“Tuvimos éxito porque creímos en la sabiduría del mercado, el gran mercado internacional y el venerable dinero que lo mueve. Esto era, nos dijeron, lo bueno del capitalismo. Había abundancia, consumo, flujo de dinero. Lo creímos. Y lo “hicimos”.
Pero no supimos distinguir a tiempo que la fuerza que movía todo el engranaje –el lucro– era una potencia devastadora que acabaría por corroer muchas cosas inestimables. Nuestros niños y jóvenes se educaron en la motivación de la ganancia y en el deseo de tener, y hoy somos tan pobres que no tenemos más que dinero”.
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Pablo Latapí Sarre.
Hace unos meses circuló viralmente por las redes sociales y el correo electrónico una noticia que daba cuenta de una supuesta reforma educativa en Japón, que bajo el título de Futoji no henko (“cambio valiente”) daba un giro radical a la manera en que se forman los niños en las escuelas, desde la perspectiva de preparar ciudadanos para el mundo global.
Esta propuesta planteaba la desaparición de elementos culturales de identidad nacional (honores a la bandera, canto del himno nacional, etc.) y la concentración de la tarea educativa en elementos necesarios para formar personas competitivas para el mercado laboral mundial bajo tres ejes fundamentales: “cero patriotismo, cero materias de relleno y cero tareas”. Para quienes no conocieron en su momento este planteamiento comparto la liga donde pueden consultarlo: http://www.taringa.net/post/info/14011100/Impactante-nuevo-sistema-educativo-en-Japon.html
Aunque esta nota fue desmentida pronto por analistas y opinólogos serios y ha sido también echada abajo por la realidad –no se ha producido tal reforma en Japón-, resultó muy significativo para mí la reacción tan favorable que suscitó entre quienes compartieron la falsa nota.
La mayoría de quienes difundieron esta propuesta aplaudían de modo entusiasta esa idea de acabar con la educación cívica de carácter nacionalista y eliminar las “materias de relleno” –que obviamente eran las de Humanidades y Ciencias Sociales- para concentrarse en las asignaturas realmente “útiles” como la Aritmética de Negocios, la Computación y los idiomas.
Otra noticia –al parecer esta sí cierta- fue difundida con menos intensidad en octubre del año pasado. Se refiere a un decreto del Ministerio de Educación japonés que ordena a las universidades la eliminación, a partir de este año 2016, de las carreras de Humanidades y Ciencias Sociales.
“El dictado del Ministerio de Educación sigue la visión utilitaria del Primer Ministro de readaptar la economía de la nación para orientarla a resultados. Eso implica que las materias que en opinión del Gobierno no satisfagan directamente las necesidades de la sociedad deben ser descartadas…” señalan las notas que dan cuenta de este decreto que obviamente ha generado mucha polémica y descontento entre los intelectuales y especialistas en Educación de ese país, aunque parece que se ha recibido positivamente por muchos sectores de la sociedad nacional y mundial. Se puede consultar una nota al respecto en esta liga: http://quoruminformativo.com.mx/index.php/2015/10/08/japon-elimina-el-estudio-de-las-humanidades/#sthash.dsRHTWMv.dpuf
Lo que ocurre en Japón no es privativo de ese país sino desafortunadamente una tendencia mundial que a partir de la visión pragmática y utilitarista que domina el mundo de hoy y que privilegia las ganancias económicas sobre las aspiraciones democráticas y humanizantes está dictando la desaparición progresiva de todas las disciplinas de Humanidades y Ciencias Sociales por considerarlas no útiles ni aplicables a lo que demanda el mercado laboral.
¿Qué futuro tienen estas disciplinas en las escuelas y universidades? ¿Es posible una educación que excluya el estudio de las dimensiones humanas y sociales no aplicables a la producción y el mercado? ¿Es viable una Universidad sin Humanidades?
Para hablar de este tema fundamental para el futuro de la Educación y de la humanidad en el futuro cercano se ha organizado un panel de reflexión de carácter interuniversitario desde la Decanatura de Posgrados de Artes y Humanidades de la UPAEP.
Este diálogo tendrá lugar en el Aula Magna del Campus central de UPAEP el próximo 10 de marzo a las 11 de la mañana y participarán en él destacados académicos que dirigen las áreas de Humanidades y Ciencias Sociales de varias de las principales instituciones de educación superior del estado de Puebla: la Dra. Laurence de Bouhellec, Directora del Departamento de Letras, Humanidades e Historia del Arte de la UDLAP; La Mtra. Lilia Vélez Iglesias, Directora del Departamento de Humanidades de la Ibero Puebla; el Dr. Francisco Javier Iracheta, Director del Departamento de Humanidades, Ética y Ciudadanía del ITESM campus Puebla; el Dr. Francisco Vélez Pliego, Director del Instituto de Ciencias Sociales y Humanidades de la BUAP y el Dr. Jorge Medina Delgadillo, Decano de Licenciatura de Artes y Humanidades de la UPAEP con la moderación del Dr. Herminio Sánchez de la Barquera, Director Académico de los posgrados de Ciencias Sociales de la UPAEP.
Ojalá estos espacios de reflexión se vayan multiplicando y podemos como sociedad revertir este proceso de tecnificación de la Educación en todos sus niveles que está privilegiando, como afirma la Dra. Martha Nussbaum la Educación para la renta y sacrificando la Educación para la democracia, tan urgente en nuestros tiempos.
Porque para una real Educación para la democracia resultan indispensables las Humanidades y las Ciencias Sociales que como afirma la misma filósofa estadounidense “…no sirven para ganar dinero. Sólo sirven para algo mucho más valioso: para formar un mundo en el que valga la pena vivir…”
Latapí, P. (2000). Tuvimos éxito. En Garza, J.G. (Ed.), Valores para el ejercicio profesional (pp. 125-127). Monterrey, N.L., México: Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey.