataforma electoral), esto mientras que la percepción mediática generalizada es que Ana Tere recurrió a la falsificación de firmas para su registro, no sólo porque ya públicamente fue acusada por la propia hija de Blanca Alcalá, Karina, y del expresidente del PRI, Juan Manuel Vega Rayet, de que falsificaron sus rúbricas para apoyar a la panista, sino porque siguen apareciendo más falsificaciones, como lo son personajes de primer nivel del Instituto Federal Electoral, y que, por ende, viven en la ciudad de México.
Así como lo oye.
Pero existe otra óptica: desde un principio el morenovallismo sí consideraba un verdadero peligro para su candidato Tony Gali el hecho que tuviera enfrentar en campaña a 3 mujeres, con un perfil cada una de ellas tan peculiar y aguerrido, sobre todo en lo que se refiera a Luna y Ana Tere: un escenario bélico ideal para descuartizar al PAN, a Tony, pero sobre todo al gobernador.
Sería una guerra mediática sin cuartel.
Por tanto, si es que al final de esta historia se comprueba que Ana Tere y Luna quedan fuera de ‘la mini’, se puede dar por sentado una realidad: Tony lleva las de ganar.
Desactivó dos granadas que estaban a punto de estallarle en la cara.
Y es que tanto Ana Tere y Luna, ambas sin nada que perder (pues en el tabulador de las probabilidades, no cuentan con ninguna posibilidad de ganar) realizarían (bueno, ya lo estaban haciendo) el trabajo rudo: aventar lodo directo al rostro de Tony Gali, mientras que Alcalá, afecta a las campaña blancas de no agresión, podría guardar una cómoda posición de no entremeterse en la guerra de lodo: comprobado está que muchas veces llega a la meta quien presente menos desgaste.
La moneda está en el aire.
Aunque ya sabemos las repercusiones de la cara o cruz.