Se llevó acabo en París la 21 Conferencia de Naciones Unidas sobre Cambio Climático (COP21) o Acuerdo de París, donde se reunieron 195 países para llegar a un acuerdo en cuanto a disminuir las afectaciones que el hombre está teniendo sobre el planeta y que muchos de ellos son irreversibles, principalmente por la emisión de contaminantes y su poca o nula preocupación.
Al final de la Conferencia, 189 países firmaron el último borrador, que después de 12 días de revisiones se llegó a la versión final, en la que los representantes de los países firmantes se comprometen llevar una serie de acciones para prevenir el aumento de la temperatura.
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Uno de los principales objetivos es el mantener la temperatura del planeta por debajo de los 2 grados centígrados respecto a niveles preindustriales y realizar esfuerzos para limitar ese aumento a 1.5 grados centígrados.
Se estableció que los países desarrollados son responsables de entregar apoyo financiero a los países en desarrollo. Se habla de 100 mil millones de dólares anuales a partir del 2020 tanto para mitigación (reducción de gases de efecto invernadero) como adaptación al cambio climático (vivir con los efectos causados). Así como los países en desarrollo aporten financiamiento de forma voluntaria.
Mientras que líderes festejan el acuerdo como algo trascendente que podrá entregar a futuras generaciones un planeta sustentable, que ha superado barreras ideológicas y de intereses económicos. Que se han quedado atrás otros acuerdos desfasados como el Protocolo de Kioto al trabajar de forma conjunta todos los países y no sólo los desarrollados de forma individual, hay puntos que aún no se han aclarado.
La transparencia y rendición de cuentas respecto al financiamiento de este acuerdo aún no se ha definido; la viabilidad del proyecto, ya que científicos aseguran que no es posible cumplir con estas metas que se han trazado los líderes del mundo.
Mientras los intereses económicos de algunos países desarrollados y en vías de desarrollo como India y China no tomen en cuenta de forma seria este proyecto; que países que no cuentan con la tecnología para comenzar a transformar su industria; la dependencia de materiales como el petróleo o el carbón; la nula difusión de energías renovables; que el seguimiento que se debe dar cada cinco años no sea efectivo; el proyecto sólo servirá para presumir un logro más en la ONU sin impacto de fondo en el planeta.