Uno de los factores que siempre han sido reconocidos como clave para el desarrollo económico de un país es el acceso a los mercados, de hecho tan importante es que la era que llamamos globalización se caracteriza por la competencia que existe entre diversos sectores para acaparar mercados en cualquier parte del mundo. Pero la entrada a estos mercados no es tan sencilla como podemos imaginar porque si esto fuera así, muchos países no tendrían oportunidad de tener sectores que sostengan su economía.
Siguiendo a la teoría de la base económica, se puede decir que toda economía tiene dos tipos de sectores a saber, los de alta especialización que son los que generan productos para exportación y que sostienen la economía y, los de baja especialización que solo mantienen los mercados internos y no tienen gran dinamismo en la economía; bajo estos supuestos toda economía debe buscar potenciar esos sectores de alta especialización y dejar que otras economías suplan los sectores donde no se pueden generar ventajas competitivas porque en estos, producir los bienes es más caro y por tanto se desaprovechan recursos que se pueden utilizar en los sectores de alta competencia.
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La teoría de la base económica es muy vieja pero no está lejos de la realidad ya que, aunque la economía actual es más compleja, los sectores de exportación y la penetración a la mayor cantidad de mercados sigue siendo lo que impulsa el crecimiento económico de los países. Bajo esta lógica es que los mexicanos debemos de entender que uno de los más grandes logros de la Administración del Presidente Peña es haber firmado, hace unos días, el Acuerdo Estratégico Transpacífico de Asociación Económica (TPP por sus siglas en inglés). Junto a otras once naciones se ha logrado un acuerdo para tener entre estas una zona de libre comercio en donde entre ellas representan el 40 por ciento de la producción bruta del mundo, lo que nos habla del potencial para introducir bienes mexicanos.
Para nuestro país el Acuerdo es de suma importancia dado que abre nuevas oportunidades de negocio para el sector productivo mexicano en seis mercados de Asia-Pacífico (Australia, Brunei, Malasia, Nueva Zelandia, Singapur y Vietnam), la región que registrará el mayor crecimiento económico en los próximos veinticinco años. Además, el TPP fortalece la integración de las cadenas productivas de México, Estados Unidos y Canadá, contribuyendo a la meta de convertir a América del Norte en la región más competitiva del mundo. También consolida el acceso preferencial a los mercados de Chile y Perú, socios comerciales prioritarios nuestros en América Latina; y profundiza las preferencias de acceso al mercado de Japón. Importante es señalar, como lo ha dicho el Secretario de Economía, Ildefonso Guajardo Villarreal, que como un resultado de las arduas negociaciones, México logró los balances adecuados entre los intereses ofensivos y las susceptibilidades en áreas como la cadena autopartes-automotriz, textil-vestido y productos agropecuarios como, arroz, productos cárnicos, y el sector lácteo.
Esta labor de protección a sectores sensibles es muy importante porque es lo que da la certeza de que competiremos de manera equitativa, suelo parejo, con naciones más desarrolladas y en donde existen sectores que pudieran afectar nuestro crecimiento. No obstante esto, debemos decir que la experiencia muestra que este tipo de asociaciones hace que las economías tiendan a tener que buscar nuevas formas de competencia y por ende se desprenden muchos beneficios como la innovación y la competitividad que hacen que en general los países ganen en las oportunidades a sus sociedades.
México es un gran país que ha sido reconocido por su capacidad técnica de su planta productiva en sectores tan importantes como el automotriz y recientemente el aeroespacial, por esto estamos ciertos que esta ventana será la confirmación de nuestro país como uno de los más productivos a nivel mundial y esto, por fuerza se deberá reflejar en la mejoría de las condiciones sociales de todos nosotros, es tiempo de reafirmar nuestra grandeza como nación ante los mercados mundiales.