Logo e-consulta

Miércoles, 13 De Mayo De 2026 | Puebla

OPINIÓN

Recordar, evaluar y decidir

.

Juan Martín López Calva

Doctor en Educación UAT. Tuvo estancias postdoctorales en Lonergan Institute de Boston College. Miembro de SNI, Consejo de Investigación Educativa, Red de Investigadores en Educación y Valores, y ALFE. Profesor-investigador de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP).

Lunes, Diciembre 14, 2015

“Sigue el mundo su paso, rueda el tiempo

y van y vienen máscaras.

Más artículos del autor

Amanece el dolor un día tras otro,

nos rodeamos de amigos y fantasmas,

parece a veces que un alambre estira

la sangre, que una flor estalla,

que el corazón da frutas, y el cansancio

canta”.

Jaime Sabines. Algo sobre la muerte del mayor Sabines.

(http://fuentes.csh.udg.mx/CUCSH/argos/antologi/sabines.htm)

Sigue el mundo su paso y estamos ya a unos días de terminar este año dos mil quince que como es común escuchar en las conversaciones cotidianas, se ha ido muy rápido dejándonos cosas buenas y no tan buenas en lo personal, profesional, familiar, social y planetario.

Rueda el tiempo con gran velocidad y cada fin de ciclo nos pasan también velozmente la Navidad, el Año nuevo y todos los festejos que rodean este ritual de celebración de un cambio de ciclo, convencional pero necesario en nuestra consciencia humana, puesto que estamos hechos de tiempo.

Porque en este girar cada vez más vertiginoso del tiempo, en este mundo que sigue su paso con prisa inédita, estamos acostumbrándonos a ver la vida como una sucesión de instantes inconexos a los que ya no nos queda tiempo de comprender, revisar, acomodar en un proyecto de vida decidido libre y responsablemente. “La vida es eso que pasa mientras nosotros estamos ocupados haciendo otros planes” decía el gran John Lennon y hoy podríamos parafrasearlo diciendo que la vida es eso que pasa mientras nosotros estamos ocupados trabajando y consumiendo, porque en el mundo actual ya ni siquiera es posible muchas veces hacer planes ante la exigencia frenética del mercado que nos acosa.

Es por ello que resulta muy importante que la educación formal –la que sucede en el marco de la escuela y en las aulas- e informal –la que ocurre en la familia y en la vida cotidiana- se ocupe de formar en las nuevas generaciones la capacidad de detenerse cada cierre de ciclo o etapa de la existencia para hacer balance de lo vivido y tratar de construir el propio futuro de manera autónoma y creativa.

Recordar, Evaluar y Decidir (RED) son tres habilidades básicas que habría que desarrollar en las nuevas generaciones para evitar que sean víctimas de esta dictadura de la prisa en que vive el ser humano de este cambio de época y sembrar probabilidades de agencia que produzca personas y ciudadanos capaces de auto-determinarse y transformar responsablemente el mundo en el que les toca vivir.

Recordar es, etimológicamente, volver a pasar por el corazón los acontecimientos vividos en un determinado ciclo. Tiene que ver entonces no solamente con recuperar en la mente lo ocurrido sino con rememorar las emociones que experimentamos en los momentos de vida que se traen de regreso a la consciencia. Volver a filtrar en nuestro corazón lo experimentado para poder valorarlo en toda su riqueza y complejidad.

Evaluar quiere decir que a partir del recuerdo se pongan en la balanza las aportaciones positivas y negativas de lo que se ha vivido en el ciclo que se revisa, para hacer un balance y sopesar las distintas vivencias y sus consecuencias en nuestra vida, en lo que experimentamos y en lo que somos hoy a partir de lo vivido.

Decidir implica enfrentar la dialógica riesgo-precaución de todo acto moral para, a partir de lo recordado y de la evaluación realizada poder definir una postura y un curso de acción viable a tomar para orientar o reorientar la propia existencia hacia el proyecto de futuro que deseamos desde la realidad de pasado y presente que tenemos y somos.

Recordar, Evaluar y Decidir son parte de una educación que enseña a cerrar ciclos vitales y a vivir en el tiempo de manera activa y responsable. Además de estas tres habilidades, sería muy bueno fomentar también la capacidad de agradecer. Al recordar y evaluar lo vivido es importante reconocer todo aquello que no fue producto exclusivo del propio esfuerzo, sino regalo de otros significativos, producto de la sociedad de la que somos parte, don de la vida o si tenemos fe, de un ser trascendente.

El fin de un año calendario o el fin de un año escolar pueden ser momentos privilegiados para ejercitar con los niños y jóvenes esta dialógica de Recordar, Evaluar y Decidir (RED) para educar seres humanos capaces de autodeterminarse en la vida y construir sociedades más libres y responsables del futuro común de la humanidad.

Ojalá vayamos generando nuestras propias estrategias y actividades para realizar este ejercicio en familia o en grupo escolar para definir nuestro paso en el mundo mientras el mundo sigue su paso y evitar que la rueda del tiempo nos arrastre sin poder definir el rumbo que queremos tomar.

Con este artículo cierro mi colaboración del 2015 para E-Consulta. Le deseo lo mejor a los lectores en esta Navidad y para el próximo año. Espero poder reencontrarme con ustedes en enero del 2016.

Vistas: 1442
AL MOMENTO
MÁS LEIDAS

Blogs